Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES, 23 DE AGOSTO DE 2016 abc. es estilo CULTURA ABCdelVERANO 61 TEATRO Me encanta escuchar como entra el público en la sala, es el primer contacto Irene Escolar, en el Palacio de la Magdalena en Santander JUAN MANUEL SERRANO Irene Escolar Ganar un premio no le cambia la vida a nadie La actriz revelación de los Goya 2016 no busca fama en Hollywood; quiere contar historias LORENA LÓPEZ SANTANDER Todas las Irenes hemos tenido una vocación muy fuerte y mi abuela, Irene Gutiérrez Caba, tuvo mucha influencia en mí recuerda Irene Escolar, quien ha respirado interpretación desde sus primeros pasos. Creció rodeada de una familia vinculada al cine y al teatro. De su padre conoció los entresijos de la gran pantalla; de sus tíos, los secretos de las tablas. Mi tío Emilio siempre me ayudó y me sigue ayudando, al igual que mi tía Julia. Con ellos descubrí la realidad del día a día de una profesión en la que te pones enfermo el día de un estreno y tienes que sacarlo adelante y en la que no siempre te cogen para ese papel en el que llevas trabajando mucho tiempo; compartir esa frustración con actores a los que les ha pasado lo mismo, relaja asegura. En una cafetería, instantes antes de participar en las Noches en la Biblioteca de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Escolar reflexiona sobre cómo la obra de Federico García Lorca está ligada a ella. Empecé con la función Mariana Pineda cuando tan solo te- nía nueve años y voy a concluir un año tan especial para mí con El Público la que creo que ha sido la función más compleja que he tenido que hacer hasta ahora. Es un autor muy especial para mí relata sonriente. Entre ambas obras no solo han pasado más de cinco años los que tardó el autor granadino en escribir la segunda pieza a esta actriz de 27 años han llegado el Goya a la mejor actriz revelación 2016 por Un Otoño sin Berlín y la nominación al Premio Max precisamente por su papel de Julieta en El Público Lorca sabía que tenía que comenzar escribiendo piezas que le gustaran al público, más fáciles, más entendibles. Pero El Público era más lo que él quería hacer y, para mí, interpretar estas dos obras significa cerrar un círculo relata con una botella de agua en la mano. Una etapa que concluye con reconocimientos tanto en forma de galardones como con papeles de gran exigencia y reconocimiento. No creo que un premio cambie bruscamente la carrera de alguien. Es un reconocimiento de la profesión, lo veo más como una carta de presentación. No es tanto el Goya como pensar en qué puedo hacer para seguir en la misma línea des- ¿Qué prefiere: cine o teatro? Seguramente teatro dice la actriz Antes de que comience cada función, me encanta escuchar cómo entra el público en la sala. Sin que los espectadores lo perciban, es el primer contacto que tenemos. En silencio, ruidosos, enfadados o fascinados con la idea de ver la obra... Hay muchos tipos de aficionados que nos visitan para que les contemos una historia viva. Aunque haya un guión, ningún día es exactamente igual al anterior. Al verles te das cuenta de que todos somos humanos y te quitan un poco el miedo. Es como que, aunque ellos no lo sepan, estás ahí. En El Público algunos de los actores nos disfrazamos de botones y nos cubrimos los rostros con máscaras para conocer a la gente que nos verá esa noche Una carrera de fondo Es importante fracasar para coger conciencia, y porque de la frustración es de donde nacen las grandes cosas pués de los personajes tan potentes que interpreté en Un otoño sin Berlín y en La corona partida con Juana la Loca No le preocupa dar el salto a la gran pantalla hollywoodense o no, Escolar lo que quiere es contar historias. Mi próximo reto será Blackbird la obra de David Harrower de la que he comprado los derechos y que espero estrenar en primavera. Estoy convencida de que es una gran obra de teatro contemporáneo muy sorprendente en la que solo hay un hombre y una joven chica sobre el escenario cuenta. Mientras tanto, seguirá vistiéndose de Julieta en El Público hasta finales de febrero. También quiero hacer algún personaje femenino de autores como Anton Chejov o William Shakespeare. Me encantaría poder interpretar alguna obra del teatro costumbrista estadounidense, y más si es con alguno de mis tíos acompañándome en escena confiesa a ABC, aunque sabe que será complicado ya que su tía Julia prácticamente ha abandonado las tablas. Pese a todas estas metas, su mayor sueño es llenar los grandes teatros europeos porque el mejor teatro no está en Broadway, está en Europa, concretamente en Bélgica, dice. Lo que tiene claro es que esta carrera es de fondo: Hay que establecer prioridades, pelear y saber que te vas a frustrar. De la frustración nacen grandes cosas porque valoras más cuando algo bueno te llega, es importante fracasar para coger un poco de conciencia y que dentro de unos años le gustaría ser un poco Amparo Baró: Aprendí mucho de ella, como actriz y como persona, en nuestras conversaciones entre cajas. Por su forma de tomarse esta profesión, con generosidad. Me gustaría tener su templanza y su sentido del humor