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12 OPINIÓN LLUVIA ÁCIDA PUEBLA MIÉRCOLES, 13 DE ENERO DE 2016 abc. es opinion ABC DAVID GISTAU LA RECEPCIÓN En lo que siempre fue imbatible el discurso nacionalista es en la adjudicación discriminatoria del derecho a la susceptibilidad L A paternidad me acostumbró a tratar con personalidades inmaduras, victimistas y antojadizas. En casa, a veces se me niegan a respirar como hacía el niño hispano de Astérix. Pero ni eso permite comprender la lógica con la que funciona el alma colectiva del separatismo catalán. La señora Forcadell, y con ella varios portavoces, aletea de indignación porque no será recibida por el Rey, sino que fue conminada a enviar por escrito ciertas comunicaciones rutinarias referentes al relevo presidencial en Cataluña. No sólo no repara la señora Forcadell en que le han evitado un azaroso desplazamiento al corazón de las tinieblas mesetarias. Allí donde los diputados de ERC se sienten como paracaidistas arrojados en misión a territorio hostil que se comunican con Barcelona mediante mensajes cifrados dejados en lugares previamente convenidos. Es que la han dispensado incluso del mal trago de posar sonriente junto a un terrible señor con gorguera, el jefe de los invasores que bombardean Barcelona una vez por generación, que exigen la entrega anual de no menos de quince vírgenes catalanas para sacrificarlas a sus dioses paganos, y que constituyen un grado inferior de civilización que impide a Cataluña alcanzar la medida narcisista que le ha sido prometida por el ideal nacionalista. En lo que siempre fue imbatible el discurso nacionalista es en la adjudicación discriminatoria del derecho a la susceptibilidad. Por ejemplo, no hay ofensa detectable en las distorsiones históricas concebidas para hacer pasar a una sociedad entera por un deshumanizado residuo fascista. Ahora, proteste usted por ello, y verá que se le subirán a la silla entre grititos como si hubieran visto un ratón y lo acusarán de ser una fábrica de independentistas Hay tantas ya que no sé ni por qué siguen diciendo que España carece de tejido industrial. Del Ebro para acá no hay un hogar que no tenga instalada una cadena de montaje para la producción de independentistas que ni la Seat en Martorell. Aunque, a juzgar por el elenco de próceres, es obvio que no devuelven las unidades entregadas con desperfectos. Lo de la recepción fallida alude al mismo tipo de aprensión. En Cataluña, entre el Parlamento y el Ayuntamiento de Barcelona, han metido en una caja la cabeza del Rey anterior para insinuar el guillotinado en su cesta, han tapado con un lienzo negro su retrato, han llamado al Rey actual amaño franquista, han manifestado la voluntad institucional de no acatar la Ley ni la Constitución y se han dado un plazo de dieciocho meses para culminar un golpe. Pero, oiga, lo verdaderamente escandaloso, el agravio chungo pero chungo chungo del cual proceden todos los males, es que el Rey haya considerado que el ambiente no está para andarse con cortesías con una de las jefas de quienes se han esforzado por crear una falsa bipolaridad de enemigos históricos. Añádase lo de no agradecer a Mas los servicios prestados en el BOE. Hombre, es que habría sonado sarcástico, y por tanto irrespetuoso. VIVIMOS COMO SUIZOS ROSA BELMONTE TAHARRUSH GAMEA La fachada del Edificio España es como la Constitución. Y como Europa. Entre la demolición y el apuntalamiento CABÁRAMOS. Era un juego. Taharrush. Como Jumanji. No es un trueno, es algo peor. Quedarse quieto sería un error Pero no está en los Juegos Reunidos Geyper. Taharrush gamea, que suena a baba ghanush, es como se llaman los asaltos a mujeres que están teniendo lugar en distintas ciudades alemanas. Hasta en Suecia. Una entrañable costumbre importada a Europa. Practicada en Egipto durante la desastrosa primavera árabe en la plaza Tahrir. Las reglas (en origen) consisten en que se juntan un montón de hombres para molestar a hembras occidentales o que vayan vestidas de occidentales. Pelanduscas. Los ataques incluyen aleatoriamente desde toqueteos y robos a violación. Rodean a las chicas en círculos y los que están en el anillo más cercano son los que ponen manos a la obra y dedos en los orificios. Los del siguiente círculo son espectadores. Los del tercero distraen y se encargan de que no se sepa qué está pasando. Como estrategia militar, anda a la altura de Sun Tzu o Clausewitz. Lástima que el enemigo no lo sea y resulte vencido e indefenso desde el principio. Qué bonito es conocer otras tradiciones. Y palabras enigmáticas. Taharrush. Rosebud. Kurt Russell (fueron las últimas palabras escritas por Walt Disney antes de su muerte) O Pitchipoï, palabra yidish que designa un destino desconocido y suena A tan agradable a los oídos de los niños, que la repetían para hablar de los trenes que partían cuenta Marceline Loridan- Ivens en Y tú no regresaste. Vamos a Pitchipoï decían en los trenes que les llevaban a Auschwitz. Y viene la exalcaldesa de La Muela, María Victoria Pinilla, y en el juicio que se está celebrando en la Audiencia Provincial de Zaragoza por una presunta trama de corrupción urbanística, y tras negarse a declarar, asegura que lo último que quiere es que este holocausto se dilate un día más Holocausto. Esa no es una palabra enigmática. En todo caso lo sería Shoah, expresión que no se entendía (era catástrofe en hebreo) Eso es justo lo que quiero, que nadie lo comprenda dijo Claude Lanzman de su monumental película sobre el exterminio. El nombre de la película se convirtió en el nombre del acontecimiento. Zài Jiàn es adiós en chino (se pronuncia tzaiyén) Se lo habrá dicho el dueño de Wanda a Manuela Carmena. El madrileño Edificio España, comprado por un chino millonario, no se puede tirar y volver a construir igual porque el ayuntamiento de Carmena se opone. Los técnicos del chino creen que la fachada no soportará las obras. Los municipales, que sí. Y el chino, harto, cierra su oficina y Zài Jiàn. No sé cómo se dice ahí te pudras en mandarín. La fachada del Edificio España es como la Constitución. Algunos quieren el apuntalamiento y a lo mejor hay que tirarla para que no se caiga después. Fachada tan bonita y tan débil que también es como Europa. El domingo venía en La verdad una magnífica entrevista con Celedonio Buendía, personaje superior a cualquiera de García Márquez y director general de El abuelo de los melones (produce 45 millones de kilos al año) Cuando me preguntaban sobre I+ D me encogía de hombros. Porque nosotros, de toda la vida, le llamábamos ensayos para mejoras A Asklepios, el griego de Miguel Espinosa nuevamente publicado por la editorial La fea burguesía, le avergüenzan las retahílas de vocablos carentes de significado. Taharrush gamea no carece de significado. John Locke, el de verdad, no el de Perdidos, mantenía la tesis de la intraducibilidad de las lenguas. Lo intraducible deberían ser ciertas costumbres. Intraducibles e inexportables.