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32 INTERNACIONAL EE. UU. 16 Primer debate electoral Anécdotas de un teatral cara a cara Problemas de nariz Después de especular con la salud de Clinton, Trump se presentó con la voz pastosa y nasal y sorbiéndose la nariz sin parar. Hizo las delicias de las redes MIÉRCOLES, 28 DE SEPTIEMBRE DE 2016 abc. es internacional ABC Miss Cerdita Clinton se sacó un as de la manga. La historia de la miss venezolana ahora ciudadana estadounidense Alicia Machado, a la que Trump llamó Miss Cerdita Contraataque Muchos esperaban que Trump sacase a colación el caso Monica Lewinsky y Bill Clinton, pero no lo hizo. Luego declararía que actuó por respeto a la hija, Chelsea En el debate se vio quién llevaba la lección aprendida. Trump fue como un boxeador inexperto: lanzó un vendaval de golpes que apenas impactaron a Clinton El púgil novato y la alumna empollona JAVIER ANSORENA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK Récord de audiencia Cuando se apagaron las luces del auditorio de la Hofstra University, en el estado de Nueva York, cada equipo de campaña se apresuró a defender su relato de lo que ocurrió en el debate. Desde el spin room la zona mixta donde los periodistas se juntan con los altos cargos de cada candidato, John Podesta, el presidente de la campaña de Hillary Clinton aseguraba a ABC que la demócrata le paró los pies a Trump desde el comienzo del debate, y él nunca se recuperó Pero, sobre todo, insistió en una idea que parecía diseñada desde antes del cara a cara: Una candidata compareció preparada y mostró la disciplina necesaria para durar los 90 minutos del debate. Solo uno de los aspirantes asumió ese papel y es posible imaginarlo como comandante en jefe y es Hillary Clinton Hasta los voluntarios se sabían el mensaje antes de que los candidatos subieran al estrado, con una alfombra azul presidencial que parecía la antesala del Despacho Oval. Eddie Marrero y Kristine McGowan eran dos de las decenas de voluntarios que el equipo de Clinton colocó en el campus de Hofstra, para que agitaran las pancartas con los lemas de la candidata en los escenarios de los platós de televisión, donde los tertulianos se enzarzaban en discusiones interminables sobre cómo sería el debate del siglo 84 millones De espectadores siguieron el debate por televisión, según la CNN. Esta audiencia récord supera los 80,6 millones de espectadores que siguieron el debate presidencial entre Jimmy Carter y Ronald Reagan en 1980. AFP El rincón de Trump... De izquierda a derecha, la esposa, Melania Trump, la hija, Ivanka Trump, el candidato a vicepresidente Mike Pence, y su mujer Karen Pence 6,7 millones de tuits Fueron lanzados a lo largo de la noche, de los que el 62 fueron dedicados a Trump y el 38 a Hillary Clinton. 18,7 millones De entradas sobre el debate hubo en Facebook. ma, su apoyo a la guerra de Irak y a la intervención en Siria, sus descalificaciones a mujeres. En ninguna de ellas ofreció un contraataque convincente. Clinton, por el contrario, parecía saberse la lección al dedillo. AFP ...y el de Clinton En el centro, Bill Clinton. junto a su hija, Chelsea, y el marido de esta, Marc Mezvinsky, a la espera de que comience el debate en Hofstra de haber amenazado los últimos días con traer como invitada a Gennifer Flowers, ex amante de Bill Clinton. El Trump sin filtro, de lengua incontrolada no compareció. En algo muy poco corriente en él, apuntó sin disparar al final del debate: Iba a decir algo muy duro sobre Hillary, sobre su familia, y me he dicho a mí mismo que no puedo hacerlo. Simplemente no puedo ¿Quería mostrarse presidencial? Después lo explicó en el spin room donde los candidatos nunca aparecen y adonde quizá acudió para intentar mejorar su imagen tras el debate: Estoy muy orgulloso de haberme controlado en las indiscreciones relacionadas con Bill Clinton. Lo hice porque tengo mucho respeto a Chelsea Clinton Con todo, Trump atacó, y mucho. Interrumpió con frecuencia a Clinton y al moderador, Lester Holt, y lanzó golpes sin parar. Pero pocos hicieron daño. Solo dejó sin reacción a Clinton en algunas fases del bloque económico. Lo de Trump fue el vendaval de puñetazos que lanza un boxeador inexperto. Y que al final le dejan tambaleando y a merced del contrincante. Pero esto solo fue el primer round. Quedan dos debates por delante, y a Trump le vendrá bien más tiempo en el gimnasio y mejores consejos desde su esquina. El traje rojo Trump nunca pareció del todo cómodo. Clinton daba sensación de estar más segura de sí misma, sonreía confiada ante los ataques del republicano me sé esta respuesta parecía pasar por su mente y le ganó la partida visual en el primer minuto con un traje pantalón tan rojo el color republicano como pedía un debate de alto voltaje Trump por su parte arrancó con una voz pastosa y algo nasal, y sorbía con estruendo su nariz cada pocas frases. ¿Estaba acatarrado? ¿Iba a sacar a la luz la salud de Clinton sin ser capaz de controlar su mucosidad? No, no sacó a la luz eso ni otros asuntos turbios. No hubo mención a Monica Lewinsky ni otros escándalos sexuales de la familia Clinton, a pesar Organización demócrata Ni rastro de personal de Trump, solo los carteles y banderas en azul de Clinton. Esto dice mucho de cada campaña y de cada candidato asegura McGowan. Nosotros estamos bien organizados, y si esta es la manera en la que él gestiona su campaña, ¿qué puedes imaginar que hará con el país? Esa diferencia en la preparación se vio también en el escenario, donde en muchas ocasiones Trump pareció con el pie cambiado en cuestiones que nadie dudaba que saldrían a la palestra: el certificado de nacimiento de Oba-