Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2016 abc. es estilo GENTESTILO TV 109 Air Force Trump versus Air Force Hill El Boeing que conduce a Clinton mantiene por dentro el aspecto de vuelo comercial, mientras que el de Trump se despliega como una opulenta mansión con todo tipo de detalles. Air Force Trump Modelo Air Force Hill Boeing 757- 200 Boeing 737- 800 Primer vuelo 1991 (remozado) 2002 Velocidad punta 980 km h Asientos 43 (reducidos de 230) Clinton, en el aeropuerto de Westchester de Nueva York AFP 874 km h 186 Precio 100 millones (en 2011) 96 millones (precio de mercado, 2015) nave, la H con flecha que conforma el logotipo electoral resaltaba en la cola del avión. Antes de embarcar, Clinton saludó uno a uno a la decena de personas que integran la tripulación que acompañará a la candidata demócrata hasta el último día previo a la elección del 8 de noviembre, operado por la compañía Xtra Airway. Una nave sencilla Aspecto comercial En lo esencial, el Boeing que conduce a Clinton mantiene por dentro el aspecto de vuelo comercial, el mismo que ofrece el avión desde que entrara en servicio en 2002, adquirido por la compañía Airberlin. Nada que ver con los aviones oficiales con los que recorrió el mundo durante los cuatro años (2009- 2012) que dirigió el Departamento de Estado. Los mismos 186 asientos de fabricación, en filas de tres y tres, con pasillo en medio, y repartidos en otros tres compartimentos, reservados por las compañías para las clases business, primera y turista. Esta última la ocupa el grupo de cuarenta o cincuenta periodistas que viajarán diariamente con la candidata, a coste cero. La parte central la ocupan miembros del servicio secreto y del equipo de prensa de su campaña, mientras que los asientos de preferencia serán compartidos por Clinton y sus asesores más cercanos. Tras Airberlin, antes de terminar en Xtra Airway, el avión formó parte de la flota de Orenair. La casualidad quiso que el día del estreno del avión demócrata, apenas una hora antes, el Boeing de su enemigo de campaña, Donald Trump, re- AFP Vuelo con periodistas Hillary Clinton observa una maqueta de su avión presidencial. Abajo, a bordo de la nave saludando a los periodistas en el aeropuerto de Westchester en Nueva York AFP corriera la pista para despegar del mismo aeropuerto neoyorquino. Y también rumbo a Cleveland. Bien mirado, la coincidencia es explicable. Ambos viven en Nueva York, y la capital de Ohio, uno de los estados industriales en declive por excelencia, se ha convertido en compartido objeto de de- seo electoral. Y más en el Día del Trabajo. El 757- 200 de Donald Trump asciende al viajero a otro nivel. El magnate, que fleta aviones semanalmente para los periodistas que quieran cubrir sus mítines, previo pago, se reserva su juguete para él, su familia y su guardia pretoriana. Son sus propios fondos, y no los de ninguna campaña. En momentos puntuales, cuando deben comparecer juntos en algún acto, su ticket presidencial, el gobernador de Indiana, Mike Pence, le acompaña en el vuelo. Aunque lo más frecuente es que el candidato a vicepresidente haga campaña en otro avión fletado por él, un 737 muy similar al que utiliza Clinton, que está operado por Eastern Air Lines. Los cien millones de dólares que Trump pagó al cofundador de Microsoft Paul Allen sitúan la aeronave entre las ocho más valiosas del mundo. No es el Air Force One, es el Air Force Trump más lujoso y hecho a la medida del magnate. Que los 230 asientos de capacidad se hayan reducido a 43 da una idea del espacio y el confort que invitan al solaz por largo que pueda ser el viaje. El avión impone ya desde el exterior. El apellido Trump en mayúsculas bañadas en oro se incrusta en la parte principal del aparato, que culmina en su cola con una gran T roja, que, combinada con el amplio azul del avión, dibuja los colores de la bandera estadounidense. Y más oro: en los grifos del baño, en los cierres de los cinturones de seguridad de los asientos y en el bordado del escudo familiar que el multimillonario de origen alemán exhibe con orgullo. Una lujosa habitación matrimonial, junto a otro dormitorio de invitados, y un salón equipado con el mejor sistema audiovisual del mercado destacan entre las comodidades del mejor avión de campaña que ha surcado los cielos de Estados Unidos.