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74 DEPORTES DOMINGO, 10 DE ENERO DE 2016 abc. es deportes ABC Zidane renueva por completo Cambio de actitud más que táctico en una noche de goles. Destacó, entre todos, Gareth Bale, con un triplete. Optimismo ambiental en Chamartín HUGHES MADRID REAL MADRID 5 DEPORTIVO Lux Juanfran Arribas Sidnei F. Navarro (66) Mosquera Bergantiños Cartabia (45) Luis Alberto Fayçal (66) Lucas Jonás (45) Riera (66) Luisinho (66) 0 A lgo cambió en el Bernabéu. En el ambiente se notaba desde antes de empezar. Quizás fuera la sugestión, pero el murmullo era más alegre. Alguna novedad en el calentamiento: desaparece la fila india, un poco colegial, para chutar a puerta. A Zidane se le recibió de pie y con aplausos, como se le había despedido. Su elegancia al salir y apretar la mano de Victor Sánchez parecía un proyecto y una aspiración. A ver si eso va a ser el proyecto: ¡la elegancia de Zidane! ¿Y por qué llamarle Zidane si le podemos llamar Zizou? El Zizú castizo resulta insuperable. En los zinedines, poco cambio: vuelve Carvajal e Isco se pone en el interior zurdo, de hederero posicional. Libertad de la BBC, quizás más apertura del campo, más bandas, y un retorno al ancelottismo en los movimientos de Modric y Kroos, sobrepuestos. Y poco más. El equipo ya estaba medio partido en el 3 y la presión de la BBC fue puramente visual. Pero sí se notó otra electricidad. Corrió la serotonina de nuevo como si Zidane hubiera llegado con electroshock El Dépor comenzó con media presión e intentos de llegada de Luis Alberto y Lucas. No llegó a inquietud porque el Madrid marcó pronto. Benzema, protegido del fuera de juego, desvió de media espuela un remate de Ramos. El Madrid se calentó: salva de aplausos a una pared rapidísima entre Cristiano y un Isco a la media vuelta. El malagueño, novedad, dio con sus toques más velocidad al balón. El Madrid se echaba atrás cuando la tenía el Dépor y Marcelo asumía un protagonismo director en el ataque, como el base sobón del baloncesto. El 2- 0 llegó pronto: un gran pase de Carvajal que Bale remató como con una mirada, colocando la pelota abajo. El Madrid tuvo ahí dos minutos de fútbol alegre y hermoso de banda a banda. Se vio que lo recuperado era el ritmo, todos se buscaban con ganas de encontrarse. Lo de Zidane quizás sea un ejercicio de naturalidad y realismo: el club es como es. Una optimista afirmación, o un velo. Benítez era señalado como culpable... por reformista confuso. El público demostró ayer su sabiduría (se hace el ton- K. Navas Carvajal Pepe Ramos (45) Marcelo Kroos Modric Isco (65) Bale (74) C. Ronaldo Benzema Varane (45) James (65) Jesé (74) GOLES 1- 0. m. 14: Benzema; 2- 0. m. 21: Bale; 3- 0. m. 48: Bale; 40. m. 63: Bale; 5- 0. m. 90: Benzema EL ÁRBITRO Pérez Montero (Colegio Andaluz) Amonestó a Mosquera y Arribas. La primera alineación Volvió Carvajal al lateral. Zidane planteó un 4- 3- 3 con Bale y Cristiano Ronaldo abiertos e Isco en el interior izquierdo La brillantez de Bale El galés fue el jugador más destacado del partido. Anotó tres goles y dejó un sinfín de detalles. Destacó en los remates de cabeza Renovada comunión Perfecta sintonía entre la grada y el equipo. No hubo silbidos ni críticas. En los jugadores se observó más alegría con la pelota to) y su absoluta falta de inocencia. En el Dépor ya sólo quedaban los detalles del estupendo Luis Alberto, muy cerca de Zidane, que miraba y miraba sin dar mucha indicación. Donde Benítez daba un curso de entrenador por mímica, Zidane ofrece la perfección del traje. Pero cuando indica hasta lo hace bien: señala el sitio con la nítida autoridad de un árbitro de béisbol. En el 38 hubo un clímax: Bale la pica para un remate de Cristiano en carrera. La jugada despertó una ráfaga de sinceros aplausos. Bale jugó hasta con personalidad de líder y Cristiano lo intentó, muy activo, pero sin suerte. Esa falta de acierto subrayaba lo estrepitoso de su motivación. El Madrid se fue al descanso entre aplausos. Como si todo hubiera sido culpa del empecinamiento de un señor de silueta difícil. Pero todas las cosas que durante un partido Benítez decía y no dijo Zidane, ¿qué serían? ¿las recogió alguien? Ese legado perdido, irrealizable ya, despertaba melancólicas imaginaciones en el espectador. Lo de Bale siguió en la segunda mitad. Un pase de Cristiano lo remató con el interior, como un putt en el green de golf, con el pie paralelo a la portería. Bale encuentra una nueva delicadeza: remates de tafetán, una geometría de interior, dcomo si se acercase a otro tipo de futbolista que lleva dentro, pero que hay que desbastar. Como llovía, Zidane, que seguía de pie, cambió un momento la americana por la chaqueta del chándal. En un país enchancletado, Zidane es un dandismo viril, espirituado y familiar. Zidane es un morabito deportivo, santón arábigo, serio y pío. El partido parecía una competición de los jugadores por ganarse el favoritismo del entrenador. Ser futbolista y que te mire Zidane debe de ser como