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26 PRIMER PLANO La dimisión de Sánchez La gobernabilidad DOMINGO, 2 DE OCTUBRE DE 2016 abc. es ABC El calendario político, pendiente de la fractura del PSOE La deriva socialista deja como únicas opciones el Gobierno de Rajoy o elecciones MARIANO CALLEJA MADRID El 31 de octubre acabará el plazo de dos meses que fija la Constitución para intentar investir un presidente del Gobierno antes de convocar otras elecciones generales. Por delante hay un mes para hacer un último intento antes de llegar a la solución extrema de las terceras elecciones generales, pero la fractura del PSOE ha hecho saltar por los aires el calendario político y las previsiones que todos los partidos hicieron. La posibilidad de una nueva investidura este mes solo será viable si la crisis socialista se resuelve con celeridad y se recupera la unidad. Hasta la semana pasada había dos posibles investiduras sobre la mesa, antes de llegar a las terceras elecciones: por un lado, Rajoy sigue defendiendo su candidatura, con la mano tendida al PSOE, para formar un Gobierno en minoría, y por otro Pedro Sánchez había anunciado su firme intención de buscar una alternativa, junto a Podemos y sin descartar a los independentistas. El ya exsecretario general socialista creía que en octubre llegaría su momento: Cuando lleguemos a ese río cruzaremos ese puente aseguró hace semanas. Durante este mes, el Rey podría convocar la segunda ronda de consultas de esta legislatura, pero solo propondría un candidato si se definen con claridad los apoyos para conseguir una investidura. El debate tendría que celebrarse, como muy tarde, en la semana del 25 de octubre. Pero la autodestrucción del PSOE ha complicado todos esos planes. De entrada, Rajoy ni siquiera sabe ahora mismo quién es su interlocutor en el Partido Socialista, y no tiene intención de inmiscuirse en la vida interna de esa formación para tratar de conseguir por su cuenta esas 11 abstenciones que le faltarían para ser elegido presidente del Gobierno, según fuentes de Moncloa. Dicho de otra manera, no piensa echar la caña de pescar en las aguas revueltas del PSOE. Rajoy sigue queriendo un acuerdo con este partido, pero de forma seria Sin legitimidad Al mismo tiempo, el PSOE entra en un periodo de confusión al descabezarse su Ejecutiva y quedarse sin líder claro y con legitimidad para encabezar nuevas conversaciones. Solo una recomposición rápida del PSOE, con un líder definido, podría poner en marcha de nuevo el calendario, ya contrarreloj. Si el sector crítico acaba imponiendo sus tesis podría abrirse la vía de la abstención con Rajoy, y la investidura se precipitaría. La otra opción sería ir a unas terceras elecciones, ya que la posibilidad de llegar a un acuerdo Podemos y los independentistas, el Gobierno Frankenstein como lo calificó Rubalcaba, ha perdido todo fuelle con la marcha de Sánchez. Mariano Rajoy, esta semana en La Moncloa IGNACIO GIL En estas circunstancias, al PP y a Rajoy solo les queda aguardar a que se resuelva la crisis socialista. El presidente en funciones tiene la agenda prácticamente despejada durante toda la semana que viene, con un único punto: el Consejo de Ministros del viernes. Quién es el líder En el Gobierno en funciones y el PP se mantiene un escrupuloso silencio sobre lo que está ocurriendo en el Partido Socialista. Solo se salió de la norma el ministro de Exteriores, José Manuel García- Margallo quien aseguró que el momento histórico que atraviesa España es muy parecido al de la Situación esquizofrénica El ministro Margallo rompió el silencio del Gobierno para calificar de esquizofrénica la situación en el PSOE: Deben recomponer el partido Transición pero que, a diferencia de aquel, sobra codicia y falta ambición de país Así se expresó en Denia al ser preguntado por la situación del PSOE, justo después de volver a incidir en la que, para él, es la mejor fórmula para hacer frente a la situación de emergencia que atraviesa España: un gobierno de PP, PSOE y Ciudadanos. Margallo reconoció que los socialistas no están en el mejor momento para afrontar unos comicios, porque la primera ecuación a despejar es saber quién es realmente su líder. Si eso no se produce, todo lo demás es muy complicado ya que el presidente de los populares no tendría interlocutor, ni el Rey sabría a quién llamar si decidiese iniciar una nueva ronda de consultas, explicó. Margallo calificó de realmente esquizofrénica la situación en el PSOE y les instó a reflexionar y tener un periodo de tiempo para recomponer el partido CHISPAS CURRI VALENZUELA SÁNCHEZ PERDIÓ POR SU PACTO M ariano Rajoy ha conseguido tener un fin de semana libre. Desde los Arribes del Duero, donde descansaron su mujer y unos amigos después de asistir en Oporto a la inauguración de una exposición de Miró, siguió la lucha abierta del PSOE con el mismo grado de estupefacción que el resto de los españoles. Antes de salir de Madrid dio la orden de que nadie del Gobierno o del PP comentara lo que estaba sucediendo. Esta guerra no ha ido con ellos, argumentó, por mucho que Pedro Sánchez es- tuviera empeñando en colocarle a él en el eje central del debate del socialismo partido en dos. En Moncloa existe el convencimiento de que Sánchez ya había perdido la batalla principal de la contienda y, por lo tanto, la guerra desde el momento en que los llamados críticos abrieron fuego contra él. La opinión predominante en el Gobierno es la de que lo ocurrido demuestra que el secretario general del PSOE tenía atado y bien atado su acuerdo con Podemos y los nacionalistas más radicales para pre- sentarse en el último momento posible, antes de que a finales de este mes se convocaran nuevas elecciones, a una sesión de investidura que le llevaría a La Moncloa. Y que desde el momento en que se destaparon los críticos, ese plan descarriló, de manera que nunca tuvo oportunidades de salir victorioso del asedio de sus correligionarios. Según esa versión, el líder socialista se puso a trabajar en ese pacto incluso antes de que Rajoy se presentara a la investidura que perdió y ya desde mediados de agosto, cuando pasó un par de semanas alejado de los medios, estuvo estableciendo contactos con Podemos, Compromís y Ezquerra mientras socialistas catalanes y vascos hablaban con los nacionalistas moderados de ambas comunidades. La causa principal por la que los llamados críticos se sublevaron con- tra Ferraz fue precisamente la de impedir que su secretario general llevara a cabo ese plan en contra de la decisión anterior del Comité Federal de negarle autoridad para pactar con quienes quieren romper España, piensan los populares, no, como Sánchez mantuvo, la posible abstención del PSOE en una nueva investidura de Rajoy. Aunque tenían instrucciones de no hacer comentarios, altos cargos del PP no disimulan su satisfacción por la dimisión del hasta ahora secretario general socialista. Fue tan visceral en sus ataques a los populares en general y a Rajoy en particular que sus principales adversarios no le guardan una gota de estima. Hasta el presidente en funciones ha comentado que las cosas que le han pasado con Sánchez, como que le llamara y no se le quisiera poner al teléfono, no le han pasado con nadie.