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36 INTERNACIONAL DE LEJOS JUEVES, 27 DE OCTUBRE DE 2016 abc. es internacional ABC PEDRO RODRÍGUEZ COMPLEJO DE ALDEA GALA D entro de la marea tóxica que se empeña en cuestionar toda clase de principios básicos del orden internacional desde el derecho de asilo al respeto de las fronteras nacionales, pasando por la seguridad colectiva el libre comercio tampoco se salva de la quema. En las democracias occidentales se multiplican las voces que confunden los efectos más adversos de la globalización con una de las lecciones más dolorosas del terrible periodo de entreguerras: obstaculizar el libre comercio es una estrategia perfecta para agravar el sufrimiento de cualquier crisis económica. Como resultado de los esfuerzos en ambos lados del Atlántico por santificar el proteccionismo, algunos pensarán, por ejemplo en España, que eso del libre comercio se le debió de ocurrir a Franco en una tarde especialmente fascista. Cuando la realidad es que la defensa del libre comercio empieza a fraguarse precisamente en las más profundas tinieblas de la Segunda Guerra Mundial a partir de las cuatro libertades del presidente Roosevelt, la Carta Atlántica y el concepto de Naciones Unidas como parte de los ideales compartidos para esta lucha sin cuartel. En julio de 1944, tan solo tres semanas después del épico desembarco aliado en las playas de Normandía, delegados de 44 países se congregaron en un exclusivo resort en las montañas de New Hampshire para un alarde de multilateralismo. Su misión, impulsada por FDR y Churchill, era tan ambiciosa como ganar la paz tras una década de tragedia destructiva que arranca con la Gran Depresión. En palabras de John Maynard Keynes, el más célebre de todos los convocados en Bretton Woods, se trataba de crear un mundo en el que la hermandad del hombre se convirtiera en algo más que una frase Con estos antecedentes cuesta creer que una región (Valonia) del país más disfuncional de la Unión Europea (Bélgica) pueda desbaratar todo un acuerdo comercial con Canadá (CETA) Desde luego, si triunfa este complejo de aldea gala que no se rinde ante los intereses compartidos por 500 millones de europeos y 36 millones de canadienses, entonces la Unión Europea se merece todo lo malo que pueda ocurrirnos ahora y en el futuro. Manifestantes protestan contra el acuerdo de la UE con Canadá, frente a la Embajada de Bélgica en Berlín EFE La UE intenta salvar el tratado con Canadá en el último segundo Bruselas aún cree posible una cumbre hoy con el primer ministro canadiense ENRIQUE SERBETO CORRESPONSAL EN BRUSELAS A pesar de la inquietante resistencia de Valonia, las instituciones europeas decidieron ayer no tirar la toalla y mantienen la esperanza de salvar el Tratado de libre comercio e inversiones (CETA) con Canadá. Los representantes del Gobierno federal belga se han reunido hasta la extenuación con los dirigentes de la región de Valonia para intentar obtener un acuerdo in extremis que ponga fin a su inédito veto. A base de clarificaciones y notas al margen, sin tocar el texto del acuerdo negociado laboriosamente durante siete años y que ya han aceptado los demás países, los valones pretenden obtener garantías de que el mecanismo de arbitraje entre estados e inversores estará regulado con sentido común algo que teóricamente ya está en el espíritu del acuerdo, aunque el ministro presidente valón, Paul Magnete, se empeñe en dudarlo. Los presidentes del Consejo y de la Comisión, Donald Tusk y Jean- Claude Juncker, trataron ayer de tranquilizar a los eurodiputados, reunidos en Estrasburgo, repitiendo que mantienen la esperanza de que hoy se pueda ce- lebrar la cumbre UE- Canadá. El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, había advertido de que no cruzaría el Atlántico solo por visitar Bruselas. Sin embargo, el despliegue policial puesto en marcha ayer tarde en las inmediaciones del edificio del Consejo Europeo, donde debería llevarse a cabo la ceremonia y donde se había convocado una manifestación de protesta contra el tratado, fue interpretado como un síntoma de que el acuerdo es posible. ma que todos esos tratados pendientes sean declarados de competencia exclusiva europea, de forma que no puedan volver a ser vetados por una minúscula región que representa menos del 1 de los ciudadanos a los que afecta. Ni siquiera representa a la mayoría de los belgas. El presidente de la Comisión, Jean- Claude Juncker debe lamentar amargamente la decisión de declarar al CETA como un tratado mixto, haciendo caso a las presiones de algunos países aunque juristas de sus servicios tenían dudas al respecto. Al Posible retraso considerarlo tratado mixto, hacía neEl actual portavoz de los liberales en cesaria una ratificación de cada uno el Parlamento Europeo, el ex primer de los países y no únicamente del Parministro belga Guy lamento Europeo. Verhofstadt, decía Igual que Guy ¿Por qué la región con cierta dosis de Verhofstadt puede de Valonia puede realismo que prolamentar ahora el firmar ahora? bablemente conhaber transferido a vendría retrasar la las regiones las ceremonia para salcompetencias en La piedra de toque para var el acuerdo con comercio exterior. Valonia es la garantía de que Canadá y los más El hecho de que a las aclaraciones descritas en de 30 pactos comerúltima hora de la sus negociaciones con ciales de corte simitarde de ayer no se Canadá y la Comisión lar que están sienhubiera anunciado Europea tienen valor legal y do negociados. la anulación de la que los aspectos polémicos Ni el CETA está cumbre con Canadel mecanismo de arbitraje muerto ni nosotros dá, sin embargo era (ICS) sobre todo la elección debemos rendirnos. el síntoma más rede los jueces que deben Estoy convencido confortante para formar parte de estos de que se puede llelos partidarios del tribunales, no se aplicarán gar a un acuerdo en CETA. Que no estuaunque se acuerde una noviembre para que viera claro si se poratificación provisional del sea firmado en didría llevar a cabo tratado. ciembre Pero, soera la principal esbre todo, Guy peranza de sus deVerhofstadt reclatractores.