Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES, 19 DE ABRIL DE 2016 abc. es internacional INTERNACIONAL 33 USA 16 Elecciones Trump y Clinton, favoritos en la batalla de Nueva York La contienda parece más igualada en el campo demócrata, donde Sanders podría dar la sorpresa JAVIER ANSORENA CORRESPONSAL EN NUEVA YORK La carrera republicana cuestas Cualquier resultado por debajo de los diez puntos de diferencia será bueno para Sanders. Aunque él es oriundo de Brooklyn, la ex secretaria de Estado fue elegida dos veces como senadora por Nueva York y desde el principio de la carrera se contaba este estado como un caladero de votos para ella. Si el resultado se acerca al empate será excelente para el socialista y validará que su campaña ha tomado el impulso que necesita para inquietar la nominación de Clinton. Y, en cualquier caso, Sanders conseguirá un número de delegados suficiente se eligen de forma proporcional para prolongar la tensión en las primarias. Nueva York no está acostumbrado a ser protagonista en las campañas electorales. En las presidenciales, muchos neoyorquinos van a las urnas con desidia porque el voto está asegurado para los demócratas, que son mayoría. Y para cuando las primarias llegan a esta esquina de Estados Unidos, las nominaciones marchan más o menos encaminadas. Este año, sin embargo, se ha puesto mucha atención en los resultados que saldrán de las urnas esta noche. Hay dos claros favoritos para estas primarias y para la nominación- Hillary Clinton en el partido demócrata y Donald Trump en el republicano- pero no está todo dicho y podría haber sorpresas que afecten de lleno al rumbo de la carrera electoral. Donde la contienda está más pareja es en el bando demócrata. La brecha de 30 puntos que separaban a Clinton de su contrincante, el candidato socialista Bernie Sanders, se ha reducido a doce puntos, según el último acumulado de encuestas de RealClearPolitics El senador por Vermont ha ejecutado una campaña vigorosa, con demostraciones de poder en mítines multitudinarios en menos de una semana, congregó a más de 25.000 personas en dos actos en la Gran Manzana, uno en Washington Square Park y otro en Prospect Park y con un tono agresivo en el debate del pasado jueves en Brooklyn en el que por momentos arrinconó a Clinton. Sin embargo, sus opciones de una remontada en el último minuto son mínimas: esa distancia de entre doce y quince puntos se ha mantenido en las dos últimas semanas, y parece que no podrá arañar muchos más apoyos. Bernie Sanders puede empatar e incluso ganarle por la mínima a Clinton en el norte del Estado con un electorado más blanco y de clase media pero las minorías negra e hispana del sur del Estado, es decir, de la zona metropolitana de la ciudad de Nueva York, parece que siguen en manos de la ex secretaria de Estado. Repartir los delegados En la orilla republicana, solo puede haber un ganador: Donald Trump. La cuestión es saber cuántos delegados pueden arañarle Ted Cruz y John Kasich y qué implicaciones tendrá para la nominación de su partido. La cifra mágica para los conservadores es la del 50 por ciento. Si Trump se impone por encima de ese umbral en los distintos distritos y en la suma del Estado, se embolsará todos los delegados en juego. Si cae por debajo, Kasich y Cruz robarán algunos delegados. Las encuestas sitúan al magnate Donald Trump ligeramente por encima de esa barrera; el acumulado de RealClearPolitics le da un 53 por ciento, mientras que Kasich alcanza el 22,8 por ciento y Ted Cruz, el único con opciones de igualar al multimillonario en número de delegados al final de las primarias, se queda con un 18,1 por ciento. Está pagando los comentarios despectivos que hizo en un debate sobre los valores de Nueva York Si Donald Trump, nacido en la ciudad de Nueva York, arrasa, lanzará un mensaje potente de que alcanzar los 1.273 delegados que garantizan la nominación es una opción posible. Pero si deja escapar un número considerable de delegados en su propia casa se interpretará como que sus posibilidades de lograrlo y evitar una convención abierta se alejan un poco más. DONALD TRUMP CANDIDATO REPUBLICANO TED CRUZ SENADOR POR TEXAS tiene en estos momentos el magnate republicano 744 delegados tiene Cruz antes de las primarias de Nueva York 559 delegados La carrera demócrata HILLARY CLINTON EX SECRETARIA DE ESTADO BERNIE SANDERS SENADOR POR VERMONT y 469 superdelegados, lo que le otorga una clara ventaja 1.758 delegados pero solo tiene 31 superdelegados con vistas a la convención 1.041 delegados VEINTISÉIS ESTADOS QUIEREN DEPORTARLOS El Supremo decide el futuro de cinco millones de hispanos MANUEL ERICE WASHINGTON Factor sorpresa Ayer, Sanders advirtió de que no había que subestimar las opciones de su campaña y que en lo que va de primarias sus resultados en las urnas son mejores de lo que dicen las en- La Corte Suprema de Estados Unidos celebró ayer la primera audiencia para estudiar la demanda de 26 Estados contra los órdenes ejecutivas del presidente Obama que amparaban a cinco millones de inmigrantes, la gran mayoría hispanos (mexicanos, sobre todo) frente a la posible deportación a sus países de origen. Su paralización, ordenada por el alto tribunal con la admisión a trámite de la de- manda en febrero de 2015, ha impedido que muchas familias pudieran evitar la deportación de alguno de sus miembros. Mientras se celebraba la vista, cientos de hispanos venidos de todos los Estados afectados protagonizaron una concentración en el exterior de apoyo a los dos programas que desarrollan las órdenes aprobadas por Obama, los decretos llamados DAPA y DACA. Uno protege de la deporta- ción a las personas sin requerimientos criminales que viven en el país desde 2010; el otro, a aquellos que no tenían 16 años cuando llegaron. Los ocho magistrados del Tribunal Supremo (el nombramiento del noveno está bloqueado por la mayoría republicana en el Congreso) están llamados a tomar una deliberación en junio sobre el caso bautizado como Texas contra Estados Unidos, ya que el Estado del sur lidera la denuncia que agrupa a otros 25. La resolución es de gran importancia política, en medio de la ola antiinmigración avivada por Donald Trump, quien ha prometido deportar a los más de once millones de hispanos que viven en el país.