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ABC LUNES, 11 DE JULIO DE 2016 abc. es economia ECONOMÍA 39 EL QUINTO EN DISCORDIA POR JOSÉ RAMÓN ITURRIAGA El riesgo es no asumir ninguno A pesar de que el ruido mediático que ha alcanzado cotas que ni Carmena permitiría no invita a asumir riesgos en las decisiones de inversión, probablemente el mayor riesgo sea no asumir ninguno, si tenemos en cuenta el entorno actual, con baja inflación y menores tipos de interés. Los bajos tipos de interés, con los que ya llevamos tiempo conviviendo y lo que nos queda, han dado lugar a una polarización de la valoración de los activos que ha provocado una importante alteración en la percepción de riesgo. Así, los activos tradicionalmente percibidos como seguros o sin riesgo bonos o activos similares se encuentran a unos niveles de valoración históricamente altos. Y, por el contrario, aquellos activos que en el contexto de volatilidad actual se han convertido en la piñata del mercado, cotizan a unos múltiplos difícilmente justificables salvo por el ruido actual. Así las cosas, quizá la inversión en los activos tradicionalmente favoritos de los inversores conservadores constituyan el riesgo más importante. La inevitable normalización de la percepción del riesgo, que se producirá más tarde o más temprano y llegará acompañada de una normalización de los tipos de interés, con alta probabilidad se traducirá en caídas fuertes de precio en estos activos seguros Hoy, el riesgo hay que asumirlo en aquellos activos que tengan potencial de revalorización, conocidos como activos de riesgo, cada uno en la proporción que su perfil de riesgo y sus objetivos financieros determinen. Y por activos de riesgo, hay que decirlo con claridad, me refiero fundamentalmente a los mercados bursátiles. Michel Temer, pte. de Brasil AFP Cara y cruz de las economías americanas La evolución de las economías mexicana y brasileña representan la cara y la cruz de los países latinoamericanos que tanto pesan en las cuentas de resultados de algunas empresas españolas. Las cosas en Brasil no van bien: este año la economía se va a contraer cerca de un 4 la inflación se encuentra próxima al 10 y el patio político anda revuelto. Sin embargo, se empieza a vislumbrar una luz al final del túnel. El presidente que ha sustituido a la temporalmente depuesta Dilma, está dando pasos acertados en aquellos desafíos que se le habían atragantado a la anterior presidenta. El nuevo equipo ha mostrado la voluntad de estabili- Imagen de la Bolsa de Madrid EFE zar las cuentas públicas e introducir cierta ortodoxia en las políticas económicas del país, y los resultados parecen llegar. No resulta del todo descabellado pensar que la economía brasileña recupere la senda del crecimiento el año que viene, y el mercado así lo empieza a descontar. La Bolsa brasileña y su divisa, el real, son dos de los activos que mejor comportamiento están demostrando este año. México por su parte se encuentra en una situación distinta. Su economía ha digerido bien el impacto de la caída del precio del petróleo y a estas alturas del año presenta un crecimiento superior al 2 una tasa de desempleo inferior al 4 y un nivel de inflación por debajo del 3 La economía ha encajado el golpe razonablemente bien. La estabilización del precio del petróleo, de consolidarse, constituye una magnífica noticia a la que podemos sumar las mejores perspectivas de la economía estadounidense que deberían traducirse en una recuperación de la actividad en los sectores exterior y manufacturero. Dos economías distintas que han pasado esta crisis de forma distinta. La buena noticia es que si la luz que se aproxima no resulta ser un tren, significará que no nos aproximamos a la salida. MENOR INCERTIDUMBRE, MEJORES PERSPECTIVAS La Bolsa española es, en estos momentos, uno de los activos con mejores perspectivas para los próximo ejercicios E l martes pasado el ministro de economía subió medio punto las estimaciones de crecimiento de la economía española para el año en curso y ya son tres los años consecutivos de recuperación, los dos últimos con un crecimiento superior al 3 muy por encima del resto de países europeos. Lo más importante, como hemos comentado en otras ocasiones, es que esta recuperación no proviene de la construcción, lo que constituye el mejor indicador del cambio de modelo productivo que se ha producido en estos últimos años. Y sin duda el sector inmobiliario se va a recuperar, y es importante que lo haga, pero todavía lo es más que nuestra economía mantenga velocidad de crucero sin que la construcción sea el principal combustible. En los últimos días hemos conocido excelentes datos de empleo y desempleo correspondientes a junio. En ese mismo mes se han matriculado 124.000 coches en España, el mejor dato en seis años y el cuarto mes consecutivo por encima de 100.000 unidades. Todo ello ha convertido al primer semestre en el mejor desde 2008. También en junio el gasto de los turistas internacionales aumentó un 8 y las pernoctaciones hoteleras un 10 en el mes anterior. Continúa el dinamismo en el sector inmobiliario, con precios en aumento a un ritmo del 7 La mejora de la financiación, precios atractivos y la demanda embalsada de los últimos años están detrás de esta recuperación. El último dato de compraventa de viviendas, el del mes de abril, muestra un crecimiento del 30 año contra año (los 12 meses anteriores respectos a los 12 más antiguos) y de un 10 frente al mes anterior. El flujo de crédito también crece, aunque no el stock debido a que los vencimientos siguen siendo mayores que la nueva producción. La partida de crédito a pymes presenta un crecimiento interanual superior al 10 y el hipotecario, por ejemplo en abril, se incrementó un 100 en tasa interanual. El crédito al consumo lleva también un ritmo importante. Si a todo lo anterior sumamos el resultado de las elecciones del pasado 26 de junio, que enterró la incertidumbre política y las posibilidades de un gobierno de corte populista principal riesgo para los inversores y que el impacto del Brexit en España es muy limitado, tenemos la combinación perfecta para que la Bolsa española sea uno de los activos con mejores perspectivas para los próximos años.