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36 ESPAÑA Conversaciones con causa DOMINGO, 10 DE ENERO DE 2016 abc. es espana ABC Hay que reivindicar al Rey Juan Carlos: gracias a él llegamos a la democracia ENTREVISTA Marcelino Oreja Exministro de Asuntos Exteriores Sigo teniendo una gran confianza en el futuro político y en la capacidad de los españoles para ponerse de acuerdo. En medio está la virtud ba esperando Castiella con 12 de sus colaboradores para saber cuál fue el resultado. Él pensaba no moverse de su posición y se jugó la cartera. Eso es la dignidad del cargo, no plegarse ni actuar en contra de los principios que tienes. También se reunía con el príncipe Juan Carlos para contarle los pasos que se iban dando en política exterior... Esas reuniones eran aproximadamente cada mes. Le interesaba más la política interior, aunque tampoco podíamos contar muchas cosas, porque éramos unos diplomáticos recluidos en el Palacio de Santa Cruz. Es necesario reivindicar el papel del Rey, gracias a su impulso llegamos a la democracia, renunciando libremente a los poderes de Franco. Fue subsecretario de Asuntos Exteriores con José María de Areilza, ¿es una leyenda la comida en su chalé en la que se daba como presidente del Gobierno? Había ido junto con Areilza a un funeral de un compañero diplomático, cuando atravesamos El Retiro: Sabes que está reunido el Consejo del Reino y creo que tengo posibilidades de ser elegido presidente. Me gustaría que vinieras a ese Gobierno, y que fueras ministro de Presidencia Estaba muy seguro. Ese día, sólo comimos él, su mujer y yo. A eso de las 16.30 de la tarde vino Pío Cabanillas, Leopoldo Calvo Sotelo y unos amigos suyos. Se ha dicho que se sacó el champán para celebrar su nombramiento y es falso. MARISA GALLERO Debe su orgullo a la lealtad y a nunca actuar contra sus principios. Lo aprendió del ministro Fernando Castiella, en cuyo gabinete trabajo diez años. Nombrado ministro de Asuntos Exteriores por recomendación del Rey Juan Carlos I, permaneció en los Gobiernos de Adolfo Suárez hasta 1980. Fue uno de los primeros que apostó por una coalición de UCD y Alianza Popular que se frustró por el camino. Con Marcelino Oreja puedes estar horas escuchando con precisión los primeros pasos de España en política exterior y los entresijos de la Transición. La memoria es un proceso de integración continúa. Todo vuelve Su maestro en diplomacia fue el ministro de Franco Fernando Castiella, del que decían que llevaba el asunto exterior por Gibraltar... Eso es una falsedad inmensa que decían sus enemigos. Dio la batalla por Gibraltar, y por Guinea o el Sahara. También creyó que transcurridos 15 años desde los acuerdos con Estados Unidos de 1953 había que conseguir una mayor liberalización, no era suficiente con recibir armamento y ayudas económicas. Y en 1962 solicitó la apertura de negociaciones con el Mercado Común... Y esa negociación se la tuvo que contar usted a Franco... Cuando la negociación se paraliza, me dijo: No veo más remedio que vaya usted a Madrid a explicar cuál es la situación al jefe del Estado Me encontré con un personaje que no me impresionó. Hierático, de espaldas a la ventana. Estuvo correcto, amable, casi diría tímido. No sentí esa sensación de estar delante del dictador. Le conté la postura del ministro, de conseguir una mayor participación internacional. Él reaccionó con una serie de observaciones de que si hubiera algún peligro de un grupo del Norte de África y crease dificultades a España... Cuando llegué a Washington me esta- ¿Segunda Transición? Segundas partes nunca fueron buenas. El escenario es distinto, la situación económica no tiene nada que ver con la España de 1975 Lucha insuficiente contra la corrupción Ahora hay otros problemas que han lastrado al país como la corrupción. No se ha afrontado con suficiente energía El legado de Suárez Todo el mundo quiere unirse al patrimonio de Suárez. Era alguien que tenía una imaginación y una valentía para hacer cosas casi extravagantes No me puenteéis ¿Le ofrece el ministerio de Asuntos Exteriores directamente el Rey sin todavía conocer a Adolfo Suárez? Bueno, tengo una reunión primero con el Rey, y después me encontré una llamada suya. Cuando me recibe, el abrazo de Suárez era insustituible. Le pregunté: ¿Quiénes vamos? Tus amigos Refiriéndose al grupo Tácito. Y, ¿cuál es el proyecto? Suárez no era hombre de matices, sino de convicciones: Vamos a un sistema democrático pleno Y añadió: Tengo mu- cho trabajo con los temas sociales y económicos... Con los internacionales, los despachas con el Rey y luego me cuentas el resultado de vuestras actuaciones. Eso sí, no me puenteéis Pío Cabanillas le dijo que era un disparate aceptar una cartera en un Gobierno de Suarez, que estaba abocado al fracaso Estaba esperándome junto a Gabriel Cañadas cuando vine de casa de Areilza, de pedirle el aval para aceptar el cargo de Exteriores... Todos teníamos dudas. A mí me tranquilizó su actitud y las personas que iban: Alfonso Osorio, Landelino Lavilla... Aquel primer Gobierno fue espléndido y extraordinariamente unido. Cuando terminó en las elecciones de 1977, los que no iban a seguir, se quedaron hasta alta horas de la noche preparando los expedientes para sus sucesores, y eso fue gracias a Adolfo Suárez que hizo un equipo. ¿Cuándo Suárez sintió que no tenía el respaldo del Rey tiro la toalla? Sin duda. Estuve en los seis Gobiernos de Suárez, una barbaridad en cuatro años y medio, en el último salí de Exteriores. Había un desbarajuste total en septiembre de 1980, cada cuarto de hora hacía una crisis... UCD era un partido hecho con cierta improvisación, para llegar a la tierra prometida. Acababa de ganar el escaño en Guipúzcoa, nos costó la misma vida hacer una lista de independientes. Unas horas antes de cerrarse las lis-