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ABC MARTES, 5 DE ABRIL DE 2016 abc. es espana ESPAÑA 23 Lo mismo sucede con algo tan sensible como es la expedición del DNI, cuya regulación recoge, en solitario, la ley de Seguridad Ciudadana. Reforma laboral y ley de Educación, próximos objetivos de la izquierda Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana, reforma laboral y Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) son una suerte de santísima trinidad para la izquierda, cuya derogación se ha convertido en objetivo prioritario para estas fuerzas políticas. Se trata de tres de las grandes reformas realizadas por el ejecutivo de Mariano Rajoy, y en el caso de la Lomce ni siquiera ha dado tiempo para su implantación ni, por tanto, para poder hacer una evaluación mínimamente rigurosa de sus efectos, aunque derogarla tendría un coste para España de 615 millones. Los primeros pasos para acabar con estas leyes se producirán hoy mismo, con la ley de Seguridad Ciudadana y con la Lomce en la diana. El siguiente será la derogación total de la reforma laboral, aunque el PSOE solo podrá llevarla a efecto si pacta con la izquierda radical, ya que Ciudadanos no le respaldará. Su postura es mantener la legislación actual y solo modificar la modalidad de contratos. Registros Fin de los controles preventivos todos los países de la Unión Europea por el fuerte control que existe, razón por la que en nuestro país es muy difícil adquirir ilegalmente armas o explosivos. Drogas, punteros láser... Calles más seguras La ley orgánica atacada regula la forma en que deben realizarse las comprobaciones y registros en lugares públicos para impedir el uso de explosivos y armas o el narcotráfico, y es la herramienta que permite a las Fuerzas de Seguridad realizar los controles preventivos necesarios para luchar contra el terrorismo yihadista o el tráfico de drogas. Si esa ley no existe, ¿cómo se harían? El mismo argumento sirve para los registros corporales a sospechosos, los conocidos como cacheos La actual legislación recoge garantías como el principio de mínima injerencia u obligación de ser practicados por agentes del mismo sexo, por ejemplo. Si este aspecto no se regula no se podría controlar eficazmente el acceso de terroristas con armas o explosivos a los aviones, ni impedir la entrada de individuos armados a espectáculos públicos, o el de hinchas violentos armados a los estadios... Es decir, entre otras cuestiones graves, la lucha contra el terrorismo islamista quedaría seriamente comprometida. La ley de Seguridad Ciudadana regula otros aspectos que parecen menores, pero que tienen que ver con la pequeña delincuencia que tanto daño hace. Se trata del consumo de drogas en lugares públicos, el abandono de jeringuillas, las cundas la prostitución a las puertas de los colegios, institutos o parques infantiles o deslumbrar a pilotos de avión o a conductores con punteros láser, exponiéndoles a graves accidentes. Todo ello también quedaría sin respuesta. Armas y explosivos Ejemplo para Europa Otro aspecto clave de la ley de Seguridad Ciudadana es la regulación de todo lo que afecta a la fabricación, reparación, almacenamiento, circulación, comercio, transporte, distribución, adquisición, certificación, enajenación o utilización de armas, explosivos, cartuchería y artículos pirotécnicos. Basta recordar la matanza del 11- M para valorar la importancia de este asunto. Pues bien, todo el régimen de intervención administrativa tiene su única base legal en la ley que ahora se pretende derogar. Pero es que además en este aspecto somos un referente para lucha contra el terrorismo yihadista, o contra el tráfico de drogas, quedaría sin efecto. Y sería factible abrir un pasillo franco a todos los subsaharianos que pretendiesen alcanzar la Península a través de Ceuta o Melilla. La Ley de Seguridad Ciudadana fue desde su origen un argumento lógico de oposición frontal al PP. Reunía las condiciones necesarias de conflictividad como para regalar demagogia a una oposición como la socialista, que prefirió olvidar que fue el Gobierno de Zapatero quien inauguró las concertinas y las cuchillas en la frontera con Marruecos. Pero hoy esa ley no puede ser derogada por capricho de ERC aprovechando el bloqueo político. Hace falta una oposición que deje de serlo pese a haber perdido las elecciones para imponerlo. Una vez más, ERC se burla de todo.