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62 CULTURA DOMINGO, 29 DE MAYO DE 2016 abc. es cultura ABC 35 ESCRITORES EN BUSCA DE REENCARNACIÓN JULIA NAVARRO Bien pensado, no quiero reencarnarme en nadie. Bastante tengo con batallar conmigo misma. Otra cosa es de quién me gustaría tener el genio para ser capaz de escribir obras que van a sobrevivir a través de los tiempos. Por ejemplo, Homero. Todo el universo literario occidental está en La Odisea y La Ilíada Ulises es el primer hombre moderno, renunciando a la inmortalidad a cambio de la libertad. O los héroes de la Guerra de Troya, en los que encontramos un resumen de todas las virtudes y defectos de los seres humanos. Así que, a la propuesta de reencarnarme en alguien a cambio de convertirme en inmortal a través de la genialidad de su obra, la respuesta es: ¿Qué habría respondido Ulises? Ulises lo habría rechazado. Yo también. vicios Distinguidos, viajero desde muy joven, era un tipo apuesto, guapo, culto y simpático. Sólo escribió algunos libros de viajes, pero fue amante de bellísimas mujeres, anduvo a su manera y vivió en Grecia desde los años 50, cuando el Mediterráneo Oriental era todavía un paraíso no devastado por el turismo de masas, y ser inglés, educado y dominar la lengua griega aún significaba algo. ber cómo piensa y escribe una autora a la que siempre he admirado. EDUARDO MENDOZA ¿Reencarnarme? Hum. Quizás en Gonzalo Fernández de Oviedo, autor del Sumario de la natural y general historia de las Indias Desde siempre un modelo a imitar. vant. Un libro que vuelvo a leer todos los años; pero que nunca termino de descubrir: Cumbres borrascosas Cumplir con eso, morir joven, ser enterrado entre rocas y niebla, y (qué remedio queda) esperar a reencarnarme en mí y que me pregunten en qué escritor me gustaría reencarnarme. versos inevitables, que pueden leerse sin que nada los desgaste, ni siquiera el olvido. No cabe obra más perfecta que un poema que pueda vivir toda la vida en la cabeza de una persona. AGUSTÍN FERNÁNDEZ MALLO LUIS MAGRINYÀ Si pienso en reencarnarme en un escritor, me doy cuenta de que eso incluiría también hacerme cargo de su vida, y la vida de los escritores no es muy interesante. Así que, por mucho que admire a algunos escritores, pues no, no quiero su vida. ¿Quiero escribir tan bien como ellos? ¿Me gustaría escribir Rojo y negro o Y las cucharillas eran de Woolworths Por supuesto. Pero eso supondría haber vivido la vida de quienes las escribieron. Así que para eso me quedo con la mía. Voy a elegir a un autor no muy a menudo recordado, Álvaro Cunqueiro, aquel inventor de grandes fábulas en las cosas más pequeñas, y de microcuentos que contienen colosales hallazgos. Un excéntrico en el mejor sentido del término: hizo verosímiles materiales en apariencia imposibles. Visionario, se adelantó unos cuantos años a lo que luego fue llamado realismo mágico. Creador hasta la manía de territorios míticos y mágicos, podía describirnos un océano en un plato de sopa sin violar el principio de realidad. La mitad del ser humano es sueño. O más. dijo, y en ese o más dejado caer así, como quien no quiere la cosa, se cifra su vasto territorio de realidad alucinada. Alguien que en El año del cometa dice que las monedas tienen sexo y se reproducen entre sí, sólo puede ser un escritor que cree en la transmigración de cuerpos humanos en alma de objetos y viceversa. Su poética es así, todo lo cruza e invierte, todo lo metamorfosea, muertos y vivos pertenecen al mismo estado de la materia. JORGE EDWARDS Barajo nombres, descarto a uno debido a la excesiva agitación de su vida, a otro por la neurosis que nunca consiguió controlar, y me quedo al fin con mi viejo y querido Michel de Montaigne. ¿Por qué? Porque superó con facilidad, con elegancia, con talento, la inteligencia abstracta, desorientadora, gracias a la sonrisa de la sabiduría. Porque estuvo en el centro de las cosas de su tiempo y supo tomar distancia, mirando el campo, las plantaciones, los animales, los campesinos y las campesinas, desde la altura de su torre, sin dejar nunca de escuchar a las musas. IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN En Arthur Miller, pero, más que por sus obras, por su historia de amor con Marilyn Monroe. RODRIGO FRESÁN Puesto a fantasear, voy a ser muy extremo. Otra época, otro sexo, otro tiempo, otro idioma: Emily Brontë. Autora de un solo libro genial y único. Un libro que tanto en el momento de su publicación como ahora mismo es anticuado a la vez que vanguardista. Un libro loco y sabio. Un libro imperfectamente perfecto y perfectamente imperfecto. Un libro idiota y sa- ARTURO PÉREZ- REVERTE Puesto a reencarnarme en un escritor, elegiría a Patrick Leigh Fermor, Paddy para los amigos: héroe de la Segunda Guerra Mundial (mandaba el comando que secuestró a un general alemán en la isla de Creta) condecorado con la Orden de Ser- JUÁN TALLÓN Cuando me muera yo quiero ser poeta. No se me ocurre nada mejor. Qué buen momento es la muerte para cumplir con tus sueños. Nunca lo había pensado. Ya que me dan a elegir, querría ser John Keats y escribir JUÁN MARSÉ En Emily Dickinson, para sa-