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78 DEPORTES DOMINGO, 9 DE OCTUBRE DE 2016 abc. es deportes ABC Dani Carvajal Soy lo que soy por mi barrio JUGADOR DEL MADRID Y DE LA SELECCIÓN ESPAÑOLA Dani Carvajal, en el entrenamiento de ayer tarde en el campo de Shkodër El lateral, fijo con Lopetegui y con Zidane, recuerda sus orígenes en Leganés como la base de su éxito ENRIQUE YUNTA ENVIADO ESPECIAL A SHKODËR (ALBANIA) D ani Carvajal (11 de enero de 1992) es de Leganés, muy de Leganés. Habla como cualquier chico de barrio (Zarzaquemada, concretamente) eufórico a la hora de recordar sus ratitos con los colegas en el parque. Es su vida, incluso ahora que es el lateral derecho titular del Real Madrid y de la selección española. Se fue un año a Alemania para foguearse y volvió siendo un hombre hecho y derecho, con el mismo gen competitivo que gasta desde crío. Yo quiero ganar siempre, eso es lo que me divierte repite en su charla con ABC, con la mente puesta ahora en España y en el peligroso duelo ante Albania. Se especulaba con su salida del once para repartir minutos y no cargar demasiado, pero Sergi Roberto está tocado y Carvajal, que se perdió la Eurocopa por lesión, es uno de los fijos de Zidane y de Lopetegui. España se empapa de su garra. -Dicen de usted que no ha cambiado nada. -Es verdad. Suelo mantener un poco el sello de donde vengo, mis raíces, mis amistades, mi gente de confianza... Sí, creo que es la base de lo que soy. No por cumplir mi sueño y ser futbolista del Madrid voy a cambiar el cómo soy. ¿Qué le inculcaron en su casa? -Les debo todo a mis padres por la educación que me dieron. Me dijeron que el fútbol era secundario y que lo primero eran los estudios (acabó Bachillerato y empezó la carrera de INEF) El fútbol es un sueño, pero es muy difícil llegar. Y esa ha sido mi base, el mantenerme siempre con los pies en la tierra, ser un chico normal incluso cuando cumples objetivos. Llegas al Castilla, luego al primer equipo del Madrid... Mis padres ahí siempre me decían que tranquilo, que era el momento de disfrutar, y me pedían que no cambiase porque la gente iba a valorar mucho más eso. -En la actualidad, ¿cree que faltan estos valores en la educación? -Bueno, bufff... Sí, también es verdad que los niños y la sociedad se fijan en el estereotipo del futbolista peinadito, con Ferrari, que si esto o que si lo otro... Cuando a alguien le dices futbolista, se asocia a esa imagen. Y ojalá cambie el estereotipo de futbolista porque también hay un alto porcentaje de chicos normales, que cumplen sus sueños sin alejarse de sus vidas. ¿A usted qué le queda del barrio? -Me queda todo, soy lo que soy por el barrio. No vivo ahí ahora, pero me he movido a un sitio que está cerquita, estoy a diez- quince minutos. Tengo a mi familia, a todos mis amigos. Están los sitios a los que voy a tomar algo, al cine suelo ir ahí porque me gusta. Estoy muy relacionado con el barrio. ¿Y qué hace ahí con sus amigos? -Es verdad que ya no voy a centros comerciales o demás porque al final no deja de ser un agobio y hasta mis amigos lo pasan mal. Pero vamos al cine, a nuestros sitios de confianza a tomarnos unas cervezas, al parque de siempre a contarnos qué tal la semana... La verdad es que no ha cambiado demasiado. ¿Y qué recuerda de cuando era niño? -Recuerdo que casi siempre antes de ir al colegio yo me solía llevar el balón e incluso antes de empezar las clases jugábamos. Estábamos en la plaza jugando cuando acababa el cole... No sé, yo siempre he estado relacionado con el balón. Son muchos recuerdos, y sobre todo buenos. Ya cuando vas creciendo recuerdas que tus amigos empiezan a llegar un poquito más tarde a casa y Selección española El listón está muy alto, pero se nos puede exigir y creo que se harán grandes cosas. Hay jugadores fantásticos que tú te tienes que volver porque juegas en uno o dos días... Esas cosas las haces para eso, para cumplir el sueño. -Ahí se le recuerda porque en todos los pantalones llevaba rodilleras. -Ja, ja. Sí, sí, porque los campos eran de tierra y cuando jugaba en Leganés, siendo prebenjamín y benjamín, estaba a la orden del día. Siempre iba al suelo, al corte, y acababa con las rodillas destrozadas. Entonces, mis padres me pusieron unas rodilleras para que no pasase eso. -Sus amigos dicen que era el más competitivo. -Creo que lo sigo siendo. No me gusta perder a nada, incluso cuando pierdo en los entrenamientos me voy a casa cabreado. Y creo que esa competitividad es necesaria. Igual no llevarla al exceso, pero quien me conoce bien sabe que soy competitivo a más no poder y estoy muy orgulloso de eso. A quien le dé igual lo que hace no lo siento de corazón. -Hay quien disfruta con el mero hecho de jugar y hacerlo bien. -Bueno, es que yo cuando voy a jugar al pádel con mis amigos voy a eso, a jugar al pádel y a pasarlo bien. Pero yo voy a ganar. No voy a jugar y decir mira qué golpe más bueno y qué bien me lo he pasado Voy a ganar y ganando ya disfruto más. -El Madrid lleva ahora precisamente cuatro partidos sin ganar. ¿Le pasa algo? -Hay momentos en la temporada en los que no todo es de color de rosa. Siempre hay rachas malas. Ya he dicho que quizá con un poquito de fortuna podríamos haber ganado alguno de estos cuatro partidos que hemos empatado. Pero bueno, creo que el equipo está bien, se está encontrando cada vez más a gusto. El partido del Éibar fue raro, el calor, la hora... No nos encontramos del todo a gusto, pero queda toda la temporada. No hay que ser muy pesimista tampoco, vamos a reaccionar y a revertir la situación y las victorias llegarán. ¿Es pronto para hablar de que hay un problema? -Sí, no creo que sea una crisis o un problema. Es lo que le digo, son rachas, la pelotita a veces no quiere entrar. Tenemos ocasiones y muchas veces con menos ocasiones y con menos tiros a puerta hemos conseguido ganar 4- 0. No es crisis. Sí que hay cosas que mejorar, lógicamente, pero así lo haremos. ¿Cómo actúa Zidane en una situación como esta? ¿Alza la voz?