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ABC MARTES, 5 DE ABRIL DE 2016 abc. es espana madrid MADRID 61 En el barrio de Las Tablas La pesadilla de los chavales duró 45 minutos. Terminó cuando los bomberos echaron la puerta abajo Sin embargo, cuando a la una de la madrugada del domingo una patrulla de la Policía Municipal se desplazó hasta el lugar, alertada por un aviso ciudadano de la celebración ilegal, el encargado se atrincheró en el local para impedir la entrada de los agentes. Para ello, cerró puertas y ventanas a cal y canto mientras impedía la salida a los asistentes. Estos, en vista del cariz de los acontecimientos, cada vez más nerviosos, no dejaban de chillar y gritar, con el fin de que les escucharan desde fuera y les ayudaran. Daban golpes muy fuertes para conseguir abrir las puertas. Lo pasaron muy mal explicaron las mismas fuentes. Los agentes comprobaron gracias a una de las asistentes a la fiesta, que le iba narrando a su madre que se encontraba en el exterior todo lo que estaba sucediendo dentro. Y decidieron pedir refuerzos. Hasta el lugar acudieron otras cuatro patrullas y varias dotaciones del Samur. Los agentes lograron acceder al edificio por una ventana a través de la cual bajaron al garaje y facilitaron la entrada al resto de operativos. Ante la negativa del encargado de la fiesta de facilitar la salida de los retenidos, tuvieron que acudir los bomberos del Ayuntamiento. BRUNO HERNÁNDEZ Bruno Hernández, arriba y tapado con una cazadora, en la reconstrucción de los hechos en el chalé DE SAN BERNARDO Un año en la enfermería de prisión y sin hablar de las desaparecidas El descuartizador de Majadahonda mejora de sus desvaríos. No hay esperanzas de hallar a las víctimas M. J. ÁLVAREZ MADRID Trató de escabullirse Al final, 45 minutos después de aviso, los bomberos echaron la puerta metálica abajo. Con ello se puso fin a la pesadilla de estos chavales entre los cuales se intentó escabullir el causante de ella. Algunos menores fueron atendidos por el Samur a consecuencia del ataque de nervios sufrido. El detenido fue puesto a disposición judicial acusado de los delitos de detención ilegal y desobediencia a los agentes de la autoridad, además de vulnerar la ley de espectáculos. No es la primera vez que este sujeto se dedica a hacer fiestas así en este distrito y es sorprendido in fraganti Al parecer, se dedica a alquilar locales por la zona, alejados de viviendas, para su particular negocio El presunto descuartizador de Majadahonda, Bruno Hernández Vega, de 33 años, está a punto de cumplir un año en la prisión de Navalcarnero, tiempo que ha pasado en la enfermería tras su detención el 8 de abril acusado de la desaparición y asesinato de su inquilina y de su tía. Siempre controlado y medicado por la enfermedad que padece, esquizofrenia paranoide, ahora pasa sus días más tranquilo, según ha podido saber ABC. Ha dejado atrás los desvaríos y visiones que le han acompañado durante meses debido a los efectos del tratamiento que solía abandonar. No acude a ningún taller, está siempre acompañado por un reo y sale al patio de enfermería con los pocos pre- ADRIANA GIOIOSA INQUILINA DE HERNÁNDEZ Fue vista por última vez el 30 de marzo de 2015 tras regresar de su país, Argentina. Se iba a mudar y se cree que discutió con su casero sos que están en condiciones de salir, pero jamás ha hablado de lo ocurrido con las dos mujeres. Nunca ha tenido un comportamiento agresivo ni ha protagonizado ningún altercado, estaba como ido, como si no supiera donde estaba precisan. Está previsto que el juicio por la desaparición de su inquilina, la ar- gentina Adriana Gioiosa, de 55 años, a la que se perdió la pista a finales de marzo de 2015, junto con la de su tía, Liria Hernández, dueña del bautizado como chalé de los horrores de Majadahonda, en el que alquilaba habitaciones, se celebre este mismo año. A la hermana de su padre se le perdió la pista a finales de 2011 o principios de 2012. Él le dijo a su padre que la había ingresado en una residencia de Ávila y que hablaba con ella periódicamente. Como la familia no se lleva muy bien, a nadie pareció extrañarle. Una vez destapado el caso de Gioiosa por el hermano de la víctima, que denunció el 6 de abril que no se podía comunicar con ella, se comprobó que a su tía se la había tragado la tierra. El juez acusa formalmente a Hernández de dos presuntos delitos de asesinato, de falsedad documental, ya que simuló la firma de su tía para quedarse con el usufructo del adosado, junto al de estafa y tenencia ilícita de armas. Sin embargo, su enfermedad puede servirle de eximente. A ambas mujeres se las ha buscado en el vertedero de Pinto sin éxito. Las esperanzas de encontrarlas se desvanece.