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34 INTERNACIONAL LUNES, 11 DE JULIO DE 2016 abc. es internacional ABC Pesadilla para el castrismo Condenado a 25 años de cárcel en la oleada represiva de la Primavera Negra de 2003, José Daniel Ferrer (Palma Soriano, 1970) malvivió ocho años en cinco prisiones distintas. Entonces pertenecía al Movimiento Cristiano Liberación (MCL) de Oswaldo Payá, y padeció torturas psicológicas y en una ocasión, físicas. Al poco de salir de la cárcel, el 24 de agosto de 2011, fundó la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) Ferrer y su movimiento son blanco constante de las fuerzas represivas del régimen. Con más de 3.000 militantes, es fuerte en las provincias orientales, aunque también afirma que lo son en la capital. Unpacu, según su líder, es una combinación de activismo político, labor social y propaganda El disidente cubano José Daniel Ferrer, líder de Unpacu, durante la entrevista en Madrid IGNACIO GIL EE. UU. se preocupa más por los derechos en Cuba que la UE ENTREVISTA José Daniel Ferrer Disidente cubano Cree que su país teme quedarse sin el sustento de Caracas, por es o busca en Occidente el apoyo que tuvo con la URSS y luego con Venezuela CARMEN MUÑOZ MADRID José Daniel Ferrer, uno de los disidentes cubanos de mayor peso, está sacando partido de la única oportunidad que le ha dado el régimen castrista para salir de la isla, tras la intercesión de la Casa Blanca. En las últimas semanas, el líder de la Unión Patriótica de Cuba (Unpacu) ha viajado a varias ciudades europeas y estadounidenses. En Suiza presentó, junto a otros opositores, el llamado Petitorio de Ginebra en el que reclaman que la exigencia de respeto a los derechos humanos sea prioritaria en los diferentes procesos de negociación con La Habana. El expreso de conciencia cree que Cuba teme quedarse sin el sustento de Caracas, por eso busca en los países occidentales el apoyo que tuvo con la URSS y luego con Venezuela Advierte de que el castrismo hace como que se mueve o que está dispuesto a moverse mientras mantiene la más férrea represión interna Ferrer fue uno de los 13 opositores invitados a re- unirse con Obama en su viaje a la isla de marzo. Es partidario del deshielo entre EE. UU. y Cuba siempre que la cuestión de los derechos humanos esté en la agenda de Washington y sea solidario con quienes luchan por la democratización A mediados de julio prevé regresar al país. Prefiero estar preso antes que fuera de Cuba dice. ¿La disidencia se siente abandonada por las democracias occidentales? -No completamente, pero el apoyo no está al nivel que el pueblo y la disidencia necesitan. Estamos en un momento muy positivo en cuanto a la toma de conciencia de la población, cada vez es mayor el descontento y más los ciudadanos que se unen a la oposición pacífica. Debía aumentar el apoyo y la solidaridad de Occidente, y más bien ha disminuido. ¿Washington y Bruselas priman los intereses económicos a la exigencia de respeto a los derechos fundamentales o la liberación de los presos políticos en el diálogo con La Habana? -Desde Washington se ve más preocupación que desde Bruselas por los derechos humanos. Cada vez que viaja a Cuba un alto funcionario estadounidense se reúne con la oposición, pregunta, escucha y emite mensajes solidarios y críticos con las violaciones a los derechos humanos. Bruselas ha bajado muchísimo su pronunciamiento crítico hacia estas violaciones y no hay contacto directo con los opositores dentro de Cuba. -Usted ha afirmado que los gobiernos europeos son amigos muy tímidos por ceder demasiado y exigir muy poco a la dictadura. -Sin duda, y eso no solo nos afecta a los demócratas cubanos y al pueblo en general sino a toda la región. Situaciones como las de Venezuela no hubiesen ocurrido si el mundo libre, la UE, hubiera tenido un papel más enérgico al apoyar a los demócratas cubanos y de condenar las injerencias del régimen en otras regiones con su mal ejemplo, sus métodos represivos. ¿Los ciudadanos perciben algún beneficio del deshielo? Inmovilismo El régimen castrista hace como que se mueve mientras mantiene la más férrea represión interna -Muy poco. Lo más importante de este proceso que EE. UU. ha comenzado es que la población siente ya de manera bien clara que ese país no es el responsable de los graves problemas de Cuba. Vieron a un presidente de EE. UU. con un discurso muy positivo, constructivo, tendiendo puentes, su mano. Y luego vieron al régimen cubano, a Fidel y Raúl Castro, al canciller Bruno Rodríguez, diciendo que nada va a cambiar, que vamos a continuar con el modelo socialista, de economía planificada y el partido único va a seguir siendo la fuerza rectora de la sociedad... A la gente le queda bien claro quién es el causante de sus problemas. -El rockero Bon Jovi acaba de viajar a la isla. ¿Estas visitas de personalidades pueden ayudar a difundir por el mundo la realidad cubana? -No tenemos mucha confianza en que así suceda. Hay ciertas personalidades y cierto turismo que lo que más les interesa de Cuba es que es una especie de museo de lo que fue la confrontación de la guerra fría, una nación anclada en el tiempo, muy atrasada económicamente y en la que se violan casi todos los derechos y libertades fundamentales. Nuestra esperanza es que vayan otros que muestren solidaridad y estén dispuestos a apoyar al pueblo para alcanzar la democracia. ¿Cómo convencer a los disidentes contrarios al acercamiento de EE. UU. para lograr una oposición unida? -Es un porcentaje mínimo, como también entre la población. Es difícil, pero les planteamos que la cuestión de las relaciones del mundo exterior con Cuba no puede ser un punto de fricción para quienes luchamos por la democracia. Debemos concentrarnos en la lucha decidida, firme e inteligente en las calles de Cuba para recuperar los derechos y libertades.