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ABC MIÉRCOLES, 6 DE ENERO DE 2016 abc. es estilo GENTESTILO TV 75 SHARE O NO SHARE La política es tabú en nuestras series, las cadenas no se atreven El coordinador de guiones de Cuéntame habla sobre su regreso, mañana jueves en La 1 FEDERICO MARÍN BELLÓN MADRID BEATRIZ MANJÓN DESCABALGATA La llegada de los Reyes Magos a Madrid fue cualquier cosa menos cabal veces, no vive una más que de memoria. Lo mismo le ocurre a la televisión. Las fórmulas navideñas se repiten y la retransmisión de TVE de la Cabalgata, con pizpiretos reporteros, es la alternativa de la última década a los payasos de la tele, el circo o Espinete. Los críos ya no son protagonistas de la parrilla como no sea para hacer de adultos, como en Masterchef Junior Los niños son siempre terribles, antes y después de Cocteau escribía Umbral a cuento de un especial del Un, dos, tres Relataba que Kiko Ledgard pidió verbos de la primera conjugación y soltaron mear, cabrear y cagar Las dos últimas contestaciones no se emitieron. Vista la polémica de Reyes y Reinas peor hubiera sido la de pajes y pajas han perdido las cadenas oportunidad de crear un talent show para elegir majestades, a saber, ¿Mirra quién regala? Ayer, la expectación se centraba en la carroza futurista de Madrid y no me refiero a Carmena Tres armatostes caleidoscópicos, reutilizables para el Orgullo Gay, pasearon a unos Magos, incluido Merlín, con batamanta. Aunque, para Hannah Arendt, el hombre no puede lograr la profundidad si no es a través del recuerdo, en lugar de estrella, había un pelotón (nada) fugaz de bicicletas. Que sepamos, ningún camello. Pero, eso sí, estaba Darth Vader para decirle al niño Jesús: No, yo soy tu padre Los comentarios de los presentadores, Marta Solano, Jacob Petrus y Roberto Leal, apenas se entendían con la tabarra de fondo, como de encantar serpientes. Mientras, Sálvame ofrecía un roscón a quien mandara fotos de los Matamoros en Nueva York por whatsapp. El whatsappaparazi. En la capital, el ambiente del desfile era una mezcla de día de la bicicleta, carnaval, año nuevo chino, mercado medieval y descartes de inauguraciones olímpicas. Sirva de consuelo lo que decía don Marcelino en Crónicas de un pueblo La Cabalgata es una cosa, creer en los Reyes otra Pero en La 1, preguntado por desde cuándo conocía a los Magos de Oriente, una suerte de yeti contestó en directo: Desde que conozco a mis padres La Cabalgata ya es cualquier cosa menos cabal. ¿Qué es la vida sino dejarse engañar a cambio de ilusión? Ignacio del Moral solo lleva un lustro como guionista de Cuéntame cómo pasó que regresa el jueves con su temporada número 17. Una llamada de Eduardo Ladrón de Guevara, uno de los padres del invento, lo incluyó en el equipo. Como a la serie, nunca le han faltado premios ni público. -Cuénteme cómo es el regreso de Cuéntame -Transcurre el día de Reyes. Es un reencuentro con los personajes. Plantea lo que va a ser la temporada, con Antonio deseoso de recuperar el liderazgo de la familia, porque cree que la tiene un poco dispersa. Y se encuentra con que la manada ha crecido. -En la serie, además, lo que ocurre suele tener otras lecturas. -Todo es siempre una metáfora de lo que pasa en el país, que se está convirtiendo en otra cosa. Tratamos de contar la historia y la Historia a base de una trama muy doméstica, sin acontecimientos extraordinarios. ¿Hasta qué punto la familia Alcántara es un reflejo de España? -Aparte de la utilización concreta de acontecimientos históricos, la familia muestra esa evolución de una España que se acerca a la modernidad, sin desprenderse del todo de muchos resabios de tantos años con