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44 CULTURA LUNES, 11 DE JULIO DE 2016 abc. es cultura ABC El Maestro Mateo está al nivel del Miguel Ángel de la Capilla Sixtina Entrevista Francisco Prado- Vilar Director de Proyectos Culturales de la Universidad de Harvard Es uno de los mayores investigadores del Pórtico de la Gloria. Sus descubrimientos en el último lustro, el último recién presentado, redimensionan esta obra ABRAHAM COCO SANTIAGO E l Pórtico de la Gloria es mucho más que esa obra cumbre del románico europeo que conocíamos. Los estudios desarrollados en el último lustro por Francisco Prado- Vilar, director de Proyectos Culturales y Artísticos en la Universidad de Harvard, sitúan al Maestro Mateo, creador de este conjunto de la Catedral de Santiago, al nivel del Miguel Ángel de la Capilla Sixtina Este gallego accedió a la mejor institución académica del mundo con Serafín Moralejo, primer catedrático español contratado en Harvard. Acaba de participar en un simposio con prestigiosos especialistas internacionales en Compostela de la mano de la Fundación Barrié. En él se han presentado las cuatro policromías del Pórtico. Esta es la aportación más llamativa, pero en su entrevista comenta otros hallazgos en un momento histórico para este monumento medieval. ¿Qué significados latentes o muertos han resucitado en el Pórtico? -Se une lo que conocíamos menos y una serie de aproximaciones histórico- artísticas tradicionales que se aplicaban a su estudio. La complejidad del Pórtico, la sofisticación de su ejecución, trasciende a las etiquetas que le ponemos a los estilos. Lo que intenta el Maestro Mateo y su equipo es transformar las descripciones del Apocalipsis en una escenografía vanguardista. Se han identificado nuevas esculturas y se ha descubierto un Pórtico que en origen era mucho más moderno que esas ideas medievales que habíamos percibido al aplicarle estereotipos por comparación con otros monumentos de la época. -Háblenos de ellos. Por ejemplo, del óculo de la tribuna sobre el Pórtico. -Lo ves y dices: Óculo con diseños geométricos Pero no si lo comparas con ilustraciones en manuscritos de un pasaje fundamental del Apocalipsis, el de la mujer vestida de sol, donde la representan como la Virgen apareciendo entre llamas. Cuando uno percibe el óculo en diferentes momentos del día, ve que esos elementos geométricos esculpidos en el interior, al combinarse con la luz del sol, se transforman en llamas. Es una escenografía que trabaja con los fenómenos naturales y el entorno en el que está para crear esas visiones. -También ha identificado varias figuras de la antigua fachada románica, hoy en el Museo de Pontevedra. -Se perdió al cerrar el Pórtico con la fachada de Casas Novoa en el siglo XVIII. No estaban identificadas y ahora sabemos quiénes eran y dónde estaban. Eso añade nuevos procesos de entendimiento. Por ejemplo, las dos del arco exterior son Enoc y Elías, testigos del Apocalipsis que anuncian el fin de los tiempos. Anticipan lo que se representa en el Pórtico. Cuando llegabas, te recibían interpelándote con la mirada. Ibas experimentando, como en un teatro, la narrativa real a medida que te movías. Entrabas y veías el siguiente episodio. ¿Qué papel jugaba en esa escenografía el desaparecido coro pétreo? -Siempre se ha estudiado separado del Pórtico, pero ahora se sabe que se concibieron en conjunto para funcionar en horizontal con la nave central. El óculo del que hablábamos servía para que la luz entrara por él y cayera directamente en la fachada del coro, donde había una representación de la Virgen María. Con las investigaciones de Moralejo se sabía que el Pórtico no eran solo sus tres arcos, sino que se combinaba en vertical con la cripta y la tribuna. Ahora sumamos la conexión en horizontal. Toda la Catedral era como una maquinaria mística. -Esto se desconocería al desmontar fachada y coro en el barroco... -Todos esos significados se fueron Restauración y autorretrato Arriba pueden verse dos ejemplos de la restauración del Pórtico de la Gloria, que terminará en 2017. A la derecha, el autorretrato del Maestro Mateo, con la mano en el centro del pecho, donde en la Edad Media se pensaba que estaba el corazón, del que brotaba la imaginación para crear