Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
62 DEPORTES Liga de Campeones El Atlético, a la final ASÍ JUGARON OBLAK, enorme No solo paró el penalti a Muller, también sacó varias manos salvadoras. MIÉRCOLES, 4 DE MAYO DE 2016 abc. es deportes ABC Simeone gana otra batalla Después de la final perdida en Lisboa, tendrá una segunda oportunidad en Milán JAVIER ASPRÓN MÚNICH JUANFRAN, batallador Se las tuvo tiesas en su banda con Ribéry. Un guerrillero. GODÍN, con galones Regresaba después de la lesión, pero con los mismos galones. GIMÉNEZ, desafortunado Fue protagonista. Con mala suerte en el gol y torpe en el penalti FILIPE LUIS, sin proyección No se prodigó en ataque, y perdió el salto con Vidal en el 2- 1. GABI, atrevido En la primera parte, fue el único que se atrevió a lanzar desde lejos AUGUSTO, Desbordado Peor que en partidos anteriores. Reemplazado al descanso Retrocedamos un poco en el tiempo, al 21 de diciembre de 2011. Aquel día el Atlético quedaba eliminado en los dieciseisavos de final de la Copa tras perder ante el Albacete por 0- 1 en el Calderón. Ese partido significó la sentencia para Gregorio Manzano y aceleró la llegada del Cholo Simeone al banquillo rojiblanco. El regreso como entrenador de uno de los héroes del doblete era un secreto a voces desde días antes, pero mientras su equipo se arrastraba ante el Albacete los aficionados colchoneros convirtieron su vuelta en un clamor. Lo que ningún hincha podía intuir en ese momento, no ya soñar, es que cuatro años y medio después el método del técnico argentino habría ganado una Liga, una Copa del Rey, una Supercopa de España, una Europa League y una Supercopa de Europa. Más aún, a ver quién era el guapo que se hubiera atrevido a pronosticar que el Atlético llegaría en ese tiempo a dos finales de la Champions. Ríanse del aficionado del Leicester que apostó a principios de temporada por el título de los de Ranieri en la Premier. Pero el caso es que así ha sido. Ahora, después de pasar el trago del Allianz el Atlético está a 25 días de jugar en San Siro su segunda final de la Liga de Campeones solo dos años después de la fatídica noche de Lisboa. Muchos pensaban que aquel momento no se repetiría. Por todo eso, no había nadie tan feliz como el técnico ayer: Estoy contento por un montón de gente que trabaja duro desde hace cuatro años y medio. No es casualidad cuando se juegan tantas finales. Eso habla muy bien de todo lo que envuelve al club Elogio al Bayern Desde que entreno es el mejor rival con el que he jugado. Su primera mitad, tremenda Un camino de espinas Llegamos a la final después de eliminar a dos de los tres mejores equipos de Europa Una plantilla joven Hay al menos diez jugadores nuevos respecto a 2014, eso me deja muy contento Esperando rival No lo esconde. Simeone también pasó angustia en el banquillo ante un rival que apretó las tuercas como nunca a sus muchachos. Imposible no caer rendido ante la primera mitad del Bayern: Desde que entreno es el mejor rival con el que he jugado. Su primera mitad ha sido tremenda. Fue maravilloso ver a un equipo con esa continuidad en el juego, con tantas variantes... Me dejó enamorado. No pudimos responder El técnico argentino acabó más satisfecho con lo que vio tras la reanudación, aunque el final, de infarto, le dejó sin palabras: En el descanso hablamos de la forma en que se puede ganar o perder. El final fue increíble... para quienes lo vieron por televisión Ahora el Atlético espera un rival del duelo entre el Real Madrid y el Manchester City. Ningún aficionado rojiblanco esconde el morbo que supone la oportunidad de volverse a medir al eterno rival. Después de acabar con un fantasma de 42 años eliminando al Bayern, jugar contra los blancos sería KOKE presión Un pulmón todo el partido, no dejó de presionar. Madrid o City Nadie esconde que quiere una repetición de la final de Lisboa, aunque ganarle al Kun también da morbo Engordando el palmarés El técnico opta a su sexto título con el Atlético; solo claudicó en la final ante el Real Madrid SAÚL, apagado Tras la exhibición de la ida, no fue esta vez protagonista. GRIEZMANN, resolutivo Tuvo una ocasión y la transformó con una enorme frialdad una ocasión única de exorcizar otro gol maldito, el de Sergio Ramos en el minuto 93 en el estadio Da Luz. Tampoco viene mal el Manchester City, hogar del Kun Agüero, otro de los villanos preferidos de la afición colchonera. En realidad, tras someter al Barça Tres años eliminado por españoles TORRES, acierto y error Dio el pase del 1- 1 y provocó un penalti que él mismo falló. Guardiola se marcha sin la Champions J. C. CARABIAS ASÍ JUGARON CARRASCO, activo Desde que salió en el descanso, estuvo muy activo, intentado crear peligro. Cumplió en su cometido THOMAS, desaguando El canterano salió para intentar sacar balones como fuera, y así lo hizo. SAVIC, en el descuento Salió cuando ya estaba todo resuelto para intentar perder tiempo. La liturgia de Guardiola, ayer y siempre, comienza con una botella de agua mineral a la que da pequeños tragos como si aquello fuese un bálsamo purificador. Dijeron de él que meaba colonia por la pulcritud y la presunta pureza de su lírica futbolística. Pero en el arte de la guerra, el entrenador catalán funciona con los mismos resortes que todos. El césped estaba corto, húmedo y rápido. Tan a su gusto. Los recogepelotas del Allianz Arena ponían el balón a la velocidad de la luz si era el Bayern el que debía sacar de banda y la escondían si estaba en pose- sión del Atlético. Y nadie en la cueva del banquillo alemán reprendió a Lewandowski por su antideportividad flagrante al simular una agresión de Juanfran, que ni le rozó. Guardiola se hizo mortal en la semifinal de la Champions. Abrigado por una especie de manto divino, pero en el fondo, como todos. Un ser humano, con sus miedos y su vanidad, que se agitó nervioso en el área técnica, celebró como corresponde el gol de Xabi Alonso y puso un careto de circunspección cuando Oblak le detuvo el penalti a Muller. Despliega una gran capacidad gestual el en- trenador español, capaz de mover los dos brazos a gran velocidad, cruzando y girando ambos en una sorprendente pretensión: quiere además que sus jugadores entiendan esas indicaciones. Los dos estilos futboleros se midieron a pocos centímetros en una enganchada de Simeone con el segundo entrenador del Bayern que primero Ribery trató de sofocar sujetando al técnico por el cuello y luego consumó Guardiola en aparente espíritu pacifista. El entrenador vivió instantes conocidos por él dos años atrás, cuando el