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114 MADRID DOMINGO, 29 DE MAYO DE 2016 abc. es espana madrid ABC Patrimonio perdido Las obras desaparecidas del pintor de Madrid Murales costumbristas de Eduardo Vicente, originales de los años 50 y 60, han sido sepultados o destruidos en un hotel y un restaurante de la capital IGNACIO S. CALLEJA MADRID EDUARDO VICENTE PINTOR L a pintura costumbrista de Eduardo Vicente, enmarcada en la primera mitad de siglo XX, inmortalizó el Madrid de la posguerra en rincones anónimos de la capital. Los muros de restaurantes, hoteles y casas particulares, lienzos improvisados, abrieron una ventana a otra época. Más de cincuenta años después, sin embargo, esta huella se desvanece en el antiguo restaurante El Schotis y en el Hotel Emperatriz, dos de los locales donde las obras se han ocultado o han desaparecido. El Schotis, situado en la Cava Baja, y el Hotel Emperatriz, en la calle López de Hoyos, son los últimos casos de esta pérdida, pero no los únicos. Que se tenga constancia, antes ocurrió en las cafeterías Riesgo y California de la capital. La familia del artista, que se enteró de las desapariciones por casualidad, lamenta profundamente lo ocurrido y solicitará la protección de las obras de Vicente. Así, ha pedido audiencia con el área de Cultura del Ayuntamiento, pero aún no ha recibido una respuesta concreta. Este periódico ha intentado conocer en qué punto están los trámites, pero ha obtenido el mismo resultado. Donde se situó el restaurante, una zona clásica del Madrid antiguo, hoy se asienta uno de los establecimientos del franquiciado La Tagliatella. El local, hasta el cambio de dueño, contaba con un enorme mural de una corrala, con mujeres asomadas tendiendo la ropa, que decoraba las paredes a modo de trampantojo. Esta pintura era una de las muestras más Una mirada original y castiza Perfil Buena parte de la obra de Eduardo Vicente (Madrid, 1909- 1968) se inspiró en la capital y en sus rincones más humildes. Autodidacta, retrató un Madrid original y castizo, libre de arreglos y artificios, en los años duros de la posguerra. Una balconada con ropa tendida, un descampado a las afueras, la felicidad efímera de una pareja bailando un chotis. Por su trabajo fue apodado como El pintor de Madrid y precisamente aquí, donde nació, celebró su primera exposición, en 1928. Después, en 1937, participó junto a otros artistas españoles en la Exposición Universal de París. Vicente, Medalla Nacional de las Bellas Artes (1943) también exhibió sus pinturas en Nueva York, Alejandría, El Cairo o Buenos Aires. Admirado por el mundo de la cultura (De Juan Ramón Jiménez a Gerardo Diego) falleció cuando iba a inaugurar una nueva muestra en la Galería Quixote de Madrid. Hotel Emperatriz Tres enormes murales acompañaban las mesas del hotel, pero todos han desaparecido tras una pared de yeso significativas de la mirada espontánea de Vicente, siempre interesado en captar la esencia pura y original del lugar, sin más historia que la del momento y sus personajes. El mural, original de 1961, se perdió con una reforma de hace más de un año, en la que se tiró un tabique. La obra fue despreciada por la piqueta, aunque otras pinturas del autor sí han sobrevivido en el establecimiento. El sugerente dibujo que retrata a varias parejas bailan-