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ABC JUEVES, 25 DE FEBRERO DE 2016 abc. es espana madrid MADRID 73 FOTOS: JOSÉ RAMÓN LADRA Exteriores El rodaje al aire libre comenzó el martes y acabará hoy, según lo previsto. Arriba, el director, rodeado de parte de su equipo Mercado En una de las escenas que se grabaron ayer por la mañana aparecen unos neumáticos ardiendo, junto a una furgoneta gris El director bilbaíno rueda escenas de su última película detrás de la Gran Vía, en la añeja plaza de los Mostenses Álex de la Iglesia abre El bar M. J. ÁLVAREZ MADRID a añeja plaza de los Mostenses ha sido el lugar elegido por Álex de la Iglesia (Bilbao, 1965) y su equipo para abrir El bar la última película de este prolífico director, que lleva el ritmo de un filme por año. Ese enclave, a espaldas de la centenaria Gran Vía, se ha convertido por unos días en un plató cinematográfico donde los focos, los cables, las luces, las lonas y el trasiego de un batallón formado por un centenar de personas han roto la rutina habitual de la zona donde el bullicio del mercado, del mismo nombre que la plaza, es el punto principal. Sin embargo, ese trajín ha sido sustituido ahora por el de decenas de operarios en torno a un viejo establecimiento de bebidas y cafés, bautizado en la vida real como El sol sale para todos escogido por De la Iglesia para que sea el escenario de El bar el suyo en la ficción, que no solo da título a la cinta, sino que es donde transcurre la trama. Ayer, a media mañana, esa fachada era el centro de todas las miradas y de los principales preparativos del equipo cinematográfico, pero no el único. Escaleras, carteles... todo se ponía a punto. Y las letras con ese esperanzador mensaje plasmado en el rótulo y en el toldo, junto a dos coches de la Po- L Selfie en Twitter Desde la izquierda, Jaime Ordóñez, Mario Casas, Carmen Machi, Blanca Suárez y Álex de la Iglesia licía Nacional, una UVI del Samur y una furgoneta gris. Todo ello acaparaba las miradas de los inmigrantes chinos que regentan comercios en la zona una especie de Chinatown, pero de verdad así como de vecinos y transeúntes. Detrás de las vallas que impedían el paso y cortaban varias ca- lles al tráfico la plaza del Conde de Toreno, como la de Antonio Gilo, García Molinas, Ricardo León o Paradas en la fachada principal del mercado varios carteles indicaban que se estaba rodando una película. Sin embargo, nada sucedía. ¡Qué lento es esto! ¡Que digan acción ya y saquen la claqueta! decían dos chicas jóvenes, cansadas de esperar para ver, aunque fuera de lejos, al joven y atractivo actor protagonista, Mario Casas; pero, ni rastro de él. Solo del director. Parecía que se iba a grabar una escena de acción. La ambulancia se acercaba cada vez más y los dos coches de la Policía Nacional permanecían detrás de un cordón. Nada más. Acompañan al joven protagonista viejos conocidos del cineasta: Blanca Suárez, Carmen Machi, Secun de la Rosa, Terele Pávez, y un largo etcétera, entre ellos, un colaborador de lujo que trabaja por primera vez con De la Iglesia: José Sacristán. Venga chicos, vamos a aprovechar el tiempo que esta tarde dicen que va a llover decía un operario al filo de la una de la tarde. En la puerta principal del mercado unos neumáticos ardían y el olor a goma lo inundaba todo. El rodaje de los exteriores finalizará hoy; después, la película acabará en los estudios. Madrid es el escenario habitual de la filmografía del cineasta vasco, prueba de ello son El día de la bestia que se rodó en 1995 con unas Torres KIO en construcción, o La Comunidad que transcurre en un edificio situado frente a la Basílica de San Francisco el Grande, en 2000. Incluso el Valle de los Caídos aparece en Balada triste de trompeta en 2010, o la Puerta del Sol en Las Brujas de Zugarramurdi de 2013... Sea como fuere, los seguidores de De la Iglesia están invitados a visitar El Bar Próximamente. Ambiente asfixiante Casas, como el resto de personajes de la trama, se quedan atrapados un día cualquiera a las nueve de la mañana mientras desayunan en El bar Una especie de ángel exterminador se encarga de que nadie pueda salir de ahí. De hecho, uno lo hace y es tiroteado sin piedad en la cabeza. La barra del bar se va convirtiendo en una especie de confesionario donde los actores relatan sus vidas, sus cuitas, sus deseos... En un ambiente asfixiante. Madrid, escenario de cine La capital o sus enclaves forman parte habitual de su filmografía: El día de la bestia La Comunidad