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ABC DOMINGO, 12 DE JUNIO DE 2016 abc. es internacional INTERNACIONAL 43 cero, con quien se ha casado. Lo de traerse es literal, como expresa él, porque la particular historia de amor de dos discapacitados casi adolescentes alcanza el momento cumbre con su reciente boda en secreto: A su padre no le hacía gracia nuestra relación, así que decidimos casarnos Cualquiera diría que tanta naturalidad brota de una vida sencilla. La existencia de Juan Pablo siempre ha sido un desafío. Nunca olvidará María aquel enero de 1990 en que vino al mundo y su otra hija, gemela, se quedó en el camino. El mal recuerdo del DF, la capital mexicana, quedó grabado cuando horas después le advirtieron que el hijo superviviente arrastraba taras físicas y psíquicas. Una deformación ósea convirtió sus dos piernas en un amasijo de huesos entrecruzados. Sólo una madre sabe la atención que requiere un hijo limitado. En tiempo y en afecto. Como lo sabe su hija mayor, María Azucena, también casada y que vive con su marido, que no ha querido estar presente en la entrevista, quizá para no recordar el poco tiempo que le dedicaron sus padres, volcados con su hermano. Siempre lo ha dicho. Por eso está menos unida a nosotros la excusa María con pena. Pero a continuación relata con orgullo de luchadora victoriosa las diez operaciones en un solo día que permitieron que hoy Juan Pablo pueda levantarse de su silla de ruedas y caminar. Los hispanos, pendientes de la Corte Suprema Se da por hecho que la sentencia de la Corte Suprema se dará a conocer este mes, previsiblemente entre el 13 (mañana) el 20 y 27 de junio. El lunes es el día fijado para la revisión y resolución del informe por parte del tribunal. último, que la Corte Suprema aplace el fallo a noviembre. La celebración de la campaña electoral abona esta última tesis, para que no interfiera en la elección presidencial. ¿Sobre qué decide la Corte Suprema? Decide sobre la legalidad o no de la acción ejecutiva de Obama que protegió a dos grupos: los padres indocumentados de ciudadanos y residentes legales permanentes en EE. UU. desde el 1 de enero de 2010 (DAPA) cuyo programa está paralizado, y los jóvenes indocumentados que entraron al país antes de cumplir los 16 años (DACA plus) ¿Qué pasa si en la votación hay empate a cuatro? Dado que el puesto del fallecido magistrado conservador Antonin Scalia sigue vacante, son ocho los que integran hoy la Corte Suprema, y puede haber empate. En ese caso, prevalecen las decisiones de tribunales anteriores, que fallaron a favor de los estados y en contra de la Administración. Para que los inmigrantes ganen, al menos cinco magistrados deben votar a favor. Salir y volver a entrar No hay rastro en él de discapacidad psíquica. Más bien, asombra una personalidad que ha eclipsado el sufrimiento. Con ternura de hijo, relata aquella vez en que su padre se ilusionó con la regularización de sus papeles. En la confusión de la legislación de urgencia instaurada por Obama, Juan Pablo creyó poder convertir a su hijo en estadounidense. Cuando el abogado reconoció su error de pensar que Juan Pablo había nacido en Estados Unidos, a su padre se le vino el mundo encima. Los ojos de mi Papá se nublaron apunta el muchacho. Ahora, Juan Pablo podría nacionalizarse norteamericano gracias a su matrimonio con Lucero, mexicana de origen pero nacida en EE. UU. Pero ¿Qué posibles decisiones puede adoptar? Los expertos apuntan estas posibilidades: que los jueces voten a favor de la Administración Obama y desbloqueen la protección; que fallen a favor de los 26 estados que demandaron a la Administración, comandados por el de Texas, y anule los programas. Estaríamos ante una desprotección ya consolidada y, posiblemente, ante el paso previo a posibles deportaciones; y, por ¿En caso de aprobarse los programas, ¿entrarían en vigor inmediatamente? Es una incógnita. Se espera que el propio tribunal marque las pautas para que los programas se desbloqueen y los inmigrantes puedan acogerse a ellos. Los expertos estiman que habrá unos meses complejos, pero confían en que la Administración Obama agilice el proceso antes de que el presidente concluya su mandato, en el mes de enero. tendría que volver a México y esperar a los trámites: Es como un castigo de la ley para reparar la entrada ilegal en el país. Pero, si salgo, ¿cuándo me dejarían volver? Podrían pasar años... El matrimonio García confía en que la Corte Suprema falle en su favor: Siempre hemos tenido esperanza; nunca la hemos perdido, y ahora tampoco La mirada confiada de María se torna coraje cuando recuerda los ocho años que llevan pagando al Fisco. Si hemos aportado a este país con nuestro trabajo y hasta con impuestos, ¿cómo nos van a echar ahora? El matrimonio reconoce que la intranquilidad por el futuro siempre está ahí, nunca te olvidas de que un día podría salir todo mal Tendrían que regresar al infierno del que vinieron. Cuando Pablo echa la vista atrás, se apresta a contar su peor aventura, una de las tres veces que desde que se asentaron en Estados Unidos, ha vuelto a tierras mexicanas. Aquel día, Dios estaba de su lado, reconoce un confeso creyente como él, que al término de la entrevista nos regala un libro sobre el Apostolado El Sembrador, al que la familia ha entregado su fe. Quería volver a ver a mis padres. Habían pasado varios años. Así que crucé la frontera pagando a los coyotes Pablo se refiere a las mafias que cobran por introducir a los ilegales en Estados Unidos. Si entonces pagó 700 dólares, nos confiesa que ahora te puede costar 15.000 Fue un Año Nuevo hace diez años. Su relato muestra la emoción de quien pudo perderlo casi todo: Cuando nos descubrieron los migras (Policía de la frontera) estábamos 18 escondidos. Cogieron a todos los que se subieron al camión. Mi hermano y yo, junto con otra persona, preferimos quedarnos ocultos, y acertamos Sin dejar que María recuerde todo lo que sufrió esos días de espera, Pablo se adelanta: Lo primero que haré cuando tenga papeles, será ir al desierto a dejar agua para los que cruzan la frontera Como nos cuenta, en los inabordables pasos de frontera entre ambos países, los sin papeles que intentan la aventura se encuentran habitualmente con garrafones de agua. Un gesto de solidaridad, convertido ya en tradición, de quienes viven en el sur de EE. UU.