Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MIÉRCOLES 23.11.2016 Editado por Diario ABC, S. L. Juan Ignacio Luca de Tena, 7, 28027 Madrid. Diario ABC, S. L. Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta publicación, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa. Número 36.854 D. L. I: M- 13- 58 Apartado de Correos 43, Madrid. Publicidad 902 334 556 Suscripciones 901 334 554 Atención al cliente 902 334 555. EL PULSO DEL PLANETA VISTO Y NO VISTO Licenciada a los 94 años Fernanda Pozo tuvo que abandonar sus estudios de Química en 1945, cuando solo le quedaba una asignatura por aprobar ANGIE CALERO MADRID IGNACIO RUIZ- QUINTANO EL LEGADO Obama nos deja una Primavera Árabe con el Isis, un Otoño Alemán con frau Merkel, un Invierno Ruso con Putin y un Verano Ardiente con los Castro unque parezca mentira mirando los medios progres, el caso es que, según las últimas estadísticas, la demencia ha bajado en América, noticia que la casualidad nos ha traído con la de la victoria de Trump, que vendría a constituir el principal legado de Obama. Obama ha sido otro Carter, el Carter negro de Machín, que en la única democracia del mundo lega a la oposición un Senado, un Congreso y una Presidencia, mientras los progres del Gotha (el penúltimo, Richard Ford) lloran en los periódicos por la leche derramada, no por Obama, sino por los paletos que no votan como ellos. Hombre, también ha dejado buenos discursos. Quienes tenemos leído a Rousseau, por ser, al parecer, el patrón de nuestra Santa Transición, sabemos que la depravación de las costumbres y del gobierno de los atenienses fue obra de los oradores, y no se nos olvida el discurso de Obama en El Cairo, que hablaba del Califato de Córdoba como Meritxell del Muro de Berlín. Obama es, por complejo americano de inferioridad, un supremacista de la hoy inexistente cultura europea (él, el Presidente Mejor Preparado de la Historia, ofreció excusas a los vieneses por no hablar el idioma austríaco) que nos deja una Primavera Árabe con el Isis, un Otoño Alemán con frau Merkel, un Invierno Ruso o Guerra Fría con Putin y un Verano Ardiente con los Castro (Fidel, Raúl y Álex el Tuerto, con la bendición papal de Bergoglio) todo lo cual sería una broma si no fuera por el gallinero mediático que también nos lega: millones de espídicos gansos capitolinos graznando por todas las antenas de prensa, radio y TV contra quienes ponen en peligro una socialdemocracia de cuya invivible dictadura se puede decir lo que Voltaire del igualitarismo rusoniano: Nunca se ha empleado tanta inteligencia en conseguir volvernos bestias. Pero luego la culpa es de los paletos, que saben, como Folledo, que lo único importante en esta p... vida es saber dónde está el hormiguero para meterla La papeleta. H an pasado 75 años desde que Fernanda Pozo Carreño pisara por primera vez la Facultad de Ciencias de la Universidad de Murcia. Corría el año 1941 y ella empezaba con gran ilusión sus estudios de Química en aquel campus, donde solo había otras tres mujeres matriculadas. Por motivos personales Fernanda tuvo que abandonar las clases en 1949, cuando solo le quedaba una asignatura para terminar la carrera. Pero ella nunca olvidó las aspiraciones de su juventud y ha sido ahora cuando ha culminado el sueño de ser una mujer licenciada. El pasado lunes, a sus 94 años y obligada a desplazarse en una silla de ruedas, Fernanda volvía a la facultad para recibir el título que acredita que ya es licenciada en Química. Allí viví algunos de los mejores años de mi vida contó Fernanda durante la entrega de la orla de su promoción con fotografías de los que fueron sus compañeros y profesores las insignias de la universidad, la beca y el título universitario. Ella, sonriente, profundamente emocionada y orgullosa de lucir la banda de becaria al cuello, recibió un cálido aplauso de sus hijos, nietos y un gran número de autoridades docentes. El secreto de haber terminado mis estudios no ha sido otro que tener ganas de aprender aseguró. Y añadió: Cuando las ganas existen, no hay barreras Este emotivo acto académico demostró el tesón de Fernanda y, sin duda, sirvió para A UNIVERSIDAD DE MURCIA Una longeva alumna La orla que recibió el pasado lunes Fernanda Pozo (arriba) con sus compañeros de promoción de 1946- 1947 de la Universidad de Murcia demostrar la importancia de tener metas y perseguir sueños. Dos frases tan manidas que, a veces, se olvidan. Ayer, cuando este periódico se puso en contacto con ella para presenciar un sueño hecho realidad, su nieta comentó al otro lado del teléfono que Fernanda no se encontraba con fuerzas para hablar con los medios de comunicación. Ayer vivió muchas emociones y hoy no se ha podido levantar de la cama. Está bien, lo único es que se encuentra muy cansada comentó la joven, que puede presumir con orgullo de llamarse igual que una de las primeras mujeres que pisaron la Universidad de Murcia. Precisamente de la evolución histórica de las mujeres y de su papel en la Universidad habló Fernanda el pasado lunes. Me congratula mucho ver cómo las mujeres se han incorporado con tanta fuerza a la Universidad y han demostrado su valía y sus ganas de aprender cosas nuevas aseguró, consciente de que ella y otras universitarias de la época ayudaron a cambiar el papel de la mujer en España. Fernanda también ha sido un ejemplo en su familia. Por eso, su nieta le dedicó unas palabras: Gracias a la Universidad por haber hecho realidad una ilusión, y a ti, abuela, por no perder la ilusión nunca Hoy se le entrega un título a una licenciada, que en cierto modo ya lo era hace muchos años apostilló el rector de la Universidad de Murcia, José Orihuela, y finalizó diciendo: A pesar del tiempo transcurrido, tenemos la suerte de que aún hemos estado a tiempo de hacer realidad aquel viejo sueño Verbolario POR RODRIGO CORTÉS Hoja, f. Lámina que cae de los libros en el otoño.