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44 SOCIEDAD SÁBADO, 24 DE SEPTIEMBRE DE 2016 abc. es conocer ABC UN CANDIDATO ESPAÑOL AL Martínez Mojica, el cerebro alicantino del corta- pega genético Es el padre de una técnica revolucionaria que permite cambiar el destino escrito en los genes NURIA RAMÍREZ DE CASTRO MADRID ta Pola, mientras trabajaba en mi tesis doctoral. Estaba estudiando cómo l próximo 3 de octubre la unos microorganismos de las salinas Academia Nobel anuncia- eran capaces de adaptarse a condiciorá el premio de mayor nes de vida extrema. Empecé a estuprestigio en investigación diar su genoma y encontramos unas médica. En las quinielas repeticiones del genoma que se enconde los posibles candida- traban espaciadas a intervalos regutos destacan los descubridores de una lares. Es decir, entre una repetición y herramienta de nombre impronuncia- la siguiente había una secuencia disble CRISPR (léase crisper) que está tinta de un tamaño constante. Entonrevolucionando los laboratorios de ces no nos imaginábamos la repercutodo el mundo. Esta técnica permite sión que podía tener. Pero seguimos cortar y pegar genes a voluntad; en de- trabajando. Al principio, todos los exfinitiva, cambiar el destino escrito en perimentos fueron un fracaso. Fue abel ADN y editar cualquier forma de solutamente desesperante. Yo seguí vida. Lo hace, además, de una forma investigando por cabezonería, algo me tan sencilla, económica y eficaz que decía en mi interior que aquellas se asusta a sus propios cuencias eran importancreadores. Su potencial es tes. Me marqué averiguar asombroso. Podría mejoqué función estaban cumrar cultivos y hasta resupliendo como objetivo de citar especies extintas. mi carrera científica. FrusLegislación Pero sobre todo tiene un trado porque no avanzaba, asombroso potencial tedecidí revisar los genomas Cualquiera rapéutico con enfermedapuede utilizar completos de bacterias sedes tan difíciles de tratar esta tecnología cuenciadas. Así describí como el cáncer o miles de una nueva familia de repetan potente. enfermedades hereditaticiones que llamé CRISPR. Necesitamos rias. Pero aún no sabíamos para regularla Si el corta- pega gequé servían estas repetinético no recibe el recociones. El momento eureka nocimiento del Nobel este llegó en 2003 cuando viEnsayos año, lo hará con toda semos claramente que era un Da miedo que sistema inmunológico de guridad en los próximos cinco años, auguran los se esté probando las bacterias. ya. Los efectos- -Se ha dicho que durangurús de la ciencia. Gane o no, detrás de esta asomsecundarios no te esos años de búsqueda brosa herramienta hay un tienen marcha no contó con el suficiennombre español, el del bióte apoyo del Gobierno. atrás logo de la Universidad de ¿No supieron ver el potenAlicante Juan Francisco cial de su trabajo? Martínez Mojica. Descubrió que las- -Si yo hubiera sido un evaluador de bacterias tienen su propio sistema in- proyectos científicos en aquel momenmune y con ese hallazgo abrió la puer- to no me lo habría dado a mí mismo ta a esta revolucionaria máquina de (risas) Creo que es una respuesta lo manipulación genética. Su historia es suficientemente clara a su pregunta. la de una investigación con final feliz, Quienes evalúan deben dar dinero a pero en la que durante años no se vis- grupos competitivos, que producen y lumbraba una utilidad. Seguí inves- vean posibilidades de éxito. Yo pasé tigando por cabezonería, casi fue una unos años sin publicar y entiendo que cuestión de fe explica Mojica a ABC no me dieran financiación. En ese modurante su visita a Madrid para parti- mento era imprevisible lo que iba a sacipar en un ciclo de conferencias del lir de allí y llegar a la locura que estaCentro Nacional de Investigaciones mos viviendo ahora. Oncológicas (CNIO) patrocinado por- -Y ahora ¿se siente apoyado? la Fundación Banc Sabadell. -Sí, muy apoyado. Ha habido un cam- ¿Cómo fue su momento eureka? bio en los últimos años, incluso antes- -Todo empezó en las salinas de San- de que se me reconociera como el pa- E El investigador, en el Centro de Investigación Oncológica drino de estas herramientas. -Su trabajo fue el punto de partida de una revolución científica que están aprovechando otros científicos. ¿Esto es frustrante o es, sin embargo, la mejor recompensa? -Yo estoy absolutamente satisfecho por haber contribuido. Creía en ello y ha resultado ser algo excepcional. -El último Princesa de Asturias de Investigación premió a dos científicas por esta técnica, Doudna y Charpentier. ¿No echó en falta su nombre? -Me alegré una barbaridad de que se lo dieran. Recuerdo que el día de la concesión del premio entró uno de mis colaboradores en mi despacho y me dijo: ¡Francis, han dado el Princesa de Asturias a CRISPR! y así es como yo lo vi. Por primera vez había un reconocimiento al sistema que, por decirlo de alguna manera, parí yo. El premio reconoce el desarrollo de una herramienta y ellas fueron las primeras personas que dijeron que el sistema CNIO CRISPR podía servir para editar genomas. Si se hubiera reconocido el hecho de quien dio pie al desarrollo de esa tecnología, entonces sí, mi nombre debería haber estado allí. -Pero usted mismo acaba de decir yo lo parí -Sí, pero todo depende de lo que queramos mirar hacia atrás. -Meses más tarde llegó el Jaime I. ¿Siente que fue un premio de consolación? -Personas relevantes del mundo de la ciencia me han dicho que no entendían cómo no me habían concedido el Princesa de Asturias, sobre todo cuando las premiadas habían reconocido que yo era el padre de la técnica. Yo estoy muy satisfecho con la concesión del Jaime I y prefiero creer que me lo han dado porque me lo merezco. ¿Cómo se puede explicar la expansión de esta técnica? -Ha sido bestial. Antes había otras herramientas para editar genomas.