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56 ABCdelDEPORTE Liga BBVA Jornada 33 LUNES, 18 DE ABRIL DE 2016 abc. es deportes ABC El Barça cae atraído por su tumba Los azulgranas no consiguen salir de la depresión en la que han caído en abril BARCELONA Bravo Sergi Roberto Piqué Mascherano Alba Rakitic Busquets Iniesta Messi Suárez Neymar 1 VALENCIA Alves Barragán Abdennour Mustafi Siqueira Javi Fuego André Gomes Enzo Pérez (74) Parejo Rodrigo (87) Santi Mina (60) Alcácer (60) Cancelo (74) Gayá (87) 2 GOLES 0- 1, m. 26: Rakitic (propia puerta) 0- 2, m. 45: Santi Mina. 1- 2, m. 63: Messi. EL ÁRBITRO Fernández Borbalán (andaluz) Amonestó a Barragán, Piqué, Suárez, Parejo, Gomes, Neymar. SALVADOR SOSTRES BARCELONA os cuestiones previas al partido de ayer. La primera es que las demás competiciones palidecen cuando te quedas sin la Champions. ¡Qué esfuerzo inútil parece la Liga cuando te han echado de Europa! ¡Qué provinciana competición se vuelve la Copa! La segunda es que celebro que el Barcelona haya aprendido a llevar con dignidad sus naufragios, y me ha parecido un signo de civilización, y de altura moral, que no nos hayamos quejado del arbitraje para justificar lo injustificable. No quiero engañarles: preferiría haber ganado de penalti injusto que este premio de consolación de la elegancia del derrotado, pero quand on n a que l amour se agradece que todavía nos distinga una cierta clase. Un Barça en mala racha afrontaba el partido como una final; pero no una final eufórica en la que uno puede ganar lo que no tiene, sino como una final agónica en la que uno puede perder lo poco que le queda. Parecíamos un empresario mediocre aferrándose a los últimos ahorros de su vida para absurdamente intentar evitar la inexorable suspensión de pagos. D Luis Suárez se lamenta después de una ocasión fallada por el Barcelona AFP Continúa la imprecisión Messi intentó regresar a sí mismo en el minuto 6, pero chutó sin demasiada finura y se encontró al gran Diego Alves. Por alguna otra jugada intentábamos creer que empezaba a desvanecerse el colapso pero la imprecisión continuaba alejándonos de la eficacia. Diego Alves se lució para despejar una vaselina de Neymar, que si hubiera sido de las de su nivel, habría entrado. Signos de re- cuperación, pero sin confirmarse. El Valencia avisó y el Camp Nou tembló. A partir del minuto 17, el partido entró en su bache de vulgaridad, sin que nada remarcable ocurriera, hasta que Siqueira, en el 25, con la colaboración involuntaria de Rakitic, adelantaba al Valencia. La fatalidad descendía sobre el estadio como un pájaro de inmensas alas negras. La Liga tomaba el AVE hacia La estación de Atocha sin paradas intermedias. El empresario mediocre ya daba por perdida su empresa y se concentraba en evitar que por mala gestión le metieran en la cárcel. El final de temporada de este gran equipo es de los espectáculos más extraordinarios que se han visto en los últimos años. De qué modo tan misterioso, e irrefrenable, se ha ido disolviendo como un azucarillo en el agua. En el 38, Messi chutó una falta ideal para él como si en su modo de disparar quisiera explicitar el inútil destino del balón: soldado de la batalla perdida de Misterioso Es extraordinario de qué modo este gran equipo se ha ido disolviendo como un azucarillo en el agua la vida, han matado a mi caballo. A los de Luis Enrique no les fallaba la actitud, ni la entrega, pero la tumba abierta con todos sus imanes- Huidobro lo dice- tiene más poder que los ojos de la amada. Y para que no quedara de ello ninguna duda, Santi Mina consiguió el 0 a 2 de un buen disparo cruzado. En la reanudación, el Barcelona salió con ganas de remediar el despropósito y una primera y hermosa jugada de todo el equipo fue una lástima que Rakitic rematara tan mal. También una segunda jugada, con asistencia brillante de Mascherano, estuvo a punto de ser algo pero quedó invalidada por fuera de juego de Suárez. Después de los iniciales destellos, volvimos a lo más profundo del bache. Pero algo le tenía que salir bien al Barça y le salió en el minuto 18. Messi remató a gol un centro de Alba. Se abría una pequeña puerta a la esperanza, pero muy pequeña, porque los azulgrana se precipitaban y aunque lo buscaban no encontraban el talento, ni la gracia, que hacen posible la gesta. El portero Alves, en cambio, lo encontraba absolutamente todo. Sin hacer gran cosa, el Valencia aguantaba. El Barcelona volvió a mirarse en su espejo opaco, y la imagen que le devolvió fue la de la siniestra dama. Fue tal el drama que parecía que los de Luis Enrique no habían comparecido y que los 11 del terreno de juego eran unos que se parecían a ellos. El club dice que es sólo que los chicos están bloqueados, y que necesitan descansar. Puede que sea eso. Pero ver tanta fortuna dilapidada es algo que cuesta creer que sea simplemente casualidad.