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14 OPINIÓN PECADOS CAPITALES JUEVES, 25 DE FEBRERO DE 2016 abc. es opinion ABC MAYTE ALCARAZ A los cuatro vientos Un tercio del FLA EL PACTO QUE QUERÍA RIVERA Mientras Rajoy, Sánchez e Iglesias se despedazan en el Congreso, Rivera sonreirá e decía ayer Rosa Díez, cuya falta de inteligencia emocional la abocó a presenciar desde la cuneta la consagración de muchas de las reformas para regenerar la política española, que ella misma propuso a codazos contra el bipartidismo, que Albert Rivera puede decir una cosa y la contraria en cuestión de minutos. Descontada la comprensible animadversión que en la exlíder de UPyD despierta quien ha recogido las nueces del nogal que ella regó en plena sequía, no le falta razón a Díez cuando enfatiza esa dualidad con la que se muestra Rivera. Desde luego, el presidente de Ciudadanos es un político dotado de una elocuencia y capacidad de seducción insólita en la política española actual. Quizá solo Adolfo Suárez, en cuyo espejo dice mirarse, y Felipe González gozaron de tal favor telegénico y parlamentario, imbatible para cualquier rival. Pero su evolución táctica y hasta ventajista desde aquel lejano domingo 20 de diciembre de las elecciones es simplemente estupefaciente. Horas después de los comicios dijo que solo se comprometería a no bloquear nunca a votar a favor un gobierno de gran mayoría social, en el que participaran PP y PSOE; un mes después, ejerció de trotaconventos 3.0 para sentar a la misma mesa a Rajoy y Sánchez (sin conseguirlo) más adelante optó por conformar un encuentro técnico con los socialistas para acordar un programa de reformas, mientras se fotografiaba sonriente con el presidente en funciones; después, reconoció que no descartaría entrar en un Ejecutivo presidido por Sánchez; y ayer se transformó en cuasicopresidente con el líder socialista en una puesta en escena que más parecía la firma de la entrada de España en la UE que un acuerdo que, aunque incluya medidas de perfecta ingestión para una mayoría social irritada con la corrupción y la crisis, solo avalan 130 de los 350 diputados del Congreso. Olfato político no le falta al partido naranja, porque la jugada de ayer es solo el primer acto (un mitin a lo bestia) de una campaña electoral que puede durar cuatro meses. Con varios hitos: el de ayer fue el primero; le seguirán el discurso de investidura socialista del próximo martes y las tortas en Ferraz a cuenta de las diputaciones y la pregunta a los militantes; y acabará con la negativa de PP y Podemos con un coste electoral para ambos todavía por calibrar a respaldar un paquete de medidas que muchos ciudadanos percibirán como un antibiótico de amplio espectro con contraindicaciones desconocidas. Y mientras, Rivera, desde la atalaya del centrismo reformista, observará cómo se despedazan el próximo miércoles Rajoy, Sánchez e Iglesias en el cuadrilátero de la Carrera de San Jerónimo sin que le salpique la sangre. Aunque muchos electores que lo fueron del PP puedan sentirse traicionados por ese voto subrogado al PSOE, Rivera no pierde en este envite. Otra cosa es la cara de señor traicionado que le queda a Mariano Rajoy. Y la desolación en su partido. Liquidez condicionada para Cataluña Aunque esté en funciones, el Gobierno aún parte y reparte. De los 6.113,61 millones de euros con los que a través del Fondo de Liquidez Autonómica va a dar flujo financiero en el primer trimestre a las comunidades, una tercera parte se la lleva Cataluña. El Ejecutivo, eso sí, mantiene el control de esta partida hasta que desaparezca la situación de riesgo para el interés general o se considere necesario para garantizar los servicios públicos La deslealtad institucional de la Generalitat no solo atenta contra el Estado, sino que amenaza a unos ciudadanos a los que el resto de España vuelve a echar una mano condicionada. El dinero de la solidaridad no puede invertirse en todo lo contrario. M Dos de los acusados juzgados en Colonia EFE Incidentes de Nochevieja Al oído La Justicia alemana no pierde el tiempo No han pasado dos meses y ya hay sentencia, al menos para uno de los acusados de participar en la orgía de agresiones, robos y violaciones de la estación central de Colonia la pasada Nochevieja. Un refugiado marroquí, peticionario de asilo, ha sido el primer condenado por un caso que en España por no ir más lejos reposaría y fermentaría en los juzgados de instrucción durante un buen par de años. Las obligadas garantías de un Estado de Derecho no pueden depender del tiempo o la inercia, sino de la agilidad de una maquinaria judicial que para ser efectiva ha de responder a las necesidades, algunas urgentes, de la sociedad a la que sirve. JUGAR CON LAS MISMAS CARTAS Mientras que a un autónomo que se retrasa un día en pagar su cotización le castigan con un 20 por ciento de recargo, la Seguridad Social aún no ha pagado a 4.000 autónomos la devolución de pluriactividad del año 2014, que se solicitó en el primer trimestre de 2015. Va para un año que lo pidieron y para dos desde que hicieron el ingreso de más. Contribuyente y Administración no juegan con las mismas cartas. Y deberían hacerlo. CARTAS AL DIRECTOR Hartos de oír a Maduro en boca de Podemos Me duelen los oídos de escuchar al partido de Podemos hablar de un gobierno de progreso ¿Desde cuándo un partido comunista es un partido de progreso? El partido comunista ha sido, es y será un partido antediluviano, antidemocrático y que no ha respetado ni siquiera a sus propios votantes. Que dejen de mentir y nos muestren un solo país que haya progresado o progrese con sus principios... Estamos hartos de oír a Maduro a través de Podemos. RICARDO RODRÍGUEZ DELGADO MADRID Incomprensible Rivera Creo que se equivoca Albert Rivera, permitiéndose participar en un pacto con un líder como Pedro Sánchez, quien ignora y arrincona al partido más votado en las últimas elecciones, despreciando e insultando al actual presidente del Gobierno. Ha pretendido hacer lo mismo con más de siete millones de votantes que dieron su apoyo al PP, y con los que no ha querido contar al no dar opción ni de escuchar a Rajoy. Sánchez es capaz de aliarse con todos aquellos que, en lugar de integrar a la más amplia mayoría, su única propuesta de unión sea que voten en contra del PP. Se olvida Rivera del origen de sus votantes. ¿Realmente ha firmado a conciencia un pacto con el PSOE en el que en su punto VII dice: Reforma de la Constitución para completar el funcionamiento federal de la organización territorial de nuestro Estado ¿Sánchez le ha colado el ambiguo y peligroso federalismo Visto lo visto, la que se nos vendría encima en esta tan frágil como antinatural gobernabilidad, al final puede que el mal menor sea ir a ¿otras elecciones generales? Y que ahí se nos ofrezca votar los acuerdos poselectorales que nada tienen que ver con el programa electoral de cada partido. DAVID GARCÍA MADRID ¿Memorizar o aprender? Los jóvenes estudiamos con el