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48 CULTURA SÁBADO, 29 DE OCTUBRE DE 2016 abc. es cultura ABC MUY PERSONAL Ken Loach nació el 17 de junio de 1936 (80 años) en Nuneaton (Inglaterra) Casado con Lesley Ashton en 1962. Tienen cinco hijos. Es director de cine y televisión y se le conoce por su estilo de realismo social y temática socialista ligados a su militancia trotskista. Su palmarés es impresionante. Dos Palmas de Oro en Cannes, tres Premios del Jurado, un Bafta, un César a la mejor película extranjera, un César a la mejor película de la Unión Europea, un Premio del Público en San Sebastián... Ken Loach, durante la presentación de su película en Cannes AFP Ken Loach El Gobierno inglés es cruel con la población más vulnerable DIRECTOR DE CINE El cineasta inglés estrena Yo, Daniel Blake una dura crítica al sistema británico que ha ganado en Cannes y el premio del público en San Sebastián MARÍA ESTEVÉZ LOS ÁNGELES Ken Loach regresó a Cannes con Yo, Daniel Blake y ganó la Palma de Oro. Otro retrato de la sociedad actual, de los mucho que el realizador británico ha regalado al cine. Los tornillos se aprietan a los trabajadores con la vuelta de tuerca que los gobiernos dan siguiendo su política de austeridad. Loach se pone la cámara al hombro para observar cómo la maquinaria se engrasa, cómo la fórmula establecida exige la respuesta que busca. Yo, Daniel Blake es una película sobre la empatía, envolviendo a los personajes con una sorprendente dosis de realidad. El cine neorrealista de Loach invierte profundamente en los sentimientos, de la risa al llanto, de la frustración a la alegría, de la confusión al miedo, pero, y sobre todo, provoca una sensación de abandono que hace temer por el futuro de la sociedad europea. La cinta se centra en Dan, interpretado por el cómico Dave Johns, un hombre incapaz de encontrar trabajo tras un ataque al corazón. Un individuo que busca su dignidad entre la burocracia creada para complicarnos la vida. Un círculo vicioso que pone a prueba tanto al protagonista como a la audiencia. En Cannes, el octogenario director habló de su filme, su colaboración con Paul Liverty y su pasión por el cine. ¿Su filme habla de la empatía? -El Gobierno inglés es cruel porque ha creado una conciencia de culpabilidad entre los ciudadanos, como si ellos tuvieran la culpa de no encontrar un trabajo. La población más vulnerable está atrapada en esta dinámica; por ejemplo, los incapacitados. Hay mucha gente que se está suicidando por ello. -Muestra cómo administradores de centros de empleo son forzados a complicar las demandas del sistema. -La gente que trabaja en estos centros se ve obligada a humillar al público. Nosotros hemos intentado hacer un filme dentro de la tradición del neorrealismo italiano retratando esa verdad. Los actores son gente que ha trabajado en bancos de comida y en oficinas de empleo que nos han ayudado a crear ese sentimiento de objetividad. Cuando despiezas un guión es posible vivir la vida de la persona que retratas. ¿Se siente cercano a alguna tendencia política? -Creo que Jeremy Corbyn es lo mejor que le ha pasado al Partido Laboral desde Clement Attlee. Corbyn entiende a la gente trabajadora, mientras que Brown y Blair solo entendieron de negocios. El problema es que la mayoría, dentro del partido, quiere a Corbyn fuera. ¿Qué opina de la separación de Inglaterra de Europa? -La Unión Europea es un proyecto neoliberal, creada para desregular y privatizar. Pero, si dejamos a los gobiernos moverse a la derecha nos vamos a encontrar con un gobierno de extrema derecha. Yo creo en el equilibrio y sí, tal El Brexit La Unión Europea está creada para desregular y privatizar. Quizás estemos mejor fuera de ella vez, estemos mejor fuera. Sin embargo, es importante buscar alianzas. ¿Se enfrenta la clase trabajadora a una sociedad insensible? -Hay una crueldad consciente en la forma en que organizamos nuestras vidas. Los más vulnerables tienen miedo al castigo, a ser ignorados, señalados. Cuando se escriben historias sobre la gente que está sufriendo, se les retrata miserables todo el tiempo. Este no es el caso. En los bancos de comida he visto risas, humor, comedia, tontería, estupidez, cariño, armonía. La empatía nace cuando hay humor y calor en las historias. -Este filme está creado sin artificios. -Sí. Pensé que la historia ganaría fuerza si simplificábamos la cinematografía, no había necesidad de embellecer las imágenes. Nuestro estilo no se adorna porque es claro. Quería captar la atención de la audiencia, porque es la esencia de la gente que aparece en pantalla el corazón de la historia. Como decía Bertolt Brecht: Si digo las cosas como son, romperé el corazón de todos ¿Qué espera lograr con este filme? -Quiero mostrar la urgencia del momento que vivimos, un momento peligroso que puede robar a la clase trabajadora el poco poder que aún tiene. -Vuelve a trabajar con Paul Laverty en el guión del filme. -Paul Laverty es extraordinario, llevo trabajando con él muchos años y es quien me mantiene el interés por seguir dirigiendo. El guión es una parte crítica en la creación de una película, y creo que es una pena cuando se considera que un director es mejor porque escribe su película, algo que pasa mucho en la actualidad. Personalmente, creo que eso es malísimo porque dirigir es una cosa y escribir es otra. Y necesitan ser complementarias, sin embargo, no son lo mismo. Un buen diálogo entre ambas partes es lo más importante. -Su política se retrata en sus imágenes, en sus personajes, en su humanidad. -Tal vez es al revés, lo primero es mi amor por el cine. Si viera el medio como un mecanismo para expresar mis ideas políticas no funcionaría. Después sí, después pienso en las historias que quiero contar y siempre me encuentro con el mundo real.