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60 ABCdelVERANO ESTILO GASTRONOMÍA DIOSES Y SABORES MARTES, 23 DE AGOSTO DE 2016 abc. es estilo ABC El tabú porcino CRISTINO ÁLVAREZ El vino BIGA JUAN FERNÁNDEZ- CUESTA JOYAS Y PRENDAS DE VESTIR Ventas millonarias en la gran subasta del verano en la Costa del Sol J. J. MADUEÑO MARBELLA Marbella quiere ser la capital de la joyería en agosto. Durda s y la casa local Gómez y Molina han organizado una subasta, que se ha convertido, por cantidad y calidad, en la mayor del sur de Europa, según los expertos. Queremos cimentar un evento social que cada verano atraiga a personalidades y grandes fortunas aseguraba Miguel Gómez y Molina, fundador de la casa de subastas, que celebró su primera edición el pasado fin de semana en Puente Romano y recaudó, a falta de cerrar el stock, casi cuatro millones de euros. En la subasta estuvieron presentes empresarios, una larga representación de familias árabes y miembros de la sociedad rusa en la Costa del Sol. Tiffany, Arthur King, Asprey, Bulgari, Carrera y Carrera, Cartier, Chopard, David Webb, Gübelin, Hemmerle o Michele della Valle es la nómina de firmas que presentaron piezas. Según Gómez y Molina, el cliente que más pujó fue un señor de Bahréin Abrigo, El precio más alto pendientes de se pagó por unos esmeraldas y pendientes de esmeparasol ruso raldas naturales colombianas (775.000 euros) y un collar de Graff con diamantes blancos (900.000 euros) Entre las piezas más curiosas, que quedaron desiertas, figuraron un parasol, con precio de salida en 10.000 euros y que perteneció a la Zarina María Feodorovna, esposa del Zar Alejandro III, y un abrigo de visón (35.000 euros) i Julio Camba protestaba de las preocupaciones religiosas que, según él, marcaban la cocina española, qué hubiera tenido que decir si, en vez de la cristiana, hubiese sido educado y profesase la religión judía: un vistazo a los treinta primeros versículos del undécimo capítulo del Levítico, donde se especifica lo que un judío puede y no puede comer, es descorazonador. La verdad es que los dioses, y más sus intermediarios, siempre han sabido limitar estas cosas en nombre de la ortodoxia. De todos los alimentos prohibidos en la Biblia, el tabú más popular entre nosotros es el que afecta al cerdo: Aunque tiene la pezuña partida, hendida en dos mitades, no rumia; será impuro para vosotros Poca gente sabe que le ley les prohíbe el marisco, que no tiene escamas; pero lo del cerdo sí que lo sabe todo el mundo. Lo que no está claro es el porqué de ese veto, para el que se han buscado muchas explicaciones, algunas bastante peregrinas y cogidas por los pelos, como su relación con la triquinosis, que no se estableció hasta mediados del siglo XIX. Parece lógica la explicación del antropólogo estadounidense Marvin Harris, defensor del materialismo cultural: del cerdo no se obtiene más que carne y cuero, a diferencia de las ovejas, que dan carne, leche y lana. Las S Lacón con grelos y chorizo ovejas, además, son rumiantes que comen hierba: no compiten con el hombre. El cerdo come, en principio, lo mismo que éste. El pueblo judío de época bíblica era nómada, con el pastoreo como principal actividad: no valía la pena, en aquellas tierras y aquel clima, criar gorrinos, pero sí ovejas, cuyos rebaños siguen a los pastores; la Biblia, en el Antiguo y Nuevo Testamentos, está llena de corderos. Consecuencia de lo más natural: se prohíbe su consumo. Y hasta hoy, con la secuela de la prohibición coránica. De esa manera, el tocino se convirtió, en las épocas más duras del llamado Santo Oficio, en la forma más sencilla y satisfactoria de probar que uno era cristiano viejo, no un falso converso judaizante, condición que llevaba aparejadas nada agradables consecuencias para el interesado en aquella España de los Austrias. Buena esencia frutal, bastante equilibrio, suavidad. Una suerte de vino. Por la calle San Juan, en Logroño, ir de pinchos y acompañarlos con un buen vino es algo habitual. Y un buen vino es Biga, y te hace compañía. Ya sea con cualquier pincho (que casi nunca es un pincho cualquiera en esa calle) ya sea con alguno derivado del cerdo. Biga es un tinto criado en la Rioja Alavesa, de una familia que también sabe aprovechar las bondades del cerdo. Por ejemplo, elaboran un chorizo picante exquisito. Y el chorizo y el buen vino siempre casan. Puntos: 91. Precio: 8- 9 euros. Añada: 2012. Variedad: tempranillo. Origen: D. O. C. Rioja. Bodega: Luberri. Elciego (Álava) Tel: 945 606 010. www. luberri. com MODOS Y MODAS DE VERANO MARÍA LUISA FUNES Y JOSÉ MARÍA NIETO Las italianas Ahorrando todo el año y sin medias tintas L as italianas son presumidas y se arreglan bastante, ya sea para salir a cenar o únicamente para ir a comprar el pan. El exceso refleja el estilo de la mayor parte de las italianas de Florencia para abajo, ya que las milanesas se rigen por los parámetros de la modernidad más austera. No debe sorprender ver a una italiana maquillada hasta las trancas en la playa, sus ojos cual Cleopatra del siglo XXI, con vueltas y vueltas de khol. Su pelo, más bien negro o rubio albino, porque en esto no son de medias tintas, si bien los bucles platino poco tendrán que ver con unos ojos oscuros y profundos en la mayor parte de los casos. El corte de pelo va desde la melena pantojil más abajo de la cintura, hasta el corte tipo taza o monaguillo, con la parte sobre la nuca rasurada al uno. El animal print es un santo y seña de las transalpinas en verano, al igual que lo son otros dibujos de colores destacados. Junto al mar, lo conjugan en telas semi transparentes y muselinas de gran vuelo, que dejan adivinar los minúsculos biquinis elegidos, habitualmente en una talla menos, ciñendo carnes. Sorprendentemente, l s italianos no engordan, algo mágico teniendo en cuenta la habitual doble ración de pasta cada día, en almuerzo y cena. Cierto es, que el secreto está en la salsa. No puede faltar en el ropero de una italiana que se precie de serlo, algún bolso de marca con siglas evidentes. Las italianas de economías más austeras ahorrarán durante todo el año para lucir una bandolera de Dolce Gabbana. Las maxi gafas cuadradas con montura en colores claros, enmarcan unos rasgos con frecuencia muy definidos. Y las sandalias romanas de goma suelen ser el podio de la efigie de la bella donna de vacaciones en el mar.