Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO, 22 DE MAYO DE 2016 abc. es cultura CULTURA 81 La nueva generación La hija de Johnny Depp, la hermana de Dakota Fanning o la nieta de Elvis, entre las más prometedoras Lily Rose Depp A sus 16 años, la hija de Johnny Depp y la actriz francesa Vanessa Paradis, Lily Rose Depp, se convirtió instantáneamente en una celebridad. La joven era una de las personalidades más esperadas en la Croisette y en su debut fue aclamada por el público y los fotógrafos, que la aguardaban para inmortalizarla. No defraudó la musa de Karl Lagerfeld. Enfundada dentro de un nada convencional diseño de Channel morado, con capucha y pantalones cortos, paseó su belleza con toda naturalidad, como si lo hubiera hecho toda su vida. Lily Rose Depp debutó como actriz en Cannes con la película The Dancer donde da vida a Isadora Duncan, y admitió con inocencia su falta de madurez profesional. Solo me he dejado llevar bailando en la película, esta es la primera vez que actúo Un intenso Farhadi y un retorcido Verhoeven cierran la competición Le client es una de las favoritas y Elle aspira al premio a la más enlodada y amoral OTI RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL A CANNES Golshifteh Farahani La musa de Jim Jarmush y Adam Driver en Paterson es Golshifteh Farahani, la actriz de origen iraní exiliada en Francia. Esta belleza morena, que en España estrenó hace poquito Altamira aparecerá el próximo verano junto a Penélope Cruz en la quinta entrega de Piratas del Caribe Pero es en esa obra de arte de Jarmusch, Paterson donde descubrimos la exuberancia de Golshifteh. Perdí mi país, pero ahora tengo el mundo entero dijo la actriz durante la presentación de un filme que, sin lugar a dudas, se convertirá en objeto de culto de las próximas generaciones. Soko Fotogalería con lo mejor del Festival de Cannes Las dos últimas películas a competición estaban programadas con esa malicia ya vista otros años: ¿os habíais relajado? ¿creíais que la cosa y la maleta ya estaban hechas? pues tomad, ahí va una descarga inesperada, Le client del iraní Asghar Farhadi, tan bueno o más como lo mejor que se ha visto este año, y Elle de Paul Verhoeven, es lo más retorcido, cochinote, fullero y cruelmente divertido del programa. Hala, a deshacer maleta y previsiones, o al menos a hacerles un boquete por el que meter esto. Y tanto Farhadi como Verhoeven ofrecen en sus filmes una mirada tan áspera como discordante de una agresión sexual. Primero lo serio, ese exprimidor de los detalles que es Farhadi (qué buenas películas hace, A propósito de Elly Nader y Simin El pasado que con una mano pone en escena La muerte de un viajante y con la otra, y en primer plano, todo el proceso degenerativo de un hombre sólido, con un matrimonio sólido, cuando un grave suceso conmociona a su esposa y la solidez moral de su mundo (es atacada en su casa, tal vez sexualmente, por alguien desconocido que huye) Teatro al fondo, realidad en primer plano, la censura, la presión religiosa, las inmoldeables cuestiones de honor... todo ello enjaulado y domesticado por las precisas interpretaciones de su pareja protagonista, y alrededores. La dosificación de la intriga, del paulatino cambio y revelación de la moral y el sentido de lo honroso de los personajes es un arte que domina Farhadi con brillantez, y va dejando miguitas en el relato que hay que ir paladeando para no perderse en la espesura de ese bosque. Es tan buena Le client que es de esas obras que la segunda vez que la veas será aún mejor. Igual hasta el jurado se percata de ello. Con Verhoeven, la sutileza tiene otras formas, y no está cosida por dentro, como la de Farhadi, sino por fuera: Verhoeven pespuntea, hilvana. Arranca Elle con una secuencia brutal en la que un enmascarado agrede y viola a Isabelle Huppert, y a partir de ahí las coordenadas lógicas sufren un trombo, pues ya tenemos víctima y tenemos verdugo. Ja. El personaje que compone Huppert no cabe en un tupper del tamaño previsto, y se sale y rebosa por todos lados, pues no en vano es la hija de un terrible asesino múltiple encarcelado cuando aún era ella niña, y es la madre de un joven ce- Isabelle Huppert y Paul Verhoeven, en la alfombra de Cannes AFP porro indefenso, y la dueña de una empresa de videojuegos, y es maliciosa y tiene más ángulos que un cuadro de Mondrian, y un sentido del humor astuto y malvado que dispara en cada escena llenándola de balazos. Huppert y su enorme capacidad para ser borde están estupendas, y obligan a la película a no tener ni un momento de calma, de previsión o de lógica. Y en ese ambiente embarrado, Verhoeven es imbatible. Horas antes de que el jurado decida qué y con qué importancia llena el Palmarés, la cosa esta muy clara. Tienen empaque para la Palma Jim Jarmusch y Paterson Maren Ade y Toni Eder- mann y Farhadi y Le client Y papeletas Ken Loach y Mungiu. En las interpretaciones femeninas están, claro, la de Isabelle Huppert, la de Sonia Braga, Sandra Hüller (por Toni Erdmann Ruth Negga (por Loving y Emma Suárez por la película de Almodóvar. En cuanto a las masculinas, dejaré que elija y se equivoque el jurado. Pero esto tiene sentido siempre y cuando el jurado no se haya dejado impresionar por la película de Cristian Puiu, Sieranevada que tiene todos los ingredientes, incluido el de la pesadez del vacío, tan tentadores para cualquiera que pretenda darse importancia, y más si es jurado de un festival.