Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES, 6 DE MAYO DE 2016 abc. es ABCdelOCIO 63 Kate Winslet La actriz británica encarna a la dura jefa de una despiadada banda ruso- israelí guien. Cuando iba con ellos y me pasaba el día entero viéndoles, llegaba a casa agotado y dormía quince horas seguidas Affleck habló también con las unidades especiales encargadas de combatir a las mafias, gente muy dura: Son muy agudos y entienden cómo funcionan las cosas a un nivel que yo ni siquiera podía imaginar. Están totalmente implicados en lo que hacen y dan su vida por el trabajo. Convivir con ellos me ayudó mucho a entender mi personaje La mafiosa rusa- israelí Irina Vlaslov está interpretada por Kate Winslet, con una caracterización en la que solo se la adivina por esa mirada profunda y cruel que sabe lanzar a la cámara. Cook asegura que el personaje fue concebido como una especie de Lady Macbeth, una mujer inteligente y muy compleja. Al respecto, la propia Winslet asegura que esta fue una de esas extrañas situaciones en las que, como actriz, no podía identificarme con nada de lo que hacía esta mujer. No conseguía encontrar la empatía, nada de lo que decía o hacía me brindaba tranquilidad. Su vestuario, su pelo, todo es cuestionable, pero tenía que ser así para que fuera creíble Winslet afirma que aceptó el papel principalmente porque la película la dirigía Hillcoat: He sido admiradora de su trabajo como director, pero también como creador de historias porque sus películas son sangrientas y violentas y no se avergüenza de ello. Te escupe la violencia donde quiere, ya sea con imágenes, con la música, con ruidos o con efectos de sonido. Hay honestidad en su trabajo y yo soy fan suya desde que vi La propuesta Es excitante involucrarse en un filme tan distinto. Desde un punto de vista egoísta este filme fue una sacudida de realidad. Cuando rodamos el filme yo acababa de tener a mi hijo y necesitaba una buena dosis de terror, salir de la comodidad y trabajar con un grupo de personas que iban a ayudarme a sentirme realmente asustada Más amor que balas volando LA VENGANZA DE JANE Dirección: Gavin O Connor. Con: Natalie Portman, Joel Edgerton JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Casey Affleck í, es cierto. Meter a Natalie Portman en un western es como pensar que vas a revivir La casa de la pradera Sería cierto si no nos acordáramos de León aunque eran otra edad y otras circunstancias. Con ese rostro de muñeca de porcelana, chiquitita y frágil ella, resulta complicado pensar que va a disparar un Colt 45 y el retroceso no le va a partir su bella cara. Pero lo cierto es que esta no es una película del Oeste al uso, sino más bien atípica. Sí es verdad que tiene todos los ingredientes al respecto: una pareja casi indefensa y una banda, numerosa y temible, dispuesta a hacerles escabechina. El caso es que en este filme todo eso es una excusa porque la verdadera trama es una historia de amor destrozada por mor de los acontecimientos, que en estos casos (como en tantos otros) es la guerra. La pérdida de los seres queridos, la sustitución que suena a traición S pero que no es tal, corazones destrozados, desamores y la amargura pintada en el rostro (de nuevo un excelente Joel Edgerton, actor que sube como la espuma) riegan una película marcada por el ocre y la desazón. Pero si esto es así, también lo es que O Connor habría dado más altura a la película si hubiera perfilado un desenlace menos almibarado. Por cierto, el elenco de actores es de mucho nivel, aunque les costará reconocer a gente como Ewan McGregor o Rodrigo Santoro. Algunos agentes tienen un trabajo muy duro. Horas sin hacer nada y en un segundo pueden morir o matar a alguien trabajo muy duro. Nunca más me volveré a cabrear con un policía por ponerme una multa por exceso de velocidad. Te pasas ocho horas al día dando vueltas en un coche, a veces sin nada que hacer. De repente, te entra un aviso y tienes que correr a 150 kilómetros por hora por un barrio residencial y, si no tienes mucho cuidado, en un segundo puedes estar muerto o matar a al- Derechos civiles Dirección: Peter Sollet. Con: Julianne Moore, Ellen Page ANTONIO WEINRICHTER FREEHELD ceso, dejando desprotegido el resto de la ciudad. Alrededor de ese engarce, Hillcoat monta una subhistoria de policías corruptos como si esto fuese el desayuno de cada día, de mafias rusoisraelíes que se mueven como en un patio de colegio y de traiciones y hermandades que no conocen afectos ni fidelidades. Sobre esta inmundicia, Affleck se mueve como pez en el agua. Es el yerno perfecto de cara aniñada que de pronto te vacía un cargador entero sin pestañear y te deja como un colador. Hay algo peligroso e inquietante en Affleck, durante el rodaje del filme y durante toda su carrera. A su lado, se- cundarios (que no lo son) de una envergadura formidable: Woody Harrelson, Chiwetel Ejiofor, Anthony Mackie, Aaron Paul y, sobre todo, una irreconocible y gran Kate Winslet. Con un elenco así, Hillcoat apaga las luces de la historia y la sumerge en la completa oscuridad, en las cloacas de la ciudad donde todo se sabe y todos esperan, y no es para regalarte flores, sino para rebanarte la yugular. La película en sí es dura, cruenta, a veces desagradable, y mantiene en todo momento una tensión que dignifica muy poco al ser humano y desnuda, totalmente, al lobo que llevamos dentro. Ningún pianista está ya a salvo. sta es una película que nos llega tarde. Es de 2013, pero parece aún más vieja: tendría su lugar en aquel florecimiento de películas sobre los derechos de las minorías sexuales que hacia 1991 dio en que se hablara de un queer cinema La verdad es que más de un cuarto de siglo después la normalización de las parejas no heterosexuales parece seguir generando fricciones... al menos en Nueva Jersey, donde ocurrieron estos hechos. Una dura mujer policía (la vemos en acción nada E más empezar para que entendamos que es buena profesional y buena americana) enferma terminal, quiere que su pareja pueda heredar la parte de su pensión que le corresponde, pero los poderes públicos del condado se oponen por temor a que sus votantes piensen que aprueban tal emparejamiento contra natura. Ya se imaginan de qué puede ir el resto: un drama basado en hechos reales con un tratamiento muy adecuado para un telefilme de sobremesa. Uno puede echar cabezaditas sin perderse nada: conflicto, toma de conciencia, muchos juicios... La presencia de Moore y Page, en cuya historia de amor se demora demasiado la trama, puede compensar, aunque lo único que nos despereza es la insólita aparición del cómico Steve Carell en un impensado papel de excéntrico activista.