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56 CULTURA DOMINGO, 4 DE SEPTIEMBRE DE 2016 abc. es cultura ABC José M Carrascal El primer problema de España es la falta de responsabilidad PERIODISTA El colaborador de ABC sobrevuela los dos últimos siglos en La revolución pendiente (Espasa) para definir el principal defecto de nuestra democracia JESÚS GARCÍA CALERO MADRID L a revolución es la reválida de la nación moderna. Francia, Inglaterra, Alemania, Italia, Estados Unidos, forjaron su ciudadanía democrática, el cambio de uso más allá de la lucha contra el abuso, en procesos revolucionarios. En España, por desgracia, está entre las tareas pendientes acabar de hacerla. Y no por falta de intentos. En su nuevo libro La revolución pendiente (Espasa) José María Carrascal (El Vellón, Madrid, 1930) profundiza en este problema, estudiando todas las intentonas, guerras, constituciones y represiones desde 1808 hasta los desencuentros políticos de hoy. Detecta causas repetidas para esa falta de maduración democrática. Con sagacidad periodística persigue las huellas de los demonios del pasado en las encrucijadas de la España de hoy, muy distinta, salvo por esta rumia. Mientras resuena en las pantallas de la redacción de ABC el pimpampum parlamentario de la investidura, escuchamos a Carrascal, con ejemplos pertinentes y datos exactos que nos rescatan del tedio que provocan los políticos y sus garrotazos. -La primera conclusión de su libro es que la revolución pendiente es la de la conciencia democrática de los españoles. ¿Cómo la define? -Que el español deje de ser súbdito y se convierta en ciudadano, plenamente. Un operativo político. Es el primer problema de España. Aristóteles decía que el hombre es el animal político. Cuento en el libro que al principio de la Transición vine a Madrid entusiasmado y fui a ver a un amigo, que era secretario de Estado ya en el nuevo régimen. Le pregunté: Parece un milagro, ¿cómo lo habéis conseguido? Me contestó: José María, fue más fácil de lo que se cree porque los españoles están acostumbrados a obedecer ¿Su libro explica los porqués de este bloqueo que vivimos? -Somos lo opuesto a los italianos, que no pueden vivir con gobierno. Nosotros no podemos vivir sin gobierno. Mira el debate en la televisión Es un periodo rarísimo este que vivimos. -En el libro está el diagnóstico del problema, pero seguimos viendo a las dos o las cuatro Españas proponiendo soluciones irreconciliables. -La función crea el órgano. Una actitud, si se impone, crea el órgano. Estos ocho meses con Gobierno en funciones han venido muy bien. Se puede vivir sin gobierno. Si hay instituciones fuertes en la democracia no hay que temer que nadie decida por nosotros. España no se ha hundido, seguimos creciendo. -De momento. ¿Tenemos claro que democracia es ciudadanía activa? -En Alemania estudiaron hasta las leyes de Solón o el Bill of Rights para hacer su Ley Fundamental. Uno de los Carrascal, en la mesa de trabajo de su domicilio madrileño Cuatro claves del nuevo libro del columnista REVOLUCIÓN Las revoluciones, dice Ortega, se hacen contra los usos, no contra los abusos. Si son sólo contra los abusos, se quedan en meras revueltas, que arreglan muy poco, al mantenerse los usos habituales en el país que ocurren. Es por lo que, añade como corolario, en España hemos tenido muchas revueltas y muy pocas revoluciones. Tan pocas, apostillo por mi cuenta y riesgo, que ninguna, como intento demostrar en este libro. LA PRIMERA CONSTITUCIÓN La Guerra de la Independencia ofreció la primera gran oportunidad a España para hacer su revolución nacional, plasmada en una Constitución de 244 artículos que se resumen en uno: La esencia de la soberanía reside en el pueblo Derecho a voto lo tienen todos los españoles. Ningún diputado puede aceptar pagos, pensiones o condecoraciones del Rey. El Rey y el Príncipe de Asturias tendrán que jurar la Constitución. Se elimina la tortura, la coacción jurídica y la Inquisición. Todos pagarán impuestos de acuerdo con sus medios, desaparecen los privilegios fiscales de la nobleza. ¿Cómo pudo surgir una Constitución tan moderna en una España tan retrógrada? Fue una reproducción de los fueros, con las reformas pedidas por los hombres más famosos de su tiempo según Marx. Duró apenas dos años. Fue abolida nada más regresar Fernando VII a España. Y eso no es lo peor, sino que lo hizo con el consenso popular. Perdida esta oportunidad, España inicia siglo y medio de ensayos, bandazos y guerras civiles. A falta de nación moderna, surgen las dos Españas.