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66 GENTESTILO TV SÁBADO, 7 DE ENERO DE 2017 abc. es estilo ABC La desolación de los Pilar González de Gregorio muestra su horror ante la exhumación del cuerpo de su padre Una mujer sevillana consigue que los restos mortales del que fuera marido de la duquesa roja enterrados en Soria, sean sometidos a un test de ADN BEATRIZ CORTÁZAR MADRID ras varios meses de angustiosa espera, el próximo 23 de marzo, tal y como se dicta en una orden emitida desde un juzgado de Madrid, se procederá a la exhumación de los restos mortales de Leoncio González de Gregorio y Martí. A las diez y media de la mañana de ese día de primavera, todos los ojos estarán puestos en el panteón que la aristocrática familia tiene en el cementerio situado en el recinto del soriano Palacio de Quintana Redonda, un soberbio edificio levantado en 1757 por Juan Baltasar González de Gregorio y Rodríguez- Carabantes. El que fuera marido de Luisa Isabel Álvarez de Toledo, duquesa de Medina Sidonia (fruto de aquel matrimonio nacieron tres hijos: Leoncio, Pilar y Gabriel) allí fue enterrado en febrero de 2008 y de allí saldrán sus restos para ser analizados en una prueba de ADN. Se responde, así, al requerimiento de Rosario Bermudo, sevillana de Écija, de 65 años de edad y residente en la capital de España, quien desde hace años reclama ante la justicia su reconocimiento como hija de Leoncio González de Gregorio. Según el testimonio de la demandante, ella es fruto de las relaciones extramatrimoniales que mantuvo su madre con el que fuera primer cónyuge de la conocida como duquesa roja (el segundo es la secretaria alemana Liliane Dahlmann, casada in articulo mortis con la aristócrata el 7 de marzo de 2008) cuando la madre de Rosario Bermudo ejercía como sirvienta para la familia. T da, supuestamente habría confesado a su hija que su padre era el propio marido de la duquesa de Medina Sidonia. El despacho de abogados Osuna, que lleva el caso de esta demanda de paternidad presentada por Rosario Bermudo, es el que se ha encargado esta semana de notificar y dar a conocer a los medios esta resolución, que, por cierto, ha pillado totalmente por sorpresa a Pilar González de Gregorio, heredera universal de su padre y quien recibió la noticia a través de una llamada de ABC. Nadie me ha comunicado nada y me sorprende que la otra parte ya esté al corriente e incluso se notifique con tanta publicidad. Aunque es algo que me esperaba, también pien- so que las cosas no serán tan automáticas como parecen, porque hay más circunstancias. En el fondo, no me sorprende, pues si no han querido aceptar mi voluntad y la de mi hermano Javier (hijo de Leoncio González de Gregorio, nacido fuera del matrimonio y reconocido legalmente con posterioridad y tras un proceso de demanda de paternidad) de someternos a un test de ADN para que no hubiera la necesidad de levantar la tumba de mi padre, ya nada me extraña explica. E insiste que no entiendo por qué se ha rechazado nuestro ADN ni la necesidad de realizar esa exhumación, que me crea un sentimiento de pena y tristeza. A mi padre le quería muchísimo y me resulta muy desagradable que abran su tumba. Es algo que me impresiona y contra lo que estoy luchando. Me gustaría solucionar este asunto por otra vía menos agresiva Según la demandante, su madre mantuvo una relación sentimental con Álvarez de Toledo cuando trabajaba como sirvienta en una de sus fincas. Por aquel en- Repudiada y abandonada Según el testimonio de Bermudo, cuando se supo que su madre estaba embarazada de Leoncio González de Gregorio, fue repudiada y abandonada a su suerte y terminó casándose finalmente con otro hombre con el que tuvo seis hijos. La madre de Rosario, ya falleci- Pilar, heredera universal Junto a estas líneas, Pilar González de Gregorio, heredera universal de Leoncio (arriba, con Luisa Isabel Álvarez de Toledo, con quien se casó el 16 de julio de 1955) CORDON