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ABC LUNES, 11 DE JULIO DE 2016 abc. es cultura CULTURA 45 El Prado homenajea al artista este año Escenografía total El Pórtico se relacionaba con la fachada exterior y con el coro. Funcionaban como un teatro al ir moviéndote Nuevo hallazgo Un capitel del Pórtico representa la salvación de los Reyes que lo terminan, Fernando II y Alfonso IX De origen gallego El Maestro Mateo se formó en Santiago, la mejor escuela de vanguardia en el siglo XII, y viajó a Francia e Italia Al menos siete figuras que formaban parte de la fachada románica de la Catedral de Santiago se reunirán siglos después por primera vez en el Museo del Prado. Será en una exposición este mismo año promovida por la Real Academia Gallega de Bellas Artes. Estas esculturas, del taller del Maestro Mateo, están dispersas en museos y colecciones privadas; algunas fueron reubicadas dentro del santuario al construirse la actual fachada del Obradoiro. Hasta ahora se sabía que pertenecieron a la basílica, pero en la mayor parte de los casos se desconocía a quién representaban y dónde estuvieron colocadas. Los estudios de Francisco Prado- Vilar han permitido descubrir que, por ejemplo, dos de ellas, de dos metros de altura, son Enoc y Elías, profetas del Apocalipsis. Daban la bienvenida desde las jambas antes de acceder al Pórtico de la Gloria. Hoy están en el Museo de Pontevedra. Este descubrimiento lleva a entender el Pórtico como una escenografía muy sofisticada donde intervenía la fachada, la cripta, el Pórtico en sí, las tribunas y el coro pétreo. Lo que en otras catedrales se contempla en plano, Mateo lo convierte en episodios de una realidad virtual en la que te introduce explica. Francisco Prado- Vilar, en los soportales de la plaza del Obradoiro antes de su entrevista con ABC FOTOS: MIGUEL MUÑIZ EFE diluyendo con el tiempo. Cuando sacaron las figuras de Enoc y Elías posiblemente habrían perdido las inscripciones que los identificaban. No sabían qué estaban sacando. No tenían conciencia de la pérdida de esta visión de conjunto. -El último de sus hallazgos acaba de hacerlo público en Santiago. ¿Cómo podía ser que en un monumento que tiene patronazgo real para transformar la Catedral en una celebración de la monarquía leonesa no hubiera mención a ningún rey si están enterrados en él? Durante estas investigaciones pude ver uno de esos diálogos que el Maestro Mateo mantiene con un edificio que admiraba profundamente. La clave está en la iconografía de un capitel fundacional de la Catedral, el de la capilla del Salvador, por donde se inició en 1075. En él se representa a uno de sus fundadores, el rey Alfonso VI, elevado a la gloria por ángeles. Al compararlo con un capitel de la contrafachada del Pórtico te das cuenta de que lo que hace el Maestro Mateo es actualizar, a su estilo, esta iconografía. Es el capitel que corresponde a la salvación de los reyes que promocionan el final de las obras, Fernando II y Alfonso IX, en el eje axial con otro de su dinastía. ¿Todas estas cuestiones convierten al Maestro Mateo en un genio mayor de lo que se creía hasta ahora? -Efectivamente. Es curioso cómo, ya desde el siglo XIX, visitantes de la Inglaterra victoriana creían que el Pórtico era una de las mayores obras de la Historia del Arte. Por eso hicieron la reproducción para el Victoria Albert Museum. A principios del XX profesores de Harvard también lo pensaban. El Maestro Mateo era famoso en el ambiente popular. Ahora se está perfilando como un hombre en la vanguardia de su tiempo que crea una obra que, con su genialidad y sofisticación intelectual, lo ponen al nivel de un Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. Su obra y su figura trascienden esa época. También se han dado nuevas lecturas iconográficas a su famoso autorretrato, a los pies del Pórtico, al que no se había dado la dimensión que merece como un hito en la concepción del retrato del artista. ¿Era gallego el Maestro Mateo? -Por muchas razones pienso que sí. La mejor escuela de vanguardia internacional en arquitectura en el siglo XII era la propia obra de la Catedral de Santiago, que ya era una obra maestra cuando en 1105 se acaban las grandes fachadas del transepto. El arzobispo Gelmírez había mandado a estudiar a muchos de sus canónigos a París y en Santiago otros les enseñaron. Ahí se formó Pedro Suárez de Deza, el arzobispo que una generación más tarde es el gran patrón del Pórtico. El Maestro Mateo se formó posiblemente en esta obra, viajó con los canónigos, vio lo que se hacía en Francia, Italia... Tenemos que pensar, además, en el material en el que está realizado, granito, no piedra caliza como la mayoría de las catedrales. Hay una diferencia abismal entre trabajar como ambos. El granito requiere una tradición histórica de gente que tuvo un proceso de formación aquí.