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54 ECONOMÍA DOMINGO, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2016 abc. es economia ABC Más allá del traje de hombres de negro varios inspectores relatan las peripecias detrás de la lucha contra el fraude Somos el gato, y los defraudadores, el ratón JAVIER TAHIRI MADRID Tras las bambalinas C uando un ejército de más de 500 empleados de la Agencia Tributaria registraron hace unas semanas 87 pubs y discotecas de toda España en una macrooperación contra el fraude fiscal, no hacían más que culminar un minucioso trabajo que había comenzado mucho antes. La investigación había durado meses, desde los primeros indicios de irregularidades hasta las pesquisas posteriores para detectar la forma en la que se llevaban a cabo los pagos y las operaciones de los locales y sus cuentas. Algo parecido ocurrió en los registros de las dos sedes de Google en Madrid. Las pesquisas remontan, al menos, a 2006: primera vez que la Agencia Tributaria abrió inspecciones a la tecnológica. Todo este trabajo invisible se traduce en ingresos y reportó en 2015 una recaudación récord de 15.664 millones de euros en lucha contra el fraude el año pasado. Detrás de estos datos se esconden los 25.000 empleados de la Agencia Tributaria entre los que destacan los algo más de 1.800 inspectores de Hacienda. ¿Cómo son las personas bajo el traje de hombres de negro El día a día de un inspector de Hacienda depende mucho de qué sección trabaje: desde inspección tributaria y financiera, pasando por Aduanas o Recaudación. No hay dos inspectores que hagan lo mismo en un día. Hay mucha hora de despacho, de análisis de información para llegar al momento emocionante del registro señala Vicente (nombre ficticio) un inspector de Hacienda que trabaja en Aduanas. Toda inspección tiene detrás una cuidada labor de criba e investigación de datos. Somos el gato y los defraudadores, el ratón. Y no te lo quitas de la cabeza. A mi me ha ocurrido que en mitad de la noche me he despertado porque se me había ocurrido por qué alguien había defraudado. Y gracias a ello, encontrar al infractor desvela José Luis Groba, presidente de la Organización de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) Groba trabaja en inspección tributaria y financiera y cada cierto tiempo participa en registros. Desde su área la labor de seguimiento se concentra, sobre todo, en ver el perfil de riesgo para realizar comprobaciones antes del inicio de actuaciones Antes del registro. Cada sector tiene sus propias características. Por ejemplo, en clubes de alterne sabemos que todo lo mueven Dos inspectores de la Agencia Tributaria rastrean la red Perfil medio del inspector de Hacienda El inspector de Hacienda prototipo tiene 50 años, entre quince y veinte años de antigüedad y cobra casi 60.000 euros anuales a los que se le añaden complementos de productividad. Trabajo vocacional Ante el desgaste que supone ser inspector, varios lo definen como un trabajo vocacional. Al principio no lo sabes, pero es un trabajo muy especial. Cualquiera no vale para hacerlo y aguantar señala uno de ellos. pector de Hacienda y se encarga de vigilar a un grupo de sospechosos más reducido, ya que trabaja en la delegación central de grandes contribuyentes, que supervisa a las personas y empresas con un volumen de operaciones superior a cien millones de euros. En su caso la mayor parte del día se dedica a revisar información y contrastarla con jurisprudencia para encontrar irregularidades. El fraude de guante blanco tiene un peso importante: la división de grandes contribuyentes recaudó el año pasado 3.142 millones de euros. Grandes empresas bajo lupa Las grandes empresas y fortunas están en permanente investigación ya que, cada cierto tiempo, los volvemos a inspeccionar apunta. Las operaciones sobre grandes empresas son menos espectaculares: no hay tantos registros con Policía y hay más trabajo detallado para desenmarañar complejas tramas fiscales con multitud de sociedades pantalla. Es impensable pensar que estas empresas estén haciendo actividades que requieran Policía o auditoría informática para vigilar que no destruyan pruebas. Ellas mismas se encargan de cuidar muy mucho su imagen, Si encuentras algo en estos casos es más ingeniería fiscal. Operaciones muy complejas que incluso si estás 16 meses te sigue costando entenderlas apunta. En la vida cotidiana, entre las incomodidades que tiene ser inspector de Hacienda, está la de que te reconozcan fuera del trabajo. En las grandes ciudades es más fácil, pero en una ca- en efectivo y no suele haber archivos informáticos ocultos señala Groba. Pero no hay un sector preferencial: en los últimos meses ha habido actuaciones de todo tipo de chatarreros a carniceros pasando por clubes nocturnos. Francisco (nombre ficticio) es ins- Percepción Nunca nos van a amar. Pero saben que somos imprescindibles describe un inspector del área de recaudación