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26 INTERNACIONAL SÁBADO, 7 DE ENERO DE 2017 abc. es internacional ABC Un pistolero con carné militar mata a cinco personas en un aeropuerto de Florida Disparó con un arma corta en una terminal de Fort Lauderdale, antes de ser detenido M. ERICE WASHINGTON EL TIRADOR Sirvió un año destacado en Irak Los documentos militares intervenidos al autor del tiroteo están expedidos a nombre de Esteban Santiago Ruiz, de 26 años. Nacido en Nueva Jersey, medios locales apuntaban anoche que es de origen puertorriqueño, que habría servido en la Guardia Nacional y que habría estado destinado en Irak durante un año. Bryan Santiago, hermano del presunto pistolero, señaló que se había criado en Puerto Rico y que era muy espiritual y muy buena persona Reveló asimismo que su hermano sufría desórdenes mentales derivados de un estrés postraumático tras su experiencia en Irak La paz de uno de los lugares turísticos por excelencia del sureste de Estados Unidos, la llamada Venecia de Florida, Fort Lauderdale- Hollywood, se rompió ayer, cuando un hombre abrió fuego con su pistola en el área de recogida de equipajes de la terminal de llegadas de su aeropuerto. Al menos cinco personas murieron y otras ocho resultaron heridas, antes de que la Policía lograra detener al pistolero, que fue identificado como Esteban Santiago, de 26 años, según la documentación militar que llevaba encima. El sospechoso portaba una pistola de nueve milímetros y tres cargadores. En un momento, se especuló que pudo haber posteriormente un segundo tiroteo, pero al cierre de esta edición esa eventualidad quedaba descartada. Los disparos iniciales tuvieron lugar en la terminal 2 del aeropuerto, donde operan las compañías Delta Airlines y Air Canada, en la zona de recogida de maletas. Repentinamente, el sospechoso sacó una pistola y abrió fuego contra los viajeros de forma indiscriminada, en el momento en que se disponían a recoger sus equipajes de las cintas. El senador por Florida Bill Nelson comunicó la supuesta identidad del detenido, que es nacido en Nueva Jersey pero que vive en Alaska, y sugirió la posibilidad de que tuviera problemas mentales. Esteban Santiago vestía con una camiseta de la célebre película La Guerra de las Galaxias. Después de producirse la detención, que viajaba con un arma en su maleta, que iría en la bodega de carga. Cuando el agresor la cogió de la cinta transportadora, entró al parecer en los baños, donde cargó la pistola y salió abriendo fuego contra los viajeros que se encontraban alrededor. Según el sheriff, aunque la investigación permanecía abierta, la creencia de la Policía es que actuó solo. Para enmarañar el asunto, las compañías que operan en este aeropuerto comunicaban anoche que ningún Esteban Santiago figuraba en sus listas de embarque. Problemas mentales Medios de prensa estadounidenses especulaban anoche con supuestos problemas mentales del detenido, que habría comunicado en noviembre pasado en Anchorage (Alaska) donde actualmente reside a la Policía y al FBI, por propia iniciativa, que era acosado por Daesh, que quiere obligarme a actuar También señalaban que se presentó voluntariamente en unidades de tratamiento psiquiátrico. A raíz del tiroteo, el caos se adueñó de las instalaciones aeroportuarias, con mucha afluencia de personas, al tratarse de un viernes, previo al fin de semana, y de una zona que, dado el buen clima de Florida, está considerada de temporada alta en invierno. Las autoridades decretaron el cierre del complejo y desviaron todos los vuelos de llegada previstos en cincuenta kilométros a la redonda. La medida no afectó al aeropuerto de Miami, la primera ciudad de Florida, situada setenta kilómetros al sur del afectado. A pesar de ser internacional y constar de cuatro terminales, el aeropuerto de Fort Lauderdale- Hollywood opera mayoritariamente vuelos domésticos, dentro de EE. UU. con una media de tráfico diario de 80.000 pasajeros. Dos horas después de producirse el saltaba la alarma de que se había producido otro tiroteo. La TSA, empresa que se encarga de la seguridad en los transportes aéreos, informó de ello en su cuenta de Twitter, e hizo un llamamiento a que todas las personas que se encontraban en el aeropuerto buscaran un lugar seguro. Sin embargo, en su comparecencia después del suceso, el sheriff de Brodward, Scott Israel, no llegó a confirmar que se hubiera producido otro tiroteo. Tesis que quedó descartada. En cambio, aportó la información de que el sospechoso extrajo la pistola de su propia maleta, ya que declaró en su aeropuerto de origen, en Minneapolis, tiroteo, en plena tensión policial, el presidente electo, Donald Trump, compareció en directo mediante su habitual herramienta de comunicación, la cuenta de Twitter, donde escribió: Siguiendo la terrible situación en Florida. Acabo de hablar con el gobernador Scott. Mis pensamientos y oraciones están con todos. ¡Manteneos a salvo! En su mensaje hacía alusión a la primera autoridad del estado soleado, el también republicano Rick Scott. El gobernador de Florida comunicó que se había desplazado personalmente hasta el lugar de los hechos para seguir de cerca lo que estaba sucediendo. HERMANN MUERTE, MIEDO Y DESAMPARO ueron cinco muertos y ocho heridos como balance provisional en el aeropuerto de Fort Lauderdale en Florida y un nuevo caso de desgarro de la seguridad nacional en los últimos días de la presidencia de Barack Obama. Había pasado la una de la tarde cuando un hombre posteriormente identificado como Esteban Santiago comenzó a disparar a la cabeza F de personas que tenía cercanas en la zona de recogida de equipajes. El aeropuerto estaba muy concurrido por las fiestas. El individuo vació tres cargadores y después de alejarse lentamente de la escena se echó en el suelo obedeciendo a los gritos de la policía. Pero lejos de concluir la situación de alarma poco después el caos se apoderó del aeropuerto con información de nuevos disparos. Se volvieron a escuchar disparos y muchos cientos de personas salieron huyendo por las pistas del aeropuerto. Algunas fuentes indicaban que el pánico de masas que se creó una hora después de la detención del asesino fue fruto de informaciones erróneas. Pero nadie podía confirmarlo. El despliegue policial y de fuerzas especiales continuó por todas las instalaciones aeroportuarias mientras los miles de pasajeros se refugiaban tras carros y bultos por las pistas de aterrizaje. Como señal de los tiempos en que entran las sociedades desarrolladas en esta nueva era del terrorismo global, la alarma y el pánico tuvieron un principio con los disparos y la matanza junto a los equipajes, pero no un final. No había manera de ponerle fin porque nadie sabía ni podía anunciar que no hubiera más individuos participando en el atentado. Y pasaron horas. Grupos policiales fuertemente armados llegaban al aeropuerto pero nadie podía abandonarlo. Horas de alarma compartida crearon ayer en Fort Lauderdale esa comunidad forzosa que parecía simbolizar a la sociedad norteamericana o a toda la occidental, acostumbrada a una seguridad que le han arrebatado, una sociedad aterrada y angustiada en un desamparo que le es nuevo y desconocido.