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28 ESPAÑA DOMINGO, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2016 abc. es espana ABC El independentismo llega fracturado a una Diada a la baja La presencia de Ada Colau irrita a los secesionistas más radicales ÀLEX GUBERN BARCELONA Las claves Menor participación El temor a una movilización menor que en otros años ha llevado a la ANC a organizar una Diada descentralizada, con marchas simultáneas en cinco ciudades catalanas. El lema escogido por el secesionismo para la Diada de 2016 es A punt (A punto) una manera nada sutil de autoconvencerse la realidad es otra cosa de que la independencia de Cataluña está a la vuelta de la esquina. Paradójicamente, este optimismo coincide con un evidente decaimiento entre los partidarios de la independencia, notorio desde que en las elecciones del 27 de septiembre el soberanismo no logró la mayoría absoluta de votos que anhelaba cuando Artur Mas convocó las autonómicas en clave plebiscitaria. El agotamiento entre el independentismo es reconocido por partidos y asociaciones, lo que este año, ante el temor a no superar las cifras de movilización de ediciones anteriores, ha llevado a la ANC y a Òmnium a organizar una Diada descentralizada. Ciertamente, el entusiasmo de los anteriores 11- S va a la baja, y el número de inscritos para 2016 en las cinco manifestaciones convocadas en la comunidad ha sido notablemente inferior a otros años. A todo ello se suma el hecho de que en 2016 no hay una reivindicación clara, dividido el secesionismo entre quienes siguen creyendo en la hoja de ruta del Ejecutivo de Carles Puigdemont, los que ahora proponen el referéndum unilateral (rui) y los que, directamente, comienzan a entender que sin tener la mayoría social de la que presumen no hay desconexión posible. der, Albano Dante Fachín, en un mitin junto a ERC y la CUP sujetando una estelada es elocuente. Aunque ANC y Òmnium venden la presencia de Ada Colau en su manifestación como un triunfo, la decisión de la alcaldesa no ha gustado entre el independentismo más exaltado, y algunos ya animaban a abuchearla, como le sucedió a Josep Duran (UDC) en la Diada de 2012. La participación de Ada Colau en la marcha de hoy debe leerse en clave electoral, una manera de comenzar a trabajarse la irrupción en la política catalana de la confluencia de izquierdas que ella lidera. Si su oportunista presencia irrita al independentismo más intransigente, tampoco ha gusta- do a sus socios de ICV, que no participarán en la concentración de esta tarde. Aunque presumiendo de movilización transversal, la realidad es que, más que nunca, el recelo y la división se extiende entre los partidos. La vieja CDC acusa a ERC de estar preparando el terreno a un nuevo tripartito de izquierdas, la CUP sigue tutelando a JpS y unos y otros acusan a Colau de apropiarse de la movilización en su provecho y de ser un freno para la secesión. A punto para una desconexión imposible, el independentismo se fractura. Puigdemont y Colau La novedad de este año es la presencia institucional, tanto de Carles Puigdemont como de Ada Colau, algo que los partidos constitucionalistas han criticado. Cuestionada El independentismo más radical cuestiona a la alcaldesa, a la que acusan de ser un tapón para la secesión. Desorientación En este contexto de desorientación, únicamente hechos como la supuesta persecución judicial que denuncia el soberanismo actúa como aglutinante. La actuación del TC contra la Mesa del Parlament y su presidenta, Carme Forcadell, la advertencia de la fiscal general del Estado, Consuelo Madrigal, o incluso las dificultades de la antigua CDC con su nuevo nombre son ahora las nuevas banderas. De hecho, y aún discrepando de la vía unilateral pactada entre Junts pel Sí y la CUP, el ataque judicial a las instituciones catalanas, y la reivindicación genérica del derecho a decidir es el principal argumento con el que la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, justifica su participación en la marcha de la ANC y Òmnium. Son los mismos motivos que esgrime Podem para sumarse también, en una decisión que causa división en el seno del partido morado en Cataluña. La foto de su líAsistentes al acto institucional de la Diada esperan su comienzo, que se retrasó por la lluvia INÉS BAUCELLS DESCONECTAR DE CATALUÑA Puigdemont arremete contra el Estado en su discurso del 11- S À. G. BARCELONA El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, leyó ayer su primer discurso con motivo de la Diada, una intervención en la que sin entrar en detalles sobre su plan para desconectar de España, volvió a arremeter contra el Estado, al que acusó de desconectarse de sus compromisos y obligaciones con Cataluña. Ninguna novedad en la línea argumental del soberanismo. Puigdemont, que esta tarde participará en la manifestación de la ANC, cargó contra un Estado que solo usa la Justicia para resolver un problema que es político En este contexto, el presidente catalán aseguró que la Diada de este año es importante para encarar un curso político en el que, dijo, habrá que tomar decisiones que garanticen que Cataluña pueda escoger en libertad su camino Sin especificar cómo se supone que el detalle se lo guarda para la cuestión de confianza a la que se someterá a final de mes Puigdemont aseguró todo ello se hará dialogando, pactando y votando una última alusión a las urnas que tanto puede leerse en clave de adelanto de las autonómicas como del referéndum unilateral que pide la CUP. Las consideraciones de Puigdemont contrastan con las de un miembro de su gobierno, el consejero Santi Vila, que reconoció, pese al discurso dominante entre el soberanismo, que no cuentan con mayoría: La independencia sólo dependerá de la sociedad catalana. Tenemos que ser mayoría y no podemos hacer inventos para creer que lo somos