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14 OPINIÓN POSTALES VIERNES, 4 DE MARZO DE 2016 abc. es opinion ABC JOSÉ MARÍA CARRASCAL A los cuatro vientos Por la incertidumbre política SEGUNDO ASALTO Respecto al debate de investidura, muestro mi agradable sorpresa. Por una vez, no me aburrí Vuelve a caer la confianza de los consumidores La confianza del consumidor cayó 3,9 puntos el pasado mes de febrero en relación con el mes anterior, hasta situarse en 95,2 puntos, arrastrada por el retroceso de las expectativas y la peor valoración de la situación actual, según los datos publicados ayer por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) Dado que en enero la confianza de los consumidores cayó otros 8,3 puntos, blanco y en botella: la incertidumbre política surgida de las elecciones del 20 de diciembre está incidiendo muy negativamente en la percepción de los españoles. Es una reacción natural, porque no hay nada más perjudicial que la inseguridad y la inestabilidad. Sede del Tribunal Constitucional S E pregunta, asombrado y dolido, Albert Rivera por qué Rajoy no apoya el programa que él y Sánchez han acordado, con tantos puntos próximos al PP. Es muy sencillo, Sr. Rivera: Rajoy confía en su socio aún menos que en usted, pese a haber dicho que no puede liderar la nueva etapa política española y pedido a sus seguidores que se le unan. Lo que realmente teme Rajoy es que, ya en el Gobierno, Sánchez olvide el programa acordado y adopte el que viene anunciando desde que es secretario general del PSOE: acabar con cuanto ha hecho el Gobierno del PP, desde la reforma laboral al no rotundo a los independentistas. ¿Quién iba a impedírselo? ¿Usted? Usted dejaría de contar en el momento en que llegue a La Moncloa. ¿Iglesias? Menos, pues comparte esos objetivos. ¿Sus barones? No se atreverían a tumbar a su presidente. Aparte de que Sánchez está obligado a adoptar la estrategia progresista no ya por animosidad personal con Rajoy, sino porque no puede dejar a Podemos el monopolio de la izquierda española, que convertiría al PSOE en piltrafa, como el Pasok griego o el Partido Socialista italiano. Usted, Sr. Rivera, es joven y puede permitirse el lujo de cometer errores. Rajoy, al final de su carrera, no puede permitir que destrocen su mejor obra: sacar a España de la crisis. ¿Me ha entendido por qué no puede aceptar su oferta? Me alegraría. Si no, lo siento. Lo entenderá dentro de veinte años. Respecto al debate de investidura, muestro mi agradable sorpresa. Por una vez, no me aburrí. En vez del pestiño de su discurso inicial, Sánchez mostró capacidad de regate, jugando sus cartas con habilidad. Lo que no pudo superar fueron los hechos: no tiene los votos necesarios para ser elegido ni credibilidad para convencer más que a los convencidos, los suyos, y a los incautos, como Rivera. Ha mentido demasiado para que le crean y se cumple aquello de Lincoln: Se puede engañar a todos alguna vez, y a alguno siempre. Pero no se puede engañar siempre a todos Esto es lo que le ha ocurrido. Mientras, Rajoy estuvo a la altura del momento, que exigía contundencia, precisión, sorna, tanto en la defensa como en el ataque. Iglesias volvió a su papel de agitador revolucionario, con ataques furibundos. ¿Por qué va a respetar al sistema si quiere destruirlo? En el extremo opuesto, Rivera fue ese chico que las madres de antes querían como yerno. Lo malo es que puede aburrir con sus melindres a las chicas de hoy, mucho más arrojadas. El resto de los oradores cumplieron como dicen los cronistas de toros de las faenas irrelevantes. El primer asalto del combate por la presidencia española termina con el fracaso de Sánchez y con los contendientes más distanciados que nunca. ¿Serán capaces de restablecer puentes entre ellos? Parece difícil, aunque en política nada es imposible. En caso de que no lo consigan, nuevas elecciones. Y ¿alguien se atreve a predecir qué sentirán los españoles dentro de cuatro meses? Excepto, naturalmente, quienes anuncian desde hace meses que Rajoy está muerto. MATIAS NIETO Al oído Salvo en tres apartados VILLALOBOS, ASESORA DE LÓPEZ Patxi López ha pagado la novatada en el debate de investidura, y así lo reconoció él mismo. Pero suplió su desconocimiento del reglamento con el asesoramiento de Celia Villalobos, sentada a su derecha, a la que preguntó qué debía hacer cuando se usaran las lenguas cooficiales. Villalobos también tuvo que advertirle del abuso que podía suponer dar la palabra por alusiones. Y López cortó de forma inmediata. El TC avala los recortes en educación El TC ha avalado los recortes en Educación en una sentencia en la que rechaza el recurso que la Junta de Andalucía presentó por considerar que el decreto que los regulaba invadía sus competencias. En la sentencia, se subraya que el Ejecutivo explicó de manera suficiente la situación de urgente necesidad que justifica regular los recortes en Educación por decreto: controlar el gasto con el fin de reducir el déficit público en un contexto de crisis económica excepcional No obstante, en tres apartados referidos a los centros y estructuras de las universidades públicas, el TC considera insuficientes los motivos esgrimidos. CARTAS AL DIRECTOR Investidura El reciente debate de investidura ha terminado siendo frustrante para la ciudadanía. El candidato Sánchez ha resultado ser un aspirante ignorante de la realidad. Sus palabras han sido un fraude para las expectativas de la sociedad. Sánchez ha desarrollado, para obtener la confianza de la Cámara, un discurso lleno de falsedades. El socialista ha pretendido acceder a la presidencia del Gobierno con argumentos vacíos y llenos de vaguedades e imprecisiones, pero, sobre todo, por una necesidad personal: la de evitar ser liquidado por sus propios compañeros. Pedro ¿Hombre de paz? Que se presente a Arnaldo Otegi como hombre de paz es una broma de muy mal gusto, además de una grandísima ofensa hacia sus víctimas. Arnaldo Otegi ha secuestrado a personas inocentes, ocultándolas en auténticas tumbas bajo el suelo, como al trabajador de Michelin Luis Abaitua; ha incitado a la violencia, como ha acreditado la Justicia, y ha pertenecido a una banda asesina que ha matado a hombres, mujeres y niños. Ni ETA ni Otegi han apostado nunca por la paz. Simplemente, lo que ha ocurrido es que se han visto obligados a dejar las armas ante la acción, afortunadamente efectiva, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que acabaron acorralando a ETA. Que un terrorista se dedique a darnos lecciones de democracia es surrealista. Sería para reír, si no fuese teniendo en mente a tantos huérfanos y viudas dejados por el terrorismo para llorar. ANTONIO PEIRÓ LÉRIDA