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ABC VIERNES, 6 DE MAYO DE 2016 abc. es internacional INTERNACIONAL 31 Ahmet Davutoglu Ex primer ministro turco El negociador que no pudo con el animal político J. PEREZ DE LA CRUZ ESTAMBUL PRAGMÁTICO Compañeros de viaje Davutoglu procede del ámbito académico. En política actuó primero como asesor y luego como ministro de Exteriores de Erdogan, hasta que éste decidió pasarle el control del gobierno y del partido islamista para acceder a la Presidencia. La ruptura Es un islamista moderado, partidario del diálogo y pragmático. El proyecto político personal de Erdogan ha acabado por desplazarle. AFP La ruptura entre Erdogan y Davutoglu no quebrará el AKP, pues sus miembros no lo ven como un simple partido político, sino como un movimiento ideológico que no debe ser ensombrecido por nada apunta el columnista Semih Idiz. La decisión de Davutoglu de marcharse lo pone de relieve. Se podría haber quedado y desafiar a Erdogan, que es el líder espiritual del movimiento, pero no lo ha hecho Caos en el Gobierno Todavía es pronto para saber qué ocurrirá en un hipotético nuevo gobierno. Lo que sí se puede observar ya es que el caos gubernamental provoca más turbulencias en un país que afronta las más diversas crisis. La lira turca llegó a caer un 4 frente al dólar. Sin embargo, a lo largo del día, especialmente tras las palabras de Davutoglu, los inversores han rela- jado su nerviosismo por la estabilidad del país y la lira ha remontado ligeramente. Pero la incertidumbre llega más lejos. Los expertos señalan que el pacto firmado entre la UE y Turquía sobre los refugiados fue principalmente un proyecto de Davutoglu. Por tanto, nadie sabe con seguridad cómo podría afectar su posible marcha al futuro del acuerdo. Asimismo, el país continúa inmerso en una gran crisis de seguridad. Las luchas internas en el AKP se han disparado en un momento en el que los principales frentes armados contra los que lucha el país siguen abiertos, especialmente el de la milicia prokurda del PKK y el de los yihadistas de Daesh. La tormenta política que atraviesa Turquía puede marcar el rumbo que tomará el país eurasiático. Y Erdogan, por enésima vez, parece ser el hombre que surge aferrado con fuerza al timón en pleno temporal. Cuando en 2014 Erdogan eligió a Ahmet Davutoglu como su sucesor en el puesto de primer ministro, lo hizo apelando al reconocimiento logrado tras sus cinco años como responsable de Exteriores. No obstante, su falta de carisma, en un país que adora a los líderes fuertes, parecía que iba a jugar en su contra. En contra de Davutoglu, pues para Erdogan y su objetivo de convertirse en presidente con amplios poderes ejecutivos su perfil bajo resultaba idóneo. Davutoglu, procedente del ámbito académico, pronto se unió al nuevo proyecto político de Erdogan: el partido islamista moderado del AKP. Primero como asesor y luego como ministro de Exteriores, consiguió cimentar una fama de hábil negociador con visión estratégica. Diálogo Desde una postura de diálogo y cero problemas con los vecinos trató de convertir a Turquía en mucho más que una potencia regional. El estallido de las revoluciones árabes, en 2011, parecía una oportunidad dorada para exportar el modelo turco por los países del Mediterráneo. El paso del tiempo ha demostrado que la oportunidad acabó tornándose pesadilla, pues Turquía ha acabado enfrentada con diversos países de la región, sobre todo Siria y Egipto. No obstante, su gran momento llegó en 2014, cuando Erdogan le señaló como sucesor al frente del Gobierno y del AKP. Y al igual que ante las expectativas abiertas tras la Primavera Árabe, el resultado dejó mucho que desear. Davutoglu nunca ha logrado separarse ni del control ni del carisma del presidente. En las dos elecciones a las que se ha presentado, a veces parecía que el verdadero candidato del AKP era Erdogan y no él. Y así lo reconocían mucho de sus votantes. Davutoglu ganó las elecciones con mayoría absoluta y casi el 50 de los votos. No importaba, la presión de Erdogan no iba a relajarse. Si seguía obstruyendo el camino a la presidencia ejecutiva, sería forzado a retirarse. El primer ministro podría sacar importantes contrapartidas de la UE tras negociar un complicado pacto, pero nunca conseguiría aplacar las ansias del animal político más potente de Turquía desde los tiempos de Atatürk fundador del actual Estado bT? b: OD; O PO TD j KP? C 4 bP 0 9 UT P x bTMC GO O KD KD; O? O O kC; OH jRK l? TDP rC: HO 9 T? P cAO? 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