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ABC MARTES, 19 DE ABRIL DE 2016 abc. es opinion OPINIÓN 13 MONTECASSINO UNA RAYA EN EL AGUA HERMANN DE LA SUMISIÓN AL SUICIDIO Así es el actual liderazgo en Europa: Débil hasta la más obscena y vergonzante sumisión ante la fuerza exterior T IENE el solemne cargo de Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad la joven italiana Federica Mogherini, pero hace dos días en su visita Irán se había tapado tanto a la hora de vestirse, con tanta obsequiosidad y obediencia a los hábitos de sumisión femenina del islamismo, que parecía un ridículo cortinaje con cara. Las mujeres persas, que desde hace 40 años sufren la implacable dictadura de los clérigos, han ganado con osadía y obstinación y muchas veces castigo, centímetro a centímetro, cotas de exposición física de rostro y pelo. En su lucha por la libertad y dignidad. Y llega a Teherán la máxima representante de la Europa supuestamente libre y se cubre más que una esclava sexual en venta en alguna provincia del Yemen. Mogherini es la representante perfecta de una Europa vergonzante y cobarde que no se atreve ya a creer en nada por miedo a tener que defenderlo. En Cuba, en plena oleada de detenciones y miserables actos de repudios contra disidentes, Mogherini se declaraba feliz de lo fantástico que era todo allí. Mientras la italiana aparecía sumisa en Teherán, la alemana Angela Merkel anunciaba que daba luz verde a un proceso judicial contra el humorista Jan Böhmermann por injurias a un jefe del Estado. Este es Recep Tayyip Erdogan, el presidente islamista de Turquía, que lleva muchos años dedicado a transformar la democracia turca en un régimen autocrático. Ahora que lo ha conseguido y que tiene pudriéndose en la cárcel a periodistas, humoristas, intelectuales y políticos opositores, le ha tocado a Erdogan la lotería con la señora Merkel. Y se puede permitir la censura fuera de casa. Porque la insensatez de la canciller alemana, con su política de demagogia sentimental en otoño pasado, ha llevado a Europa a una postración absoluta ante el presidente turco. Erdogan tiene ahora en su mano dosificar la llegada de refugiados y el chantaje permanente. Como también Vladimir Putin, instalado en Siria gracias a Barack Obama, ese perfecto caballo de Troya para la seguridad occidental que hemos padecido ocho años. En sus manos está provocar o impedir oleadas de refugiados capaces de desestabilizar Europa y sembrar el caos. Ya han cambiado las formas de vida en partes de Alemania y Suecia. Sin que nadie consultara a sus habitantes. Y que no protesten. Porque se les tacha de xenófobos, racistas y nazis por medios monopolizados por la corrección política. Así es el actual liderazgo en Europa: Débil hasta la más obscena y vergonzante sumisión ante la fuerza exterior y con puño de hierro para cualquiera que critique de forma fundamental la deriva general que han llevado a un estado general de zozobra, incertidumbre y miedo. La crisis de los refugiados y su solución sentenciarán el futuro de la UE. Una de las escasas dosis de racionalidad en el discurso la aporta el filósofo alemán Peter Sloterdijk al advertir que los Estados que no controlen sus fronteras corren el peligro de ser Estados fracasados. Advierte Sloterdijk que hay que preparar a Europa para momentos duros porque se hará necesario defender la soberanía y las fronteras de los estados europeos cuando lleguen las oleadas no ya de Siria sino de África y en toda su intensidad. Sloterdijk, que procede de la izquierda, se declara defensor del estado nacional y de medidas racionales de protección de nuestra sociedad. Preguntarán algunos cuánto habrá que esperar para que la nueva inquisición de la corrección política tache de ultraderechista a Sloterdijk. Nada. Ya se ha hecho. La jauría de cancerberos de la hegemonía del pensamiento débil no descansa. Empeñados como están en que bajemos todas las defensas y nos suicidemos con buena conciencia. IGNACIO CAMACHO EL ÚLTIMO MINUTO Cuidado con los desenlaces del último minuto. Una semana en política es molto longa como los partidos del Bernabéu TENCIÓN al efecto del último minuto, en el fútbol y en la política. La Liga y la investidura se pueden decidir en la jornada postrera, si bien es cierto que el desenlace del campeonato y el de los pactos viven procesos inversos: uno se ha apretado al final, envuelto por sorpresa en la incertidumbre cuando parecía sentenciado, y el otro ofrece una apariencia cada día más despejada con la repetición electoral en el horizonte inmediato. Pero la última palabra no está dicha en ninguno de los campos. Una semana en el Congreso es molto longa, como las eliminatorias en el Bernabéu. Consumado el referéndum de Podemos con el resultado búlgaro presumible, la única posibilidad de evitar las elecciones consiste en que Sánchez se desembarace de la alianza con Ciudadanos para explorar el acuerdo que le reclama Iglesias: un multipartito de izquierdas con la colaboración nacionalista. Ésa era de partida su intención preferente, embridada luego por la influencia de los dirigentes de la vieja guardia y los barones territoriales, en especial Susana Díaz, que obligaron al líder socialista a pactar en primer lugar con su propio partido. Fue la coalición blanda, la fórmula más parecida posible al consenso moderado. Las ataduras orgánicas le dirigieron hacia Albert Rivera como solución para sostener sus aspiraciones presidenciales y asegurarse al menos la continuidad de su candidatura. Ése fue el acuerdo interno y Díaz no optará a las primarias para respetarlo. Pero como ninguna de las partes se atrevió a formularlo de manera expresa, el candidato se guardó una carta que acaso todavía trate de sacarse de la manga de su impecable camisa blanca. Ese comodín pasa por convencer a Iglesias de que retire su exigencia de la autodeterminación catalana para sortear la prohibición del Comité federal a cambio de formar el modelo de Gobierno que reclama. La cobertura para la jugada la obtuvo en la consulta de febrero a las bases, en la que eludió someter a votación una propuesta cerrada. Con todo, es una apuesta difícil porque el mesías de Podemos ha olido sangre electoral y prepara, en convergencia con Izquierda Unida, un destrozo del PSOE. Todavía no imposible, sin embargo, ante la perspectiva de que las urnas resuciten a Rajoy otorgándole la oportunidad de sucederse a sí mismo. Ese vértigo es la última baza del aspirante socialista, la que sostiene su actitud mendicante frente a las desdeñosas y reiteradas calabazas populistas. La cúpula de C s se ha resignado a entender que su socio se lance a la intentona. Los riveristas confían en que fracasará pero no se llaman a engaño ante unos eventuales cuernos; consideran el asunto parte inevitable de la condición humana. ¿Probabilidades? A estas alturas ya no más de un diez por ciento. Pero no tenían muchas más el Real Madrid y el Atlético cuando hace un mes estaban a doce puntos del Barça... A JM NIETO Fe de ratas