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6 ENFOQUE DOMINGO, 4 DE SEPTIEMBRE DE 2016 abc. es ABC Una hermana de las Misioneras de la Caridad besa ayer al Papa Francisco Canonización en el Vaticano Madre Teresa, gigante de la misericordia El carisma de la Madre Teresa de Calcuta obligó a acelerar los trámites de un proceso de beatificación que, sin respetar los cincos años que estipula el Derecho Canónico, comenzó en 1999, sólo veinticuatro meses después de su muerte. Hoy, la fundadora de las Misioneras de la Caridad la santa de las cloacas como la denomina la general de su orden será canonizada en la plaza de San Pedro. No quiso el Papa Francisco que el Año de la Misericordia fuera recordado por los grandes fastos organizados en Roma, pero la multitudinaria ceremonia con la que la Madre Teresa de Calcuta será elevada a los altares romperá los discretos moldes previstos por el Santo Padre para este jubileo de perfil bajo. La gigantesca talla moral de la diminuta monja macedonia ha llevado hasta el Vaticano a decenas de miles de fieles, que ayer pudieron rezar ante la reliquia de la todavía beata. Durante una audiencia con los operarios y voluntarios que han preparado la misa de canonización, el Papa pidió ayer a los fieles imitar el ejemplo de la Madre Teresa y ser instrumentos humildes en las manos de Dios para aliviar el sufrimiento del mundo La obra asistencial que desarrollan las Hermanas de la Caridad en todo el mundo es para la Iglesia el símbolo de esa misericordia sobre la que ha girado el Año Santo convocado por el Papa. Solemne y festiva, Roma se viste de hoy de domingo y exhibe sus mejores galas para honrar a una de las mujeres más admiradas de nuestro tiempo. Son la humildad y la entrega de la nueva santa, sin embargo, las señales que mejor definen a la Iglesia. El rostro sonriente y gastado de la Madre Teresa de Calcuta, repleto de arrugas y esperanza, refleja el trabajo de los miles de misioneros que llevan a cualquier lugar del mundo el mensaje de Cristo y sus palabras de amor. El Vaticano venera hoy a una mujer que mostró a todos el genuino rostro de la misericordia, sin maquillar. SOCIEDAD