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ABC DOMINGO, 10 DE ENERO DE 2016 abc. es cultura CULTURA 71 lleza, equilibrio, armonía y fuerza. El flamenco es un desgarramiento y ese desgarramiento- guitarra lo he vivido en mis manos muchas veces a través de las guitarras de mis artistas amigos Hermanos Conde Este texto lo escribió Paco de Lucía hace cerca de 40 años en una carta que Felipe Conde enseña como el mayor de sus tesoros. El guitarrista almeriense Tomatito recuerda que Paco siempre llevó este sello porque, en su opinión, estas guitarras son de las mejores del mundo por ser muy cómodas y por su sonido muy particular y muy flamenco Músicos que han usado sus guitarras Paco de Lucía mo tiempo y se tarda unos dos meses en terminarla. Eso sí, las maderas que usamos llevan hasta 40 años secándose en nuestra nave explica. El 80 por ciento de las ventas de esta casa se realizan en el extranjero. En este país somos nuestros peores enemigos. Ni siquiera se ha reconocido a Manuel Ramírez, que es el Stradivarius de la guitarra. Yo tengo piezas suyas y me parece increíble que se hayan construido así hace 100 años y sin la maquinaria que tenemos hoy se lamenta. Crítica de música clásica A la moda TEATRO MUSICAL DE CÁMARA Trilogía de Tonadillas de Blas de Laserna. Int. R. Iniesta, J. M. Padrón, M. Mas. Forma Antiqua. Dir. escena: P Viar. Dir. musical: A. Zapico. Fundación Juan March. 8 de enero ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE Al Di Meola Ampliar horizontes Leonard Cohen En octubre de 2011 LeoEn los últimos años, en el nard Cohen sorprendía al taller de Felipe Conde se público español dedicanhan esforzado por ampliar do la mitad de su discurhorizontes y, además de inso de recepción del premio corporar materiales como Príncipe de Asturias a hala fibra de carbono, más problar de su guitarra: Mienpios de la aeronáutica, han tras hacía la maleta tuve Lenny Kravitz trabajado a conciencia para la necesidad de coger mi el mundo de la clásica. En el guitarra Conde. Lo hice y año que acaba de terminar cuando olí su madera senla producción de este taller artesano tí que una voz me decía: Eres un no supera los 20 ejemplares, de los hombre viejo y aún no has dado las que la mitad son ya guitarras clási- gracias al suelo que nutrió esa fracas. Se realizan siempre dos al mis- gancia La última de las producciones del proyecto Teatro Musical de Cámara que promueve la Fundación Juan March ha querido presentar un retrato de época. Hoy se diría que se ha interesado por el arte efímero de finales del siglo XVIII impuesto por la tonadilla escénica y de forma particular por algunas del compositor Blas de Laserna: La España antigua El sochantre y su hija y La España moderna forman un tríptico ordenado con clara intención argumental. Lo circunstancial, lo pasajero, la moda es siempre difícil de reconstruir pues no sólo obliga a rehacer el objeto sino que exige considerar el entorno, desde el sentido esnobista de la propia creación hasta el afán por sacar partido de las circunstancias. Mucho de ello hay en esta trilogía que salva su temporalidad indagando en un debate que trasciende la época: lo nuevo frente a lo antiguo, lo novedoso ante lo tradicional, el regocijo contra la prudencia final de un mundo que empeora día a día y lleva al nostalgia. El reloj sobre la pared que gira desenfrenado tratando de encontrar su tiempo es un detalle significativo incluido por el director teatral Pablo Viar dentro del espacio escenográfico construido por Ricardo Sánchez Cuerda. Otros elementos escénicos que sustancian el propósito son la silueta de una media España que sirve de boca a un escenario que pone en valor la figura de la protagonista tal y como exigían las tonadillas a solo. Aquí es Ruth Iniesta, responsable del sentido final de una representación reconducida a partir del sutil requiebro de la gestualidad y la calidad de la entonación. Sobre el escenario está también Forma Antiqua, dirigida prudentemente por Aarón Zapico, responsable de la moderna edición de las obras rescatadas de diversos archivos con el añadido de interludios musicales extraídos de obras de Vicente Basset, músico del Real Coliseo del Buen Retiro. La producción parte de un acuerdo con el Teatro de la Zarzuela, que la promociona en su programa pedagógico. Para los más jóvenes, y no sólo para ellos, pues hay funciones para el público general, la Trilogía de tonadillas es una ingeniosa manera de acercarse a un fenómeno teatral que bien merece ser redescubierto.