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8 ENFOQUE JUEVES, 25 DE FEBRERO DE 2016 abc. es ABC Ada Colau, caracterizada como Pinocho, en un cartel de protesta de los empleados del metro de la Ciudad Condal Ada Colau, del clamor al abucheo callejero El runrún, en la plaza JESÚS LILLO En su perfil de Facebook, donde ayer colgó una parrafada exculpatoria y se hizo la víctima a mí, que no soy propietaria de nada... Ada Colau tiene puesta a todo lo que da de ancho una foto de la muchedumbre que la aclamó el día de su toma de posesión. Estaba la plaza de San Jaime de bote en bote, llena de globos de colores y de aquel runrún rumbero con el que hizo campaña y se hizo alcaldesa hace menos de un año. En el mismo sitio la llamaban ayer mentirosa. Como decía su coplilla tuneada, el runrún, en las calles, en las plazas, en los bares Y en los vagones, en los trasbordos, y en los andenes, y en los tornos. Después de hacer públicos los salarios de la plantilla del metro, a los que vino a calificar de casta, y cargar contra una huelga que hasta ahora formaba parte de su repertorio de activista y de su más genuino perfil, de Facebook o de calle, a Colau solo le queda hacerse la víctima a mí, que he vivido casi toda mi vida en situación bastante precaria... y, como una folclórica del género de las variedades hipotecarias, dar un volantazo, pero con los bajos de la falda. Bastante tiene la alcaldesa de Barcelona con entender que las castas son cosa de la India y que lo que existe en España es una clase media que merece respeto incluso cuando hace huelga. Para lo demás están los tribunales, y para negociar mano izquierda que les pregunte a los del PP, que aprendieron en Madrid y sobre la marcha cómo desmontar huelgas de metro. Y sin ser de la misma casta. Simple y llana clase media. EFE Huelguistas del metro de Barcelona bromean con sus bocadillos de chorizo a las puertas del Ayuntamiento