Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24 ESPAÑA SÁBADO, 29 DE OCTUBRE DE 2016 abc. es espana ABC Caso Gürtel El Bigotes niega pagos a Bárcenas y regalos al matrimonio Sepúlveda- Mato El hombre de Correa en Valencia se presenta ante el Tribunal como un currante con deudas NATI VILLANUEVA MADRID Esperada (por lo que se intuía de esperpéntica) y, a la vez, previsible. Así fue la declaración que Álvaro Pérez, apodado el Bigotes prestó ayer ante el tribunal del caso Gürtel en la Audiencia Nacional. El considerado número tres de la trama de corrupción y hombre de Francisco Correa en Valencia se desvinculó del supuesto pago de comisiones por contrataciones al extesorero del PP Luis Bárcenas y al exalcalde de Pozuelo Jesús Sepúlveda, a cuya mujer, Ana Mato, negó haber agasajado con regalos o con fiestas de cumpleaños para sus hijos. Sí reconoció, sin embargo, su firma en una factura de 170 euros en la que figuraba el nombre de la exministra, una circunstancia a la que no supo dar una explicación. Esta, la de los pagos, es la principal acusación que pesa sobre Pérez en este juicio (por la que le piden 5 años de cárcel) porque las actividades presuntamente ilícitas que cometió con Orange Market (filial de Special Events) en relación con contratos con administraciones públicas en la Comunidad Valenciana ya han sido juzgadas por aquel tribunal superior de justicia y están a la espera de sentencia. El imputado negó que, como sostiene el Ministerio Público, abonara a Sepúlveda una retribución periódica que habría consistido en un primer momento en el pago de 3.000 euros, que luego se elevaron a 6.000. Esta asignación procedía, según la acusación, de la caja B amasada por el cabecilla de la trama, Francisco Correa. En este sentido, Pérez desvinculó al exregidor de las iniciales J. S. que aparecen de forma recurrente en el sumario, y se las atribuyó a José Sevilla, el supuesto asesor de el Bigotes y quien se encargaba, dijo, de liquidar sus múltiples deudas con Hacienda. Álvaro Pérez, ayer a su llegada a la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares EFE Las perlas de su declaración Al presidente del Tribunal Si mi vehemencia me lleva al desastre avísenme; a mí hay que atarme corto. Soy defensor del taco, como Camilo José Cela, y de ir sin calcetines Declaración ante el juez Garzón Cuando declaré ante Garzón tenía los pantalones meados desde hacía tres días, del miedo que pasé en los calabozos con otros cuarenta presos Relación con Bárcenas Yo al señor Bárcenas no le he entregado nunca nada de nada de nada. Lo único que le he dado han sido los buenos días y las buenas tardes La desconfianza de Correa Si algo identifica a Correa es su desconfianza general; te hace seiscientas preguntas de manera diferente. Es una broma lo que está haciendo usted (su abogado) conmigo en comparación con él El lifting de Aznar Aznar tenía la ceja poblada y el ojo muy hundido, y como tenía un gesto así, cara de muy mala leche... empecé a iluminarlo de otra manera y salía muy fresco El porqué de su apodo Yo no pasaba desapercibido. En aquella época llevaba un bigote espléndido y nadie se olvidaba de mí De los buenos días Aseguró así que las veces que vio a Sepúlveda fue en Génova el Ayuntamiento de Pozuelo no lo he pisado en mi vida y siempre para hablar de la organización de eventos del partido, como también lo hacía con el que fuera jefe de campaña del PP Juan Carlos Vera. Por el contrario, a Luis Bárcenas, a quien los investigadores relacionan con el apodo Luis el cabrón (acuñado por el propio Álvaro Pérez) dijo no conocerle más que de darle los bue- nos días pese a que se le vincula con un pago de 72.000 euros efectuado por el propio Bigotes El imputado, que se presentó como un creativo un currante de la calle al que agobian los despachos y sin conocimientos de contabilidad, señaló que se trataba de una cantidad que había devuelto a un empresario amigo, Luis Delso, al que él mismo apodó Luis el cabrón porque el cabrón no sonreía nunca Y es que si algo no faltó en la declaración de El Bigotes fue un alarde de verborrea más propia de una taberna que de un tribunal. Hasta tal punto llegó su locuacidad que el presidente tuvo que pararle los pies cuando apenas lle- vaba diez minutos declarando. No voy a consentirle ni una más llegó a advertirle Ángel Hurtado. Previamente el imputado había emplazado al tribunal a que le atara corto y que le avisara si mi vehemencia dijo me lleva al desastre en referencia a lo impropio de su lenguaje: Soy defensor del taco, como Camilo José Cela, y de ir sin calcetines Obligó a interrumpir la sesión en dos ocasiones. Mi vejiga me presiona, señoría, me han operado de un cáncer de próstata aunque los medios de comunicación no me crean. Perdonen que no haya venido con mi tumor Y tampoco midió sus palabras cuando dijo que no ratificaba la declara- ción que efectuó ante el juez Garzón. Cuando la hice tenía los pantalones meados desde hacía tres días del miedo que pasé en los calabozos con otros cuarenta presos justificó. No escatimó Pérez en autohalagos sobre su trabajo en Special Events, desde donde organizó multitud de actos del partido. Éramos los mejores dijo Trabajábamos día y noche, todos los días del año Hasta recuerdo que en alguna ocasión se dijo que Aznar se había hecho un lifting. Pero no era un lifting, era que le iluminábamos de otra manera Yo recuerdo que tenía la ceja poblada y el ojo muy hundido, y como tenía un gesto así, tenía cara de