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VIERNES 30.12.2016 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 36.898 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO Una villa submarina Las primeras casas en el fondo del mar estarán listas para ser habitadas en Dubái a finales de 2017. Aseguran que no marean ALICIA ALAMILLOS CORRESPONSAL EN EL CAIRO IGNACIO RUIZ- QUINTANO BANANAS El gamberrismo municipal de Madrid lo resumió Woody Allen en Bananas con el comunista Vargas decretando que la ropa interior se llevará por fuera l salón y terraza flotando sobre el mar. Unas escaleras que conducen a un sumergido piso inferior donde, en el dormitorio, una gigantesca ventana abre los ojos al mar arábigo, cuajado de peces y de arrecifes de coral: esa es la última maravilla arquitectónica de un Dubái ansioso por convertirse en la meca del turismo de lujo. Como su poderoso vecino Arabia Saudí, el pequeño emirato de Dubái contó con el petróleo para convertirse en algo más que una tribu nómada en el desierto junto al mar. Sin embargo, hoy día los ingresos derivados del oro negro son apenas el 20 de su economía: en las últimas décadas Dubái ha apostado por la tecnología, las finanzas y un turismo de exclusividad que desafía la lógica arquitectónica y a la propia naturaleza. Ha levantado las torres más altas y ha construido islas artificiales con el lujo y la exclusividad como paradigma. El testigo de esa arquitectura de imposibles lo han tomado las Floating Seahorse Villas, construcciones que, a modo de un bote- vivienda, flotan en el mar arábigo y permiten al inquilino sumergirse en sus profundidades. Fue una idea original: tener una villa- bote con un piso sumergido donde puedes experimentar la sensación de, al bajar las escaleras que conducen al dormitorio principal, estar tocando directamente las pareces y al mismo tiempo ver los arrecifes, toda la vida marina a tu alrededor... Estás rodeado por ella señala el arquitecto del proyecto, Gianfranco Rasile. Construidas por la compañía Kleindienst, las primeras 50 ya han sido levantadas y los responsables del proyecto calculan que para finales de 2017 el resort turístico El Corazón de Europa, un puñado de islas artificiales cons- E E Las casas acabadas (arriba) y en proceso de construcción FLOATING SEAHORSE VILLAS truidas en la costa de Dubái, contará con 131 de estas estructuras. Las villas flotantes están en realidad ancladas a al menos 1,5 metros de altura del suelo marino, por lo que suben y bajan con el movimiento de la marea. Comenzamos diseñando las villas en 2008, pero el diseño ha sido cambiado en varias ocasiones. No conseguíamos encontrar el efecto deseado, así que organizamos una competición. Invitamos a arquitectos de diez países diferentes, y el proyecto de Gianfranco fue el único que realmente nos hizo decir ¡guau! a todos dice el director de la compañía inmobiliaria, Josef Kleindienst, en una entrevista con la cadena estadounidense CNN. Cada villa cuenta con tres plantas, una de ellas completamente sumergida bajo el mar, y con dos enormes ventanales de 25 metros cuadrados que permiten una visión directa de la vida bajo la superficie del mar. Como el cristal no aguantaría la presión del agua, las ventanas están hechas de fibra acrílica y son de tan solo 9,5 centímetros de espesor, lo que te hace sentir como si pudieras tocar los peces Si construir una casa sumergida en una isla artificial con forma de corazón no fuera suficiente, los responsables del proyecto también han enriquecido las aguas circundantes con más de 100.000 corales traídos de otras áreas del país afectadas por la desmedida construcción, según señala Kleindienst. Y con los corales vinieron los peces que alegran el fondo marino al alcance de los ojos que puedan permitirse alquilar una de las Floating Seahorse Villas. Y... ¿marean? Según su arquitecto, las construcciones son estables y el balanceo apenas es perceptible. Verbolario POR RODRIGO CORTÉS Prevenir, v. tr. Atacar de noche. l gamberrismo municipal que padecemos en Madrid lo resumió Woody Allen en 1971 con Bananas donde salía el líder comunista Vargas decretando que, a partir de hoy, la ropa interior se llevará por fuera, para que veamos que se lleva En Madrid, de Vargas hace Carmena, que antes fue jueza, que da ya una idea del estado de la jurisprudencia en España, donde cualquier disparate tiene asiento, que en esto consiste la actual cultura hegemónica. En Gramsci, autor de juventud de Carmena, que debía de leerlo en los ratos muertos de los juicios, todo gobierno es dictadura más hegemonía cultural: la pega viene cuando uno no pertenece a esa cultura hegemónica, pues entonces el sentimiento de dictadura se hace invivible. Si unimos la posmoderna cultura hegemónica del disparate a la tradicional cultura española del administrativismo ¡todo el derecho administrativo es dictatorial! nos sale Carmena salivando al acariciar los botones que mueven el tráfico de automóviles en la M- 30 como salivaba Fidel al acariciar los botones que movían en Cuba los misiles de Jruschov. Fidel fue un muñeco diabólico, el Chucky, que amenizó la Guerra Fría, y Carmena es una muñeca, la Mariquita Pérez la muñeca que se viste como una niña que ameniza el marianismo, que es la guerra fría o yo o el caos por otros medios. Mientras leemos matrículas pares y nones (el concejal de los euros, Sánchez Mato, cuenta con asesores que le hacen ver la diferencia) no preguntamos por la subida de impuestos o por el seguidismo de Mariano al orate de la Casa Blanca en su venganza contra Israel. La base social de Carmena es el tontimalo, criatura ni fu ni fa, pero la más abundante en el hogar socialdemócrata. Vive mal, cosa que nunca cambiará, y su única ilusión es pensar que las gamberradas políticas de Carmena amargan el día a quienes acostumbran vivir bien. Si el espíritu del tontimalo impregna una sociedad, es normal que sus autos circulen por matrícula par o impar.