una forma de vida más tradicional. La familia lucha, como España, entre mantenerse fiel y una serie de impulsos del exterior, muy cerca de la entrada en el Mercado Común. A veces es más sutil y otras, más claro, como cuando forzamos a la familia en diversos escenarios. -Sobre la mesa llegan a plantear asuntos como el GAL. -Sí, sí. Los años ochenta, que recordamos como una época festiva, divertida, de eclosión, tienen un reverso bastante tenebroso. Hubo mucha violencia, con el terrorismo, el contraterrorismo, la violencia callejera... La crisis fue menos intensa pero produjo más violencia. Luego vinieron males como el sida. Realmente son unos años que tienen una cara B, aunque nos acordemos de la Movida. -Tienen un papel antinostálgico. -Yo creo que sí. Hay una nostalgia tierna de lo doméstico, de lo cotidiano, pero históricamente no debemos pensar que cualquier época pasada fue mejor. Ni peor. Yo añoro un mundo sin tanto móvil y eso sí intentamos reflejarlo. Pero no creo en la pura nostalgia, aunque hemos perdido algunas A Ignacio del Moral Coordina con Joaquín Oristrell los guiones de Cuéntame Antes trabajó en Farmacia de guardia El comisario Los lunes al sol Planta cuarta y Las aventuras de Tadeo Jones entre otros títulos cosas, como una cierta estructuración de la familia. ¿Ve al equipo artístico cansado, con ganas de que termine todo? -Es natural que ellos se cansen cada año, porque son 19 capítulos de 70 minutos por temporada, que es una barbaridad. Son casi 19 películas, con el doble desafío de ser fiel a sí mismos y al mismo tiempo sorprender. A veces incluso nos equivocamos, propones algo que no cuadra a los actores. -Vivieron una crisis con la infidelidad de Antonio. -Era un viejo deseo de Eduardo, que es un iconoclasta, y como creador creía que debíamos reflejar algo muy de la época. Dio mucho que hablar. Nos sorprendió lo doloroso que resultó para la gente. No sé si hicimos bien o mal, pero fue un desafío. Cuando se estudie la televisión de estos años se recordará, como la muerte de Chanquete. -Hablando de series míticas, usted ha trabajado en varias. -Empecé con Mercero, maravilloso maestro. Farmacia de Guardia fue un éxito sociológico, más que de audiencia, y a mí me abrió el camino. Sembramos algo sobre lo que se construyeron cosas. Luego vino El comisario -Ha vivido la evolución impresionante de nuestra ficción. -Ha sido un salto enorme en lo técnico y se ha perdido el miedo a los géneros. Cuando empezábamos, todas las series eran costumbristas. Nuestra baza era lo cercano. Así conseguimos la fidelidad del público, que se mantiene. Una vez conquistada esa plaza, se empezó a arriesgar más. Cuando hicimos El comisario nos daba miedo mostrar al niño de Verano azul con una pistola, por si la gente no se lo creía. Lo aceptaron. Luego apareció lo histórico, la ciencia ficción, el terror... ¿Hay alguna asignatura pendiente? -Nos queda la política, abordarla como los ingleses o los americanos. Hay un tabú. Tenemos muy pocos operadores de televisión y no les gusta pillarse los dedos. No se atreven todavía a hacer una serie en la que el protagonista sea del PSOE o del PP y lo diga. Aquí no se dice de qué partido es o se inventa uno. Cuéntame es de las atrevidas. -Jugamos con cosas que ya han ocurrido y podemos decir: esto es lo que pasó. Cuéntame ha pasado en una cadena pública con varios gobiernos y no ha habido nunca presiones. CUÉNTAME CÓMO PASÓ En La 1, el jueves 7, a las 22.15 Años 80 Los recordamos como una época festiva, de la Movida, pero tienen un reverso tenebroso, una cara B Infidelidad de Antonio No sé si hicimos bien o mal, pero fue un desafío. Se recordará, como la muerte de Chanquete