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60 CULTURA DOMINGO, 25 DE DICIEMBRE DE 2016 abc. es cultura ABC Gil Parrondo Adiós al hombre que regaló dos Oscar al cine español El director de arte falleció ayer a los 95 años. Trabajó en muchas películas que hoy son clásicos y situó a nuestro país en el mapa de Hollywood LUCÍA M. CABANELAS MADRID G il Parrondo (Luarca, 1921) el genio de patillas largas que dio color a escenarios de un sinfín de películas, el decorador al que no le gustaba que le llamasen director de arte, ha muerto a los 95 años. Su pasión por el cine solo podía sucumbir a la edad. Ha sido la familia del ganador de dos Oscar y cuatro Goya la que comunicó su fallecimiento en la tarde de ayer, en plena Nochebuena. Un día en el que la gran comunidad del séptimo arte pierde a uno de sus abuelos ilustres, un hombre que hizo que Hollywood mirara a España cuando España estaba encerrada en sí misma. Entonces ir al cine era un misterio, otro planeta. ¡Y Hollywood estaba en otra galaxia! contaba en una entrevista con ABC. Aquella lejana galaxia acabó siendo conquistada por un asturiano que no dejó de soñar con los escenarios que construyó para las innumerables cintas en las que trabajó. Filmografía de un genio más recurridos para las coproducciones estadounidenses que en aquella época rodaban en España. Fue Gil Parrondo quien consiguió trasladar el rodaje de El Cid de Anthony Mann, a Torrelobatón. Allí conocía los idóneos escenarios naturales de la localidad vallisoletana gracias a sus años de servicio militar. También dio vida al escenario del Alejandro Magno de Robert Rossen, y también a La caída del Imperio Romano de Anthony Mann. No se le resistió el desierto de Lawrence de Arabia ni tampoco el invierno ruso de Doctor Zhivago ambas de David Lean. Sus dos Oscar se los dieron por Patton y Nicolás y Alejandra dirigidas por Franklin Schaffner. Tuvo una tercera nominación por Viajes con mi tía de George Cukor. Premio inesperado Estaba en la Costa Brava rodando una película, y me llamó mi mujer a las cuatro de la mañana para decirme que le había llamado una amiga de Nueva York, que acababan de darme el Oscar. Me parecía imposible. Me desvelé y recuerdo que me fui paseando hasta la playa de S Agaró. Estuve allí solo, al amanecer, llorando de emoción recordó en una entrevista a ABC. Aunque como a todo artista patrio siempre se celebran más los éxitos internacionales, de merecido reconocimiento son sus contribuciones en películas nacionales. Logró ocho candidaturas a los premios Goya, y se llevó el cabezón hasta en cuatro ocasiones: Canción de cuna You re the One: una historia de entonces Tiovivo c. 1950 y Ninette todas de José Luis Garci. Pero la excelencia no viene con los galardones, sino con las ganas. En un ejercicio de músculo, resisitiendo el paso del tiempo y rechazando jubilar su pasión por la decoración, siguió en activo casi hasta 2009. Lawrence de Arabia Durante más de un año estuvo trabajando en sus decorados. Con los más grandes Si Gil Parrondo no fuera español, su nombre daría la vuelta al mundo. Abundarían en sus vitrinas los premios honoríficos (más de los que tiene) y, todo es posible, puede que hasta pusiesen su nombre a una estrella. Pero lo es, y al contrario de lo que muchos puedan pensar, eso nunca supuso una barrera para él. Si ni siquiera los tres años de guerra que pasó en Madrid evitaron que dejase de ir al cine, tampoco la distancia le impediría ganar dos Oscar. Tenía lo más difícil de conseguir, el talento natural para el arte, y también la admiración por Hollywood que cultivó desde niño. Su profesionalidad en la ornamentación de filmes como Felices pascuas de Juan Antonio Bardem o Fedra de Manuel Mur Oti, le abrió las puertas del mundillo, consolidándolo como uno de los decoradores de arte Patton de F. J. Schaffner. En 1970 ganó su primer Oscar. La cinta se rodó en Almería Lágrimas por Parrondo El cine español perdió esta Nochebuena a uno de esos hombres sin cuyo trabajo nada hubiera sido igual. La presidenta de la Academia de Cine, Yvonne Blake, no ha podido reprimir las lágrimas tras enterarse de la noticia: Le quería mucho. Hemos hablado durante cuarenta años y hemos pasado muchos momentos. Le vamos a echar mucho de menos lamentó en conversación con ABC. Ninette de J. L. Garci. En 2005 recogió su último Goya. Tenía 84 años