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18 PRIMER PLANO DOMINGO, 10 DE ENERO DE 2016 abc. es ABC EL DESAFÍO SOBERANISTA Mas renuncia a la presidencia para salvar un proceso que no se detiene El alcalde de Gerona, Carles Puigdemont, será el nuevo jefe del Ejecutivo en un acuerdo por el que la CUP garantiza su sumisión a JpS ÀLEX GUBERN JANOT GUIL BARCELONA A rtur Mas no repetirá como presidente de la Generalitat, cargo para el que esta tarde será elegido el alcalde de Gerona, Carles Puigdemont (CDC) Apurando al límite el plazo legal que vencía esta noche a las doce, el Parlamento catalán hará visible el acuerdo alcanzado ayer de forma sorpresiva por Junts pel Sí y la CUP, un acuerdo que mantiene Cataluña en rumbo de colisión con respecto al proceso soberanista y que evita que se convoquen nuevas elecciones en el mes de marzo. Después de tres meses de agónicas negociaciones, y tras prácticamente haber descartado el acuerdo tras las reuniones del pasado jueves y viernes, el presidente en funciones Artur Mas dio un paso al lado cumpliendo con la exigencia del partido antisistema para facilitar la investidura. Como contrapartida, y en un acuerdo que en la práctica anula su capacidad y autonomía política, la CUP se compromete a garantizar la estabilidad parlamentaria, cediendo dos de sus diputados al grupo de Junts pel Sí y comprometiéndose a no votar en ningún caso en el mismo sentido que los grupos parlamentarios contrarios al proceso y o al derecho a decidir cuando esté en riesgo la estabilidad del ejecutivo. Fue el propio Mas quien explicó en una rueda de prensa en el Palau de la Generalitat el contenido de un pacto que corrige lo que las urnas no nos dieron y que, en lo que a él afecta, le aparta, al menos durante 18 meses, de la primera línea política. Tomo la decisión, dolorosa en lo político y en lo personal, de dar un paso al lado confirmó el presidente con semblante extremadamente serio, apuntando que la necesidad de que el proceso soberanista no quede bloqueado requería una decisión de este tipo. No obstante, Mas dejó claro que su decisión no es una despedida definitiva: Yo no me retiro de la política Mas, en este sentido, recordó que su compromiso de no volver a presen- tarse en unos comicios queda prescrito en el momento en el que no es elegido presidente. Hubiese cumplido si las cosas hubiesen ido normal reconoció el líder de CDC asumiendo que, ciertamente, lo sucedido en los últimos meses queda fuera de todo lo visto hasta ahora en política. Al respecto, el futuro del que a partir de esta tarde será expresidente queda condicionado a la propia evolución del proceso Este prevé la celebración en el plazo de 18 meses de unas nuevas elecciones de carácter constituyente. Mas, que no asumirá ningún cargo dentro del nuevo Gobierno, apuntó: No renuncio a volver a presentarme a unas elecciones. En función de cómo vayan las cosas en Cataluña es una puerta que queda abierta Además de dedicarse a promover el proceso soberanista en el extranjero como él mismo apuntó Mas anunció su intención de emplearse a fondo en el proceso de refundación de CDC. No dejó claro si renunciará a su acta de diputado, una decisión que, en cualquier caso, no impedirá que sea el TSJC quien le juzgue por la consulta del 9- N, ya que en esta causa sigue imputada Irene Rigau, aforada. Desde un plano secundario, pero aún como presidente de CDC e hipotético futuro candidato del partido en los comicios de 2017 sea cual sea el nombre y formato de la Convergència renovada Mas se reserva el papel de tutor del proceso en la sombra. do, bien orientado y sólido. Todos estamos llamados, todos hacemos falta. Gracias, president, por liderar y por perseverar declaró Puigdemont. Puigdemont tiene muy claro el proyecto de país, sabe que Cataluña es una nación y que le conviene ejercer el derecho a la autodeterminación para tener un estado propio dijo Mas. En cualquier, si las elecciones en marzo permitían abrir la posibilidad a una nueva mayoría que atenuase, o incluso frenase en seco, el ritmo del proceso recuperando por ejemplo la reivindicación del referéndum el pacto in extremis alcanzado ayer mantiene a Cataluña en la senda de la unilateralidad y de la desobediencia. Es lo que consagra la declaración de ruptura que aprobaron hace ahora dos meses Junts pel Sí y la CUP, y que sigue, aunque suspendida por el TC, en la base del acuerdo político cerrado ayer. El pacto es explícito al señalar que la base de la acción del nuevo Gobierno se sustenta en tres ejes: plan de choque social, proceso constituyente y ruptura para la independencia El acuerdo, en paralelo, garantiza Mas, paso al lado Enmendar las urnas Con el pacto hemos corregido lo que las urnas no nos dieron El proceso soberanista queda salvado Quiere volver No me retiro de la política: en función de cómo vayan las cosas en Cataluña puedo volver a ser candidato El nuevo presidente Carles Puigdemont tiene muy claro cuál tiene que ser el proyecto de país Soberanista de primera hora Relativamente despejado cuál va a ser el futuro del hasta hoy presidente en funciones, la principal incógnita alude ahora al rumbo que el nuevo Govern dará al proceso Por lo pronto, y aunque ideológicamente más a la izquierda, la figura de Carles Puigdemont, secesionista de primera hora y presidente de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) es un calco de la de Mas en cuanto a su idea de Cataluña. El discurso de investidura que pronunciará hoy en el Parlamento autonómico dará pistas, aunque ayer ya avanzó su cometido con un tuit: Tenemos un proyecto inicia- Los puntos del acuerdo Nuevo presidente en primera votación Esta noche a las doce vencía el plazo de tres meses que fija la ley entre la primera votación de investidura y la convocatoria de nuevos comicios. A las cinco de la tarde se reunirá el Parlament en sesión plenaria, en una sesión que, por falta de tiempo, y según recoge el acuerdo JpS- CUP, elegirá a Carles Puigdemont en primera y única votación. El proceso no se suspende Si con las elecciones de marzo el ritmo del proceso podría haberse atenuado, el acuerdo cerrado ayer mantiene su vigencia sobre el principio de la declaración de ruptura aprobada el pasado 9 de noviembre. Unilateralidad y desobediencia con el objetivo de, en el plazo de 18 meses, celebrar nuevos comicios de tipo constituyente.