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56 ABCdelOCIO VIERNES, 30 DE DICIEMBRE DE 2016 abc. es ABC C ine Comanchería Un escrache al oeste de Texas Jeff Bridges protagoniza un filme con buenas dosis de desierto, tiros y conflictos morales MARÍA ESTÉVEZ E l universo del guionista Taylor Sheridan, que el año pasado escribió Sicario y esta semana firma el libreto de Comanchería se compone de personajes a los que va cercando secuencia a secuencia hasta dejarlos tan áridos como el paisaje al oeste de Texas en que escenifica la acción. El ejercicio intelectual al que nos somete Sheridan sitúa a Jeff Bridges como eje. El héroe de culto de El Gran Lebowski vuelve a dejar escapar su esencia representando a Marcus Hamilton, un casi retirado Texas Ranger en busca de un par de ladrones de banco. Yo, que vivo Ahora a punto de jubilarme en mi casa de Santa Bárbara, desme ofrecen cubrí que la historia era muy mejores auténtica. Sheridan entienpersonajes de el mundo rural que retraasegura Jeff ta y la ambigüedad de su reaBridges lidad, este no es un problema en blanco y negro, sino muy gris asegura el actor defendiendo el aspecto Robin Hood de la historia. Uno de Jeff Bridges y Gil Birmingham son los policías encargados del caso los temas recurrentes en las películas del Oeste es el tiempo en que se viven. Ahora toca criticar a los bancos por quedarse con la propiedad privada, y a mí me gusta estar involucrado en este tipo de western admite Bridges. ABC Morder a la serpiente con sus propios colmillos Deuda mortal Dos hermano: Toby Howard, interpretado por Chris Pine, con problemas económicos, y su hermano Tanner, a quien da vida Ben Foster, un problemático exconvicto, resuelven asaltar bancos como única solución a su ruina. Acosados por una deuda bancaria, que puede arrebatarles la casa familiar, deciden pagar robando varias sucursales de ese banco. Para mí lo más importante de este filme es la hermandad de los protagonistas. Se puede cuestionar la violencia; sin embargo, creo que la película es una interpretación de cómo los hombres se comunican entre ellos. Los protagonistas se aman y se odian con la misma intensidad, incapaces de articular en palabras sus sentimientos por miedo a perder su masculinidad. Solo cuando están a punto de afrontar su destino parecen dispuestos a hablar explica Chris Pine. En su peregrinar, los bandoleros comienzan una danza con la muerte y con la Policía que los persigue. Chris Pine fue un gran compañero de baile, y si los actores tienen ritmo y saben moverse, es fácil colaborar. Se ve en pantalla una relación de camaradería real entre nosotros, y no estoy tratando de venderte la típica frase hecha de Hollywood COMANCHERÍA Dirección: David Mackenzie. Con: Jeff Bridges, Chris Pine, Ben Foster JOSÉ MANUEL CUÉLLAR D os hermanos están a punto de perder las tierras de su familia, presionados por bancos de esos que se dedican a masacrar y engañar a sus clientes con la letra pequeña (por cierto, es tan pequeña que aunque intentes leerla no puedes) Uno de los hermanos lleva la guadaña pintada en la cara, el otro la desesperación. Así que, puestos a morir, deciden hacerlo con las botas puestas, y por aquello de que quien roba a un ladrón... se deciden a robarles el dinero que han de pagar al mismo banco. Pero si la trama ya es de por sí interesante, lo mejor de Comanchería es cómo se te pega a la piel la pasta de la que están hechos, no solo los dos hermanos, sino el infalible Jeff Bridges, con su mapa surcado por fuera y por dentro de su cara. En este aspecto David Mackenzie no se anda con medias tintas. Pone al espectador claramente en favor de los perdedores y arrasa con todos los convencionalismos sociales: con la ley hecha para unos pero no para otros, con los derechos, con la susodicha letra pequeña tramposa, con lo que sea con tal de salirse con la suya. Paga un precio mortal, pero logra hacer bueno al malo y malo al bueno. En medio de todo, un western moderno a la vieja usanza, de sombrero ancho, sendero polvoriento y revólveres veloces. El director levanta en pleno desierto un edificio sólido, intenso en su continuo crecimiento, apoyado sobre todo en ese monumental actor que siempre ha sido Bridges (uno de los más infravalorados de Hollywood) y en esa huida que parece hacia delante de los dos hermanos. Un filme sobre la familia como trasfondo, con la conflictividad social de escaparate y con un excelente guión llevado con excelsa brillantez ante la misma retina del espectador. confiesa Ben Foster, uno de los actores con más talento de su generación. Son los silencios de Jeff Bridges los que roban la atención del público, un hombre que conoce el medio y diversifica su trabajo entre la pintura, la fotografía, la interpretación y la música. Mi padre (Lloyd Bridges) nos animaba a mi hermano y a mí a actuar. Yo me rebelaba contra él tocando música; sin embargo, cuando me di cuenta de que iba a hacer más dinero interpretando no dudé en dejar a un lado mis otros intereses El actor reconoce que su padre deseaba compartir con sus hijos su pasión por la actuación: Jamás se dejó llevar por motivos frívolos, él disfrutaba con lo que hacía y quería que nosotros participáramos del sentimiento que le provocaba interpretar A sus 67 años, asegura que ahora me ofrecen mejores personajes. Hay historias que uno solo puede representar cuando llega a esta edad, y, la verdad, me parecen más interesantes Ya que hablamos de un filme sobre relaciones fraternales, es inevitable que surja una pregunta sobre la posibilidad de que vuelva a reunirse con su hermano Beau en pantalla. Él y yo estamos interesados en trabajar juntos. Los dos sabemos que es difícil superar Los fabulosos Baker Boys pero seguimos buscando. Ahora bien, nos negamos a hacer lo que nos ofrecen porque no queremos interpretar otra vez lo mismo termina diciendo.