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30 ESPAÑA DOMINGO, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2016 abc. es espana ABC Tras la retirada de los vagones siniestrados, ayer se reanudaba la circulación en la vía que une Vigo con Oporto a la altura de O Porriño EFE Tragedia ferroviaria en Pontevedra Cobra fuerza la tesis del exceso de velocidad en el accidente de tren El maquinista tenía que reducir la marcha a 30 km h al pasar por una vía desviada E. P. RODRÍGUEZ- SOMOZA VIGO Un día después del accidente de tren que segó la vida de cuatro personas y dejaba hasta 48 heridos, cobra fuerza la tesis de que un exceso de velocidad pudo ser la causa del descarrilamiento del convoy que cubre la ruta entre Vigo y Oporto y en el que viajaban un total de 65 pasajeros. Los trabajos de mantenimiento en la vía, a escasos 200 metros de la estación de O Porriño, obligaban a reducir la velocidad a 30 km h al pasar por una vía desviada en una recta ya de por sí limitada a 120 por el paso a nivel. Una situación excepcional sobre la que se alerta con antelación a los conductores. do que se debiera a un fallo humano, pues si no se detectara ninguna irregularidad en la conducción de la locomotora, quedando así descartado también un problema técnico, habría que pensar en una causa externa, tal y como explican a este diario profesionales del sector. El convoy, alquilado por Renfe a la empresa lusa Comboios de Portugal (CP) que se encarga de explotar la línea, descarriló llevándose por delante tres catenarias eléctricas e impactando con un poste de alta de tensión sobre las 9.20 de la mañana del pasado viernes. El choque fue de tal magnitud que la cabina del tren, de los años 80, quedó hecha un amasijo de hierros. Tanto es así que tuvieron que llevarse a cabo tra- bajos de excarcelación para sacar a tres de las cuatro víctimas mortales. El maquinista, José Arnaldo Moreira, de nacionalidad portuguesa (natural de Ermesinde, en las cercanías de Oporto) el interventor, Miguel A. Veiga, de 56 años de edad y residente en Vigo; y un turista norteamericano, de California, murieron en el acto. El cuarto fenecido, Joaquín Rodríguez Koki de 23 años y también de Vigo, sufrió un paro cardíaco en el hospital Álvaro Cunqueiro y los servicios de emergencias no pudieron hacer nada. Maquinista en prácticas, el joven es hijo del sindicalista e interventor Cándido Rodríguez Grañas, pero en esta ocasión viajaba como pasajero. Y ayer era el día de recordar a las víctimas de este trágico accidente, con Angrois en la memoría de la familia ferroviaria y de todos los gallegos. Trabajadores de Adif y Renfe se concentraban a las puertas de la estación viguesa de Guixar, desde donde partió el tren siniestrado a las 9 de la mañana, para celebrar cinco minutos de silencio. Sistemas de seguridad Es una situación que nunca debió haber pasado señalaba un indignado Sergio Lloves, recién llegado de cubrir como maquinista la ruta inversa a la del accidente desde Oporto a Vigo. Secretario del comité de empresa de Renfe en Pontevedra y amigo personal del interventor fallecido, confesó que fue el encargado de identificar su cadáver, así como también el del joven Joaquín Rodríguez. Con los ojos empañados en lágrimas, visibles tras las gafas de sol, recordó que hacía tan solo dos días que había viajado con el joven en prácticas a La Coruña. Lloves acentuó especialmente la diferencia en los sistemas de seguridad a uno y otro lado de la frontera y, pese a que certificó la formación de los maquinistas españoles y portugueses para circular por ambos territorios, dejó caer la posibilidad de que hubiera un error de interpretación en las señales que obligaban a aminorar la velocidad. Según explicó, el recorrido hasta Oporto tiene tres bloqueos, automático con control de tráfico centralizado (CTC) hasta Tui, telefónico hasta Nine (Vila Nova de Famalicão) y automático en vía doble desde este último punto. Caja negra Tras su análisis se sabrá si el conductor redujo la velocidad para cambiar de vía tal y como se advirtió El Gobierno luso descarga en España la responsabilidad de la investigación El ministro portugués de Planeamento e das Infraestructuras, Pedro Marques, descarga en Renfe y Adif la responsabilidad de la investigación derivada del accidente ocurrido en la localidad pontevedresa de O Porriño. Así lo recogen varios medios de comunicación lusos que, no obstante, añaden su ofrecimiento a colaborar con las autoridades españolas. El Gobierno de Portugal deja claro que el tren es propiedad de Renfe y, como tal, debe ser este operador el que explique las causas del siniestro. Un argumento que contradice las palabras del presidente de la compañía portuguesa Comboios de Portugal (CP) encargada de explotar la línea. El viernes Manuel Queiró afirmó que el Celta, que posibilita la única conexión por tren entre Galicia y Portugal, era luso- español. Cinta de telo No obstante, habrá que esperar a la lectura de la cinta de telo equivalente de la caja negra de los aviones, pero más parecida a los tacógrafos de los camiones y a la información de la que dispone el puesto de mando en Orense para conocer al detalle la verdadera causa que se esconde tras este siniestro. Hasta que se hagan públicas las conclusiones de las investigaciones en curso una judicial y la de la CIAF, comisión dependiente de Fomento no se puede dar por confirma-