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ABC DOMINGO, 12 DE JUNIO DE 2016 abc. es cultura CULTURA 67 El número 3. Entre los visitantes de Velintonia estuvo Don Juan, al que Aleixandre saluda en la imagen a la entrada de la casa Feliz escritor. A la izquierda, el poeta, feliz en el patio de la casa. Sobre estas líneas, tumbado en la cama de su cuarto, donde solía escribir Cronología de una negociación fallida 1995: Esperanza Aguirre, por entonces concejala de Cultura en el Ayuntamiento de Madrid, pide al alcalde José María Álvarez del Manzano que declare la casa Bien de Interés Cultural. El intento queda en nada. Al poco tiempo, el Ayuntamiento manifiesta su deseo de adquirir la vivienda, pero se topa con el problema de que los herederos han alquilado la primera planta del inmueble a un diplomático. 18 de abril de 2005: El Ministerio de Cultura, la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid acuerdan ponerse en contacto con los herederos del Nobel para buscar posibilidades y fórmulas de adquisición de la casa y darle un futuro cultural al inmueble Características del inmueble Velintonia, 3, que se edificó en 1927 sobre 750 metros, se divide en tres plantas de 250 metros cuadrados cada una. FOTOS: JAIME GARCÍA Y ARCHIVO ABC 23 de enero de 2007: Las partes se sientan por primera vez a negociar, pero no se llega a ningún acuerdo. La Administración ofreció entonces 1,95 millones de euros, muy por debajo de los más de 5 millones que los herederos pedían. 6 de julio de 2007: César Antonio Molina es nombrado ministro de Cultura, en sustitución de Carmen Calvo. El ahora director de la Casa del Lector manifiesta a la familia su deseo de retomar las negociaciones para una posible compra. 7 de abril de 2009: El presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero destituye a César Antonio Molina como ministro de Cultura y nombra a Ángeles González Sinde. La posible adquisición de la casa de Aleixandre se guarda en un cajón, hasta el día de hoy. sus recuerdos guarda, con cariño, el día que, tras comer en el salón, nos pasó una botella de coñac y, copita va, copita viene, nos sentamos a su lado mientras reposaba Carvajal se había tomado media botella y estaba que se caía de sueño Entonces, Aleixandre le dijo: Tiéndete en la alfombra con el cojín, que eso lo hacía mucho Miguel Eso hizo entonces y, al rememorarlo hoy, la voz casi se le quiebra. Lo quise mucho en vida, y lo sigo queriendo en muerte. Era una bendición Cernuda nos dice en los años 30 que Aleixandre tenía esa capacidad para buscar la concordia entre amigos, y el reflejo es su casa asegura Antonio Colinas. El último premio Rei- na Sofía de Poesía lo conoció cuando llegó a Madrid, a los 18 años, y lo trató hasta su muerte. De hecho, la última vez que lo vio fue, con Dámaso Alonso, en la UCI de la Clínica Santa Elena, a pocos pasos de Velintonia. Colinas tiene a Aleixandre por su maestro literario y recuerda cómo en esas primeras visitas le llevaba mis poemas y me aconsejaba de una manera práctica, para que empezara a escribir verso libre Él siempre está pensando en la salvación de la casa y por eso le resulta inexplicable esa unanimidad en no solucionar el problema Para Jaime Siles, esa casa era una especie de santuario mágico de la poesía El poeta mantiene intacta la pri- mera impresión que le produjo llegar allí como asistir a un capítulo de la historia, pero en vivo y recuerda un día, en marzo, que en Madrid había caído una nevada imponente y Aleixandre le dijo: Qué gran momento para escribir un poema sobre el verano Allí, también, una tarde, César Antonio Molina le leyó su primer libro, poema por poema Era muy generoso y escuchaba recuerda el exministro por eso traté de sacar esto adelante, pero contra todos no se puede Al traspasar el umbral de Velintonia y cerrar la puerta, una no puede evitar derramar unas lágrimas, como Jaime Gil de Biedma hizo uno de los últimos días que visitó al maestro.