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52 DEPORTES Rally Dakar Quedan tres días VIERNES, 30 DE DICIEMBRE DE 2016 abc. es deportes ABC Hay que ir y conseguirlo Este año corremos el Dakar tres parapléjicos y un doble amputado, sin piernas ni brazos. No tenemos límite o barro, no puedo ir en silla de ruedas. Me tienen que llevar. Todo son trabas. ¿Teme usted a algo del rally? -Solo temo los espasmos. El asunto que más me preocupa es la altura a la que correremos durante muchos días. No siento nada desde el pecho para abajo y a tanta altitud me dan espasmos en carrera que a veces duran dieciocho horas cada día. Eso desgasta demasiado. En el rally del año pasado me provocó anemia. No comía. Únicamente tomaba proteínas en polvo. ¿Algún temor más? -El barro. No me gusta pilotar con más de mil kilos encima y con unas ruedas tan grandes sobre el barro, porque no controlas. Y cuando un camión vuelca es muy peligroso. Aprendí en el Dakar que cuando un camión vuelca hay que parar y ayudar. -Dijo hace dos años que la organización no quería pilotos discapacitados, por seguridad. Ahora corren cuatro ¿Qué ha cambiado? -En esta edición corremos tres parapléjicos y un doble amputado, sin piernas ni brazos. Las personas que sufrimos discapacidad no tenemos límites. Sí, nos ponemos uno: poder ir al Dakar y si es posible terminarlo. ¿Se siente presionado por ser el referente de tanto admirador? -No. Me siento responsable de continuar y cumplir retos. Corro porque siento la chispa del que disfruta con lo que hace. Nunca pensé que podría alcanzar estas velocidades, ni que subiría dunas, ni que pasaría entre la nieve a 4.600 metros de altitud. Llovera, a los 50 años, es un ejemplo de alegría, lucha y superación. El Dakar es su examen anual de moral ABC Solo temo a los espasmos Entrevista Albert Llovera Piloto de camiones en el Dakar Esquiador, un accidente le dejó parapléjico a los 18 años. No siente nada desde el pecho. Corre el raid con un camión: He conducido con anemia TOMÁS GONZÁLEZ- MARTÍN MADRID Es un héroe. Asediado por los seguidores en las redes sociales. Admirado por jóvenes y mayores. Albert Llovera Massana (Andorra, 11 de septiembre de 1966) contesta a toda persona que le escribe en pleno rally. Cuando alguien se lamenta por un problema común, lee la vida de este deportista discapacitado y se calla por vergüenza. Esquiador en su juventud, un accidente en la Copa de Europa le dejó parapléjico. No siento nada desde el pecho para abajo, no tengo musculatura revela este hombre que a los 50 años atacará, el 2 de enero, su segundo Dakar en un camión. Objetivo: Acabar Peligros: Todos ¿Para qué pensarlo? No lo pienso Este es Albert Llovera, un espejo en el que muchos deberían mirarse. -Tras su accidente, en 1985, jugó al baloncesto en Estados Unidos antes de dedicarse al automovilismo. -Vinieron a verme médicos de la NASA. Me llevaron a Houston para estudiar mi caso y otros. Allí me entrené muy fuerte. Luego fui a Virginia y jugué la Liga americana de baloncesto en silla de ruedas. Quedamos segundos. ¿Y el salto a las cuatro ruedas? -Comencé a conducir un coche adaptado y supe que era lo mío. Marchaba rápido. Y llegué a los rallys. El esquí y el automovilismo comparten varias cosas. Hay que mirar a las siguientes curvas y anticiparte. La diferencia es que ya no peso 70 kilos, sino que llevo un camión de 1.200. Hay que tener mucho cuidado, control. -Pero usted se la juega en cada instante. ¿No teme un accidente? -No le doy vueltas a eso. Está claro que juego muchos números de lotería para que me pase algo. Pero me gus- tan las carreras, me encanta arriesgar y cuando dejas de pensar en el peligro es cuando más disfrutas. Mire, cuando los demás se arrugan es cuando yo tengo posibilidades de recuperar el terreno perdido en cada etapa. -Usted relata lo que debe hacer cada día en el Dakar y es todo un suplicio. -Yo corro dos Dakares, el oficial y el posterior a la carrera. Cuando la jornada acaba y me bajo del camión, viene otro rally muy duro. Primero, no sé donde debo ir a hacer mis necesidades. Hemos creado una silla donde mi siento y hago mis necesidades. La llevo también para sentarme en ella debajo de la ducha al aire libre. Ahora tenemos una cisterna y podré ducharme al menos con agua caliente. ¿Y si necesita médico para sus rozaduras tras tantas horas sentado? -Es otro problema extra. Si hay tierra Patinaje artístico Fernández cierra un gran año con Vistalegre a rebosar S. D. MADRID Javier Fernández, anoche, durante el espectáculo Revolution on Ice EFE Ha sido un gran año repite Javier Fernández con una sonrisa cada vez que se le pregunta. Y un gran año hay que cerrarlo a lo grande, como lo hizo anoche el campón del Mundo y de Europa en el madrileño palacio de Vistalegre a rebosar. Su espectáculo Revolution on Ice que fusiona la música en directo de Sweet California, Henry Méndez o Diana Navarro, reunió a grandes patinadores como la rusa y vigente campeona del Mundo y de Europa, Evgenia Medvedeva, la japonesa Miki Ando o el canadiense Shawn Sawyer.