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ABC JUEVES, 15 DE DICIEMBRE DE 2016 abc. es espana ESPAÑA 19 El PSOE da a Rajoy un mes para derogar la ley de Seguridad Tenso cara a cara entre Santamaría e Iglesias por la reforma constitucional ANA I. SÁNCHEZ MADRID SORAYA SÁENZ DE SANTAMARÍA VICEPRESIDENTA DEL GOBIERNO No pierda el tiempo, si usted no quita la mordaza, la quitaremos nosotros Con este claro ultimátum lanzado en la sesión de control del Congreso, el portavoz socialista, Antonio Hernando, daba ayer al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, un mes de plazo para presentar un nuevo texto legal que elimine los aspectos más polémicos de la actual Ley de Seguridad Ciudadana. Moncloa dispone de este plazo para informar al Congreso sobre la proposición de ley registrada en el mismo sentido por los socialistas. Si el mes expira y el Ejecutivo no ha presentado la iniciativa que exige Hernando, los socialistas cerrarán la puerta al diálogo y comenzarán a tramitar su texto buscando apoyos en Podemos y los partidos soberanistas. Fuentes del PSOE aseguran que éste no es el camino que desean seguir y que su primera opción es que sea el Gobierno quién tome la iniciativa y abra un diálogo con los grupos. Entre otras cosas, porque ven diferencias que les separan de Podemos y que hacen difícil consensuar un texto final, pero subrayan que ante el inmovilismo de Rajoy, no les queda otro camino que presionar. Al menos públicamente, esta estrategia no está teniendo efectos. Rajoy, Les veo más en sembrar discordia que en arreglar de verdad los problemas de este país PABLO IGLESIAS SEC. GENERAL DE PODEMOS Es una necesidad reformar la Constitución para proteger a los ciudadanos de ustedes Antonio Hernando, durante la sesión de control ayer en el Congreso lejos de amilanarse, dejó claro ayer que no echará atrás ni esta ley ni ninguna otra, subrayando que la derogación no es un buen camino para construir ni hacer una aportación al interés general Además, abroncó al portavoz socialista por el contenido de su intervención, acusándole de estar sobreactuando y alejándose de la moderación Decir que en España hay hoy un problema de ausencia de libertades y de disfrute de libertades, no se lo cree nadie le afeó. Parece una broma continuó, atacando el centro argumental de la intervención de Hernando. Pero la sesión de control vivió su debate más vibrante durante el duelo que protagonizaron la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, a cuenta de la reforma de la Constitución. Era la primera ocasión en que ambos medían fuerzas en este formato y la número dos del Gobierno desplegó un demoledor contraataque sobre los flancos más débiles de Iglesias. EFE Los cargos errejonistas Las lecciones de democracia, si quiere, se las da usted a los 300 de Vistalegre porque los 137 diputados del PP vienen con las lecciones aprendidas le espetó, en alusión a los 300 cargos errejonistas que han firmado un manifiesto contrario a algunas tesis de Iglesias de cara a su nuevo congreso. Les veo más en sembrar discordia que en arreglar de verdad los problemas de este país dijo Santamaría quien respondió así después de que el líder de Podemos considerara que la democracia le parece un jaleo e instara a la número dos del Gobierno a no tener miedo a una reforma de la Carta Magna. Defendió como un clamor social la reforma prácticamente integral de la Constitución por referéndum para proteger a los ciudadanos de ustedes recogiendo la plurinacionalidad. Y previamente había acusado al PP de reformar con nocturnidad veraniega el artículo 135 que arrodilló la soberanía de España a poderes exteriores ACOTACIONES DE UN OYENTE DAVID GISTAU LA NAVE VA M adrid tuvo un aspecto de novelón de terror victoriano durante los últimos días. Al caminar por el parque del Retiro brumoso, apetente de sonido de calesa, parecía uno a punto de cruzarse con Jekyll. En la primera hora de ayer, más clara, todavía quedaba una brisa fría que mecía los faroles del patio del parlamento como si fueran los fanales de un barco: la nao del Pontevedrés Errante adentrándose entre sargazos en una legislatura chicha, adormecida por el catenaccio de un gobierno carente de los escaños necesarios para la acción, sin la energía que la nueva polí- tica querría desviar al impulso constituyente. No hay vientos para eso. Hasta las sesiones de control han perdido prematuramente su dinamismo. Fluyen mecánicas como una rutina de oficina. Las tribunas permanecen casi vacías. Hasta en la barra del Manolo termino acodado solo para un café que en las semanas de las investiduras era multitudinario. No extraña que los miembros de Podemos, casi diluidos, inventen gestos con los que fomentar todavía su cliché de que son Gente y Distintos: el último, la asamblea apache del salón de los Pasos Perdidos, donde faltaron el tipi y el rule del calumet. Han de hacerlo así porque en las preguntas se llevan unos rapapolvos tremendos por parte de los miembros del gabinete que ya han convertido la condescendencia pedagógica en el tono habitual para humillar a Podemos. Sobre todo cuando Podemos se pretende el único defensor de la misma Constitución que pretende abolir y para ello como para todo se arroga la patente de representación en exclusiva de La Gente. Errejón tenía entre sus papeles un ejemplar de La maleta de Portbou cuya portada planteaba la pregunta de por qué envejeció tan rápido la nueva política: Errejón se estaba autodiagnosticando como cuando rastreamos nuestros dolores en las páginas médicas de internet. Su lenguaje corporal con Iglesias, por cierto, ya casi es inexistente. Atornillados constantemente al tuiter, ambos recuerdan esas parejas tristes y fatigadas que en los restaurantes miran los móviles para no tener que reparar en que nada les queda por decirse. Hernando pegó a Rajoy una pertinente tarascada a cuento de la ley Mordaza. El PSOE necesita hacer una mínima oposición en estos asuntos que no son económicos ni rompen por tanto la coalición oficiosa, y que en cambio aluden a valores de los que la socialdemocracia siempre intentó apropiarse para enfatizar antagonismos con la derecha Por más que Rajoy replicara que esta ley ha servido más contra el crimen ordinario de baja intensidad que contra las protestas políticas, siempre existirá la impresión de que fue una medida de control social en un momento en que el gobierno temía un estallido insurgente en la calle que luego encima no se produjo. Tampoco es que Hernando y Rajoy litigaran con pasión. Pero hace bien el PSOE en recordarse a sí mismo, cuando sea posible, que es un partido de oposición